13-02-2026, 06:54 AM
(Última modificación: 13-02-2026, 07:20 AM por Ryota Miyamoto.)
89 de Invierno, Año 16
01:00AM
La noche arropaba Sorbet Norte y la habitación de hotel donde Ryota y Runin se hospedaban era iluminada por la luz de la luna, gracias a un hermoso ventanal que adornaba la habitación.
El lugar era hermoso, un amplio espacio adornado con una cama doble con finas sábanas de seda, juego de muebles, den den mushi para las llamadas y todo lo que se pudiera esperar de una suite en la acaudalada zona norte de la isla.
Pronto, los pasos cansados de la pareja se hicieron presentes en la entrada del living. La puerta se abrió con desgano y la primera figura en desplazarse ignorando a la dulce serpiente revoloteando por la suite fue la del castaño.
Un sonido similar a un costal caerse resonó después de que Ryota cayera boca abajo sobre la cómoda cama doble. “¡Qué asco de día!” Gritó con su rostro contra el cómodo cuerpo de la base acolchada. “Juro que prefería que me pegara un tiro, antes de seguir escuchándolo.” Continúo quejándose, pero ahora revelando su rostro en uno de los costados, para buscar a la hermosa figura que lo seguía.
Sin embargo, la primera en deslizarse hasta la cama para verlo justo a la cara, fue Kardan, la serpiente, se siseaba con cuidado en señal de saludo. “No te imaginas el día horrible que tuvimos Kardan, nos encontramos al umpa lumpa más petulante que podrías conocer…” Frunció el ceño agravando su expresión de desgano y en respuesta la serpiente agachó su rostro, como quien entiende las palabras o notara que no traía comida para él.
“Bueno, al menos ganamos buen dinero…” Contemplo, sintiendo en su diestra la bolsa de berrys que traía consigo, su paga por haber ganado en las apuestas. Una lástima que el dinero no fuera suficiente para hacerlo sentir mejor, pero, al menos era un alivio para que en algún momento olvidara su malestar.
La serpiente entonces desvió su atención a su dueña, esperando que ella sí le hubiese traído algo o estuviera más pendiente de su alimentación que enojo.
“Aun así no lo valió, estoy molido.” Volvió a quejarse, incorporándose sobre la cama para sentarse al borde de esta. “¿Crees que esa pareja esté bien? No parecían tan fuertes al final.” Comentó ligeramente preocupado, levantándose de la cama y dejando el dinero allí para comenzar quitándose la playera.
“Creía que Tornillo me atacaría, quería hacerlo golpear a Tuerca por error kekeke” Confesó su plan, arrojando la prenda superior al suelo mientras continuaba despojándose del resto de su ropa, hasta quedar desnudo y adentrarse en el cuarto de baño.
01:00AM
La noche arropaba Sorbet Norte y la habitación de hotel donde Ryota y Runin se hospedaban era iluminada por la luz de la luna, gracias a un hermoso ventanal que adornaba la habitación.
El lugar era hermoso, un amplio espacio adornado con una cama doble con finas sábanas de seda, juego de muebles, den den mushi para las llamadas y todo lo que se pudiera esperar de una suite en la acaudalada zona norte de la isla.
Pronto, los pasos cansados de la pareja se hicieron presentes en la entrada del living. La puerta se abrió con desgano y la primera figura en desplazarse ignorando a la dulce serpiente revoloteando por la suite fue la del castaño.
Un sonido similar a un costal caerse resonó después de que Ryota cayera boca abajo sobre la cómoda cama doble. “¡Qué asco de día!” Gritó con su rostro contra el cómodo cuerpo de la base acolchada. “Juro que prefería que me pegara un tiro, antes de seguir escuchándolo.” Continúo quejándose, pero ahora revelando su rostro en uno de los costados, para buscar a la hermosa figura que lo seguía.
Sin embargo, la primera en deslizarse hasta la cama para verlo justo a la cara, fue Kardan, la serpiente, se siseaba con cuidado en señal de saludo. “No te imaginas el día horrible que tuvimos Kardan, nos encontramos al umpa lumpa más petulante que podrías conocer…” Frunció el ceño agravando su expresión de desgano y en respuesta la serpiente agachó su rostro, como quien entiende las palabras o notara que no traía comida para él.
“Bueno, al menos ganamos buen dinero…” Contemplo, sintiendo en su diestra la bolsa de berrys que traía consigo, su paga por haber ganado en las apuestas. Una lástima que el dinero no fuera suficiente para hacerlo sentir mejor, pero, al menos era un alivio para que en algún momento olvidara su malestar.
La serpiente entonces desvió su atención a su dueña, esperando que ella sí le hubiese traído algo o estuviera más pendiente de su alimentación que enojo.
“Aun así no lo valió, estoy molido.” Volvió a quejarse, incorporándose sobre la cama para sentarse al borde de esta. “¿Crees que esa pareja esté bien? No parecían tan fuertes al final.” Comentó ligeramente preocupado, levantándose de la cama y dejando el dinero allí para comenzar quitándose la playera.
“Creía que Tornillo me atacaría, quería hacerlo golpear a Tuerca por error kekeke” Confesó su plan, arrojando la prenda superior al suelo mientras continuaba despojándose del resto de su ropa, hasta quedar desnudo y adentrarse en el cuarto de baño.

