Todo tipo de servico, todo tipo de etiquetas [Pasad | Asherah Bel-Nadin | +18}
#23
Jugar un poco al modelaje, al ponernos un poco atractivos. Si, me gusta que me siga un poco, aun dentro de su manera de ser. No deja ver costuras, no deja ver cuanto hay detrás. Es una mujer que se conoce demasiado bien. No puedo negar que sus palabras de aprobación es algo que me gusta, se siente cálido en mi cuello y verla que se pasea rodeándome en mi exhibición. ¿Nervios? Jamás, si me encanta sentir aquella mirada celeste sobre mi piel. Es distinta, no esa esa calidez que eventualmente quema. No, no es así. Solo te hace saber que estás ahí sin alentar. 

—Te lo dije, mimetizar. — Encantado de sus palabras hasta le piel se me erizó un poco viniendo de ella. Me gusta. —Claro que lo haremos. Date  y ponte a tono.— Le dije sin intención. En este momento me sentía un poco como un globo flotando pero cerca del suelo, liviano pero consciente. Claro que el tiempo que duró fue poco, y mientras pasaba el corto lapso yo me miraba al espejo, disfrutaba de mi propia sensualidad haciendo un poco las poses. La mujer que nos atiende con la mirada hacia arriba, como criaturas magníficas. Yo no estaba muy presente de que tan impresionante es ver dos seres alados tan distintos. Ella tan majestuosa, yo tan cargado. Digamos que cada uno tenía sus armas a notar. 

Las cortinas del probador se recogieron haciendo ese ruido de deslizar y mi vista fue a ella. Mi vista a diferencia de la suya fue claro que me quedé sorprendido. Ciertamente ella tenía toda la razón, que el traje de baño pudiera aferrarse a ese cuerpo sin romperse era un milagro. Una mirada que fue desde sus tobillos hasta sus ojos se dio una vista sorprendida. Inesperado los detalles de su piel que se ve suave, no necesito comprobarlo aunque las manos me picaron. Las junté y las entrelacé de manera que ellas mismas se calmaran una a la otra con movimientos lentos, nada que fuera a llamar la atención. No se puede salír inmune de un gesto con ese par de razones y si el desviar la mirada sería revelar lo abrumadora que es su presencia. Claro que mi vista pasó por sus caderas y subió por su abdomen hasta la parte superior del bikini, un recorrido que quería hacer corto pero las curvas eran peligrosas y había que detallarlas con alma hasta encontrar su vista azul. 

Claro, ahora me tocaba a mí evaluar, no solo verla de frente ante su pista si no ver distintos ángulos. Cómo crítico de arte me llevo las manos cual pensador y cuando trato de tener una nueva vista desde detrás de ella sentí una tensión en mi cuerpo. Una tensión que me hizo inclinarme un poco hacia adelante, ver a detalle. Sentir como de mi frente comienzo a sentir una gota de sudor que se forma y no es lo usual ya que se me da bien llevar el calor. —Así que tambien te van los tatuajes, que agradable sorpresa. — Tuve que tomar asiento completamente para poder hacer un disimulo. —Me encanta.— No hablé más pero luché, porque se me podrían notar las costuras. Me mordí el pulgar, con fuerza, ella me había obligado a mantenerme sentado para disimular aquello que podría ser demasiado. El calor bajo mi piel comenzaba a arder. Me acomodé el paquete, en un instante que ella no me viese para que no se me fuera a marcar. Antes de que ella lo pudiera notar, me daría un poco de vergüenza ya que pensaba que no era el momento para que ella notara algo así. 

—Totalmente mimetizada.— Más que ser espectadores pasó a ser el centro de atención. Exhalé un poco más calmado de la respiración que había tenido que aguantar todo el rato. Había cierto calor bajo mi piel que salía de mi respiración, pero tenía que actuar calmado, no dejarse encandilar. —¿Estas segura de que es ese?— Di un tiempo prudencial para que ella me respondiera pero desde sus ojos podía notar que ese era el que se iba a llevar. Suspiré y me acerqué a la chica de la tienda que estaba sudando, lo supe por como ella misma usaba un abanico para el calor que hacía en la tienda. 

—¿Que precio tienen los dos ropas de playa?— Su mirada totalmente cegada, la ví y entonces pude entender un poco la reacción de Asherah en el restaurante. Me di el momento para sonreír pues ese rostro sería el mío hace unos instantes. Hasta que aterrizó y volvió aquí a la isla karate. —¿Eh qué-qué? Ah si, claro. Son mil setecientos Berries.— No fue demasiado, aunque a mi el dinero no es como que llueve podría darme un gusto y además que yo la había invitado tenía que responder. Revisé en mis pantalones anteriores y pude encontrar el dinero y lo conté con toda la paciencia necesaria. No soy demasiado experto en precios, pero bueno, lo que tiene aprender todo en la calle, las cosas cómo la lectura y los números requerían su tiempo hasta que ya me di cuenta de que tenía para pagar. 

Entregué el dinero a la chica y ella nos entregó nuestras ropas guardadas en una tela bien anudada. Era bastante grande, claro, normal, si son tallas de ropa de dimensiones bastante grandes. —Gracias por comprar. Re-reguresn pronto. — Una excelente venta. Tál como esperaba entonces cuando nos mostramos las miradas del paisaje cambiaron, las pocas, ya que no es una playa demasiado poblada. 

Los Karatekas incluso ellos que son devotos a sus principios marciales se dieron un instante para apreciarnos al salir y al caminar. No somos realeza pero por un momento todas esas miradas sobre nosotros pueden confundir, pero le pegaba con el aura que Asherah cargaba. 

Mis ojos la seguían, son agudos, atentos. Me cuesta caminar, antes yo iba delante de ella ahora quiero ir detras, la verdad, me complicaba la existencia. Pero debía ser capaz de tener control y gestionar. —Sabes hay una playa que me gusta, está un poquito retirada, pero no demasiado.— Propuse, pero la verdad, me estaba resistiendo con todas mis fuerzas.
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RE: Todo tipo de servico, todo tipo de etiquetas [Pasad | Asherah Bel-Nadin} - por Heras - 15-02-2026, 01:40 AM

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