[Pasado] Recuerdos alegres y maldita pared humana
#8
¡Que maravilla! Hasegawa no puede estar más encantado con la situación que se alza frente a sus ojos, tiene a una joven y atractiva muchacha rellenando todos los espacios vacíos de adulación que diariamente le reclama su ego y encima ¡en tiempo récord! ¿Qué clase de buena acción hizo como para ser bendecido con esta situación? Hasta iba a comenzar a creerse la mentira de que verdaderamente él fue el afortunado en ese milagroso choque de cuerpos.

Cada palabra era un obsequio nuevo, y lo disfrutaba con una sonrisa muy presumida. ¿Podía adoptarla? Esperaba que sí, Elara se estaba ganando todas las garantías para llevarlo hacia esa decisión, prácticamente que planteándoselo de verdad, y cuando a Shin se le ocurrían esas locuras habían pocas cosas capaces de frenarlo.

Vio como se mordía el labio, le pareció un gesto de lo más bonito e incluso sensual, pero lo pasó por alto al hacerse el tonto y darle la espalda súbitamente, cambiando el tópico mientras siguen caminando en dirección a la zona buscada por la jovencita. Precisamente quería saber de Skypiea, un lugar que nunca imaginó visitar y que sólo algunas personas le han mencionado sin nada de profundidad en sus relatos, y fue entonces que la historia de Vangrim pasó a poner en palabras la mismísima sensación de estar sobre los cielos.

—Iré algún día, sí. ¡Decidido! Sólo tengo que encontrar una división acorde, conseguir un barco lo suficientemente fuerte y... —lo siguiente son murmullos que planifican su osada odisea de cara a semejante reto siendo... un simple soldado raso de la marina, completamente desconocido y asentado en un lugar sin base proveniente de los de su facción. Lo tenía difícil para escalar, pero si algo definía el carácter de Hasegawa era su incansable voluntad para seguir adelante.

Las ideas del albino desistieron cuando escuchó su nombre ser llamado, junto a una pequeña vorágine de duda que alimentaba su propia confusión. Es decir, ¿cómo sonaría como una loca cuando el propio marine desdibujó las líneas de la cordura en esos cortos segundos de interacción? Se volteó entonces, casi que ladeando la cabeza bajo la consideración de que quizás le pediría algo VERDADERAMENTE alocado, pero al final... fue muy sencillo, incluso ligado a la perversión, en ese terreno, Shin podía darse el lujo de hacerse un festín.

—¡Vaaaaya, vaaaaya! Así que eres de esas, Elaaaa-chan. —la miró con una sonrisa implacable, acercándose a la chica nuevamente aunque sin invadir demasiado su espacio personal. Se puso a un costado, luego al otro, y terminó frente a la joven, haciendo contacto visual directo —Y con lo inocente que parecías... —concluyó, haciendo un gesto mínimo de desdén, echando por la borda el concepto de chica tímida y muerta de nervios para transformarla en: Chica tímida llena de lujuria.

—¿Y yo qué gano a cambio, hm? Debes saber que con un agradecimiento no me basta, jovencita. —se inclinó hacia ella, con el dedo índice negando a la altura de su mentón. —Reconozco, de todas formas, que me pareces muy divertida. Siempre estás subiéndome el ego y lo adoro, ¿por qué no hacemos un trato? —se le encendió la lamparita, y sí, iba a exteriorizar la idea intrusiva que tuvo hace escasos minutos.

—Conviértete en mi mascota, sígueme a todos lados y quizás te deje ver mi dulce, casto, puro e inocente cuerpo. Necesito a alguien como tú halagándome todo el día. —sentenció. —Aunque... si tienes trabajo eso sería complicado. ¿A qué te dedicas, Elaaa-chan? —cuestionó al final, mirándola con una ternura casi especial, y con la apariencia de volver a la normalidad y medio desistir de esa idea al pensar con un poco de lógica.
[Imagen: vEBNZb3.png]
  Responder


Mensajes en este tema
RE: [Pasado] Recuerdos alegres y maldita pared humana - por Hasegawa Shin - 04-02-2026, 05:13 PM

Salto de foro:


Usuarios navegando en este tema: 1 invitado(s)