Hatred [Priv. Bertram] [Pasado]
#9
Un craso error fue el haber guardado su arma en su cinturón en lugar de haberse mantenido sosteniéndola al menos con una mano, pero no fue su culpa, jamás podría haber adivinado que los astros se alinearían para que alguien en el interior lloriqueara en el peor momento. Rafael chasqueó la lengua, mientras mirada de frente al pelirrojo que ahora lo amenazaba con el arco.

—Je ¿Así que un marine? Que conveniente, entonces debo suponer que tu presencia aquí no es mera casualidad —. Sonrió de medio lado, intentándola jugárselas como si tuviera la situación bajo control, pero lo cierto es que tenía ahora ambas manos a los lados de su cabeza, “rendido” y, lo único que pudo hacer fue decir la palabra “marine” en voz alta para advertirle al médico que estaba adentro con qué tipo de persona estaban lidiando.

—Bien, bien, señor marine, puede pasar al interior y revisar todo lo que quiera… ¿Quién soy yo para oponerme a la ley? —Se había acabado ese juego de dimes y diretes. Ya no había necesidad de esconder algo que estaba a punto de ser revelado. Su jefe se enojaría, estaba seguro de eso, pero seguro algo podían hacer para encargarse de ese dilema pelirrojo que ahora tenía en frente, pero, mientras tanto, obedecería lo que le pedía al pie de la letra.

Se hizo a un lado, aún con las manos en alto, buscando no representar una amenaza inmediata, aunque, en un momento, apenas bajó uno de sus brazos para empujar la puerta que se abrió, con un chirrido, pero sin miramientos con el leve empujón que le dio.

Fue en ese momento que, el médico, dentro de la sala, sintió que su sangre se heló cuando vio al rubio siendo apuntado con un arma, bueno, específicamente una flecha… ¿Qué los estaban cazando? De manera muy literal. En otro momento habría hecho algún comentario impertinente; sin embargo, hoy no estaba para bromas, de hecho, ni siquiera se dio cuenta que se estaba mordiendo el labio inferior con tanta fuerza que un hilillo de sangre empezó a recorrer su mentón hasta que la gota se resbaló y terminó manchando el cabello del chico que tenía sujeto con tanta fuerza que podría estar a punto de quebrarle algún hueso.

—Supongo que eres el marine que ha interrumpido nuestra velada —. No supo en que momento dejó de morderse a si mismo, tampoco cuando encontró el valor para hablarle de esa manera a un oficial, a fin de cuentas, siempre intentaba hacerse el inocente ante la ley, siempre buscaba ser la “víctima” y no el “victimario” o, incluso, llegar a acuerdos un poco corruptos con aquellos marines con los que podía negociar como era debido. De ese modo, hasta ahora, no había sido descubierto y su rostro permanecía en el anonimato, sin una sola denuncia, sin un solo cartel de “se busca”, pero ahora…la situación lo había superado.

Todo lo que podía haber salido mal, salió mal.

No le servía fingir ser una víctima. Su ropa, su rostro, su cuerpo, todo él estaba demasiado sano para compararse con los otros dos chicos, así que, llegó el momento de actuar.

—Creo que te metiste donde no debías, no debes husmear solo en una guarida de piratas. No es seguro —. El pelirrosa sonrió de medio lado, dando una visión que parecía más casual que peligrosa, incluso su voz sonaba demasiado calmada. —Así que es mejor que vayas soltando ese arco con el que amenazas a mi compañero. Es de mal gusto apuntarle a alguien que no conoces, al menos podrías respetar un poco a tus mayores, chico.

Con más fuerza bruta sujetó más cerca de él al chico adormilado, mientras que, una de sus manos sostenía cerca del cuello del muchacho una jeringa llena de líquido, una que tomó antes de que la puerta se abriera, solo por si acaso, para prevenir, porque, como lo pensó, si iba a usar al chico como escudo humano, sería con todos los recursos que tuviera a su alcance.

—Porque si no lo haces, creo que descubrirás lo que puede llegar a hacer esta sustancia —Movió de un lado a otro la inyección, peor sin llegar a clavarla al cuello del chico sedado. —…en el cuerpo humano. No será una visión agradable y, como marine, supongo que no querrás ver a civiles sufriendo…Tu misión es protegerlos ¿O me equivoco? o quizá sea solo proteger a esos tipos importantes del gobierno y estos perros sin nombre no te interesen. 

Pocas veces usaba ese lado suyo, se había acostumbrado a la tranquilidad, a estar protegido por otras personas, pero, de vez en cuando, podía recordar lo que se sentía ser un pirata, alguien sin honor ni ley, además, si ya los habían descubierto… ¿Para qué hacerse el inocente?

Rafael lo miró con la boca abierta, no acostumbraba a verlo así, de hecho, habría preferido que hiciera el papel de herido, de víctima, habría preferido que intentara escapar, aunque sabía que era casi imposible; sin embargo, en el momento en que había decidido abrir la puerta y hacerse a un lado para dejar que el marine mirara el interior de la habitación, pensó encontrar al médico en una posición menos comprometedora. Ahora si estaban jodidos. —Idiota…debiste…

—¡Shhh! Rafael, no te quejes de mis métodos, si tu no pudiste largar a un solo marine, puedo encargarme yo ¿No lo crees, pelirrojo? —Nuevamente sonrió, esta vez de lado a lado; sin embargo, a pesar de sus palabras y de la escena, el gesto en su cara se veía tan apacible que parecía más un ángel en una pintura que una amenaza real, por más que, tal vez, dentro de esa habitación, fuera el que, mentalmente, estaba más desequilibrado. —¿Si me vas a obedecer, joven marine? Si bajas tu arma, te daré a este chico, aunque tendré que quedarme con el otro…¿No te parece un buen trato? Después de todo, tu heriste a dos de nuestros compañeros. 
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Hatred [Priv. Bertram] [Pasado] - por Hyákinthos - 02-12-2025, 06:47 AM
RE: Hatred [Priv. Bertram] [Pasado] - por Hyákinthos - 02-02-2026, 09:32 AM

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