Aquella sonata de Quetzalli, lejos de irritarme me envalentonó, recuperó el Ashura que se había perdido con el grito de aquella bestia migratoria o lo que diablos fuese el pollo colosal sobre el que había venido aquel tipo. Saqué mi brazo del bolsillo mientras el humo empezaba a rodearlo como una columna. Y el tipo me respondió.
- Así que el final… - Me vi susurrando.
Levanté mi brazo mientras el humo le cubría como una humareda y escuchaba las palabras del calvo con trenzas.
Era gracioso.
Nosotros éramos los Mushoku, siempre peleábamos contra gente más fuerte, nunca antes habíamos enfrentado a alguien a quien hubiéramos destruido, nuestro camino era el de enfrentar a la puta muerte, no la de ser los mejores, no éramos nadie, nadie nos debía nada. Solo somos la guerra. No veníamos a quedar bien, a hacer cosas épicas, a deleitar al público que nos observaba… NO. Nosotros solo sobrevivimos a las pruebas que el destino nos ponía, como fuera posible sin pensar en lo bien que nos viéramos o lo feos que salíamos en los wanteds. Y si para sobrevivir tenía que poner mi puto culo sobre el lomo de un caballo con torso humano y mascara lo haría sin pensar en la puta foto que pudieran sacarme o pudieran pensar que mis inclinaciones sexuales eran más fuertes que mi instinto de supervivencia. Por que quisiera o no, ese hijo de puta me daba mucha mala espina. Mucha peor que Yugu Dimipal almirante de mis santos cojones humeantes.
Los puños de Quetzalli se incendiaron y salimos despedidos, mientras que mi antebrazo terminaba de quedar recubierta con una humareda en forma de una mano enorme que salía desde mi codo, aumentando el tamaño de mi brazo en 3 metros de largo desde el codo y dos metros de ancho, no me dio tiempo ni ha cagarme en toda su puta madre antes de empezar el conflicto.
- SUPERESPACIOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO - Nicolás estaba igual de atónito que yo.
Ya no había tiempo para más, mi velocidad y enfoque en el combate fue tal, que ignoré todo lo demás, cerrando 5 metros el radio de mi haki mientras avanzábamos hacia el calvo y el pajarraco.
- Pienso hacerme una taza con tu cráneo y una esponja para rascarme los huevos con tus trenzas - dije mientras Quetzalli impactaba y yo me aproximaba al flanco opuesto al que Quetzalli había impactado con la columna de humo que mi brazo había generado, una mano enorme de 3 metros de largo y 2 de ancho - Ahora esto es mi dominio - Grité mientras apretaba los dientes.
- Así que el final… - Me vi susurrando.
Levanté mi brazo mientras el humo le cubría como una humareda y escuchaba las palabras del calvo con trenzas.
Era gracioso.
Nosotros éramos los Mushoku, siempre peleábamos contra gente más fuerte, nunca antes habíamos enfrentado a alguien a quien hubiéramos destruido, nuestro camino era el de enfrentar a la puta muerte, no la de ser los mejores, no éramos nadie, nadie nos debía nada. Solo somos la guerra. No veníamos a quedar bien, a hacer cosas épicas, a deleitar al público que nos observaba… NO. Nosotros solo sobrevivimos a las pruebas que el destino nos ponía, como fuera posible sin pensar en lo bien que nos viéramos o lo feos que salíamos en los wanteds. Y si para sobrevivir tenía que poner mi puto culo sobre el lomo de un caballo con torso humano y mascara lo haría sin pensar en la puta foto que pudieran sacarme o pudieran pensar que mis inclinaciones sexuales eran más fuertes que mi instinto de supervivencia. Por que quisiera o no, ese hijo de puta me daba mucha mala espina. Mucha peor que Yugu Dimipal almirante de mis santos cojones humeantes.
Los puños de Quetzalli se incendiaron y salimos despedidos, mientras que mi antebrazo terminaba de quedar recubierta con una humareda en forma de una mano enorme que salía desde mi codo, aumentando el tamaño de mi brazo en 3 metros de largo desde el codo y dos metros de ancho, no me dio tiempo ni ha cagarme en toda su puta madre antes de empezar el conflicto.
- SUPERESPACIOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO - Nicolás estaba igual de atónito que yo.
Ya no había tiempo para más, mi velocidad y enfoque en el combate fue tal, que ignoré todo lo demás, cerrando 5 metros el radio de mi haki mientras avanzábamos hacia el calvo y el pajarraco.
- Pienso hacerme una taza con tu cráneo y una esponja para rascarme los huevos con tus trenzas - dije mientras Quetzalli impactaba y yo me aproximaba al flanco opuesto al que Quetzalli había impactado con la columna de humo que mi brazo había generado, una mano enorme de 3 metros de largo y 2 de ancho - Ahora esto es mi dominio - Grité mientras apretaba los dientes.
Contenido Oculto
resumen
Bélico
gastos
inventario
![[Imagen: 51pnN8x.png]](https://imgur.com/51pnN8x.png)
