06-02-2026, 08:15 AM
La verdad era cruel.
No sabía que decirle, la situación era tan mala como pensaba que era incluso peor porque no había forma en la que permitiría que el mayor muriera. No la había. Fruncí el ceño aferrándome al abrazo, nadie era imposible de vencer: solo faltaba que encontrara la forma pero mientras eso pasaba. — Huyamos.— Murmuré sobre su hombro, aferrándome a su espalda con fuerza, cerrando los ojos: Eso dolía, sabía que era la peor opción pero por segunda vez en este par de días comenzaba a sentirme sin salida. —Vámonos tan lejos como sea posible, solo tú y yo ¿me entiendes?— murmuré, apretándolo entre mis brazos con esperanza que dejara de temblar. Me dolía verlo así.
Aún así, al cambiar de tema, cuando mi siquiera me atrevía a insistir en el suelo sobre huir solo correspondí a sus labios con dulzura, poco a poco tomando la iniciativa en su intenso ritmo y cuando apenas se separó solo pude soltar una pequeña risa, cubriendo la mitad de mi rostro con una de las almohadas sobre la cama. — Eres demasiado cursi para tu propio bien.— Fue una broma en un tono de voz mucho más relajado y entonces mi mente comenzó a pensar mientras mis manos se colaban al saco del hombre, comenzando a desabotonarlo.
Si el problema era nuestra cercanía solo tenía que fingir, podía hacerlo, entre mi maestría de artes se encontraba el engaño a la par. — Tengo una idea… Con todo el dolor de mi alma puedo fingir ser un empleado educado frente a ese hombre, pero no esperes que sea tan obediente, no voy a humillarme, primero le escupo. Ah, que rabia. No sabía que tenía ganas de hacerle ¿Me entiendes? Carajo.— finalmente me pude desahogar, aún sin saber si realmente iba a poder cumplir con ello, quitándome los lentes para dejarlos sobre la mesa de noche para finalmente jalarlo de la camisa, besándolo profundamente, subiendo una de mis manos a su cabello y acariciando con suavidad la cicatriz en su frente antes de separarme, lamiendo mis propios labios. — Tienes que dormir, Jin.—
No sabía que decirle, la situación era tan mala como pensaba que era incluso peor porque no había forma en la que permitiría que el mayor muriera. No la había. Fruncí el ceño aferrándome al abrazo, nadie era imposible de vencer: solo faltaba que encontrara la forma pero mientras eso pasaba. — Huyamos.— Murmuré sobre su hombro, aferrándome a su espalda con fuerza, cerrando los ojos: Eso dolía, sabía que era la peor opción pero por segunda vez en este par de días comenzaba a sentirme sin salida. —Vámonos tan lejos como sea posible, solo tú y yo ¿me entiendes?— murmuré, apretándolo entre mis brazos con esperanza que dejara de temblar. Me dolía verlo así.
Aún así, al cambiar de tema, cuando mi siquiera me atrevía a insistir en el suelo sobre huir solo correspondí a sus labios con dulzura, poco a poco tomando la iniciativa en su intenso ritmo y cuando apenas se separó solo pude soltar una pequeña risa, cubriendo la mitad de mi rostro con una de las almohadas sobre la cama. — Eres demasiado cursi para tu propio bien.— Fue una broma en un tono de voz mucho más relajado y entonces mi mente comenzó a pensar mientras mis manos se colaban al saco del hombre, comenzando a desabotonarlo.
Si el problema era nuestra cercanía solo tenía que fingir, podía hacerlo, entre mi maestría de artes se encontraba el engaño a la par. — Tengo una idea… Con todo el dolor de mi alma puedo fingir ser un empleado educado frente a ese hombre, pero no esperes que sea tan obediente, no voy a humillarme, primero le escupo. Ah, que rabia. No sabía que tenía ganas de hacerle ¿Me entiendes? Carajo.— finalmente me pude desahogar, aún sin saber si realmente iba a poder cumplir con ello, quitándome los lentes para dejarlos sobre la mesa de noche para finalmente jalarlo de la camisa, besándolo profundamente, subiendo una de mis manos a su cabello y acariciando con suavidad la cicatriz en su frente antes de separarme, lamiendo mis propios labios. — Tienes que dormir, Jin.—

![[Imagen: Firma-Tezca.png]](https://i.ibb.co/sJMGWw7F/Firma-Tezca.png)