17-01-2026, 07:00 PM
—Solo me gustaría darle un nuevo significado en tu vida.
Sus ojos se abrieron de par en par, sus movimientos de repente frenaron, incluso el dolor que pudiera sentir en sus nudillos parecía haber desaparecido. No, no era eso. Era que todo el mundo se había parado ante las palabras que acababa de pronunciar el rubio. ¿Cuánto tiempo pasó? Ni siquiera él podía calcularlo, sus ojos solo se mantuvieron contraídos en dos pequeñísimos círculos, fijos en el contrario, por primera vez, sin palabras a las que responder.
Sintió una sacudida en su pecho, una punzada de dolor. ¿Era dolor? No lo parecía… una mezcla de alivio, felicidad, dolor, comprensión, todas las emociones se le estaban acumulando, creando latidos que podía sentir incluso desde su propia garganta. Su mentón comenzó a temblar, sus ojos parecían querer humedecerse. ¿Por qué lo trataba tan bien? ¿De dónde diantres había salido alguien como él? Solo lo convenció de algo: Pasara lo que pasase, no quería alejarse de él, no a menos que fuera para protegerlo, no a menos que fuera algo indispensable… No podía dejarlo ir.
Los ojos comenzaron a dilatarse, acercándose a él para besar, en esa ocasión, su frente. Respeto, ese era el simbolismo de dicho acto. Uno que se merecía y se había ganado. Apretó los dientes cuando sintió, al fin, la mano tocar directamente su erección por dentro de su pantalón, recordando al instante que lo había dejado a medias. Ah mierda… Sus caderas se movían por la tortura que le suponía su lentitud, mas no iba a quejarse. Trató de trazar con el movimiento de las mismas el vaivén en la medida de lo posible. Sus jadeos escaparon de sus labios, aprovechando la cercanía para volver a enfocarse en sus labios, besándolo con intensidad y hambruna. Incluso cuando sus pantalones fueron bajados, su propia erección se sacudió tras la liberación, como una pequeña contención que deseaba salir desde el inicio. El jadeo escapó de entre sus labios, cargado de placer. Su propia mano retomó también el vaivén y no pudo hacer más que pensar en lo bello que se apreciaba. Agradeció silenciosamente que aquella mesa fuera de tan alta calidad y se mantuviera firme incluso con ambos sobre ella.
Quizás habría habido quejido, pero sentir una vez sus labios en su mano lo calmó incluso más. Un gesto que parecía tan sencillo como cálido. Sus palabras eran claras, los movimientos de su mano, y la propia, ya gritaban lo que él también deseaba, incluso antes de que el rubio lo pronunciara. Deseaba penetrarlo, deseaba estar dentro de él con una intensidad como ninguna. Su otra mano descendió, terminando de desabrochar el pantalón, apartándolo, sus caderas seguían moviéndose, ansiosos, mientras sus labios se acercaban a su oído, entre jadeos.
Su voz temblaba por el placer, su cuerpo se contorsionaba. Abrió su mano, ahora liberando el miembro ajeno, buscando así unir los dos, mientras lo volvía a besar, pero sus labios descendieron lentamente hasta uno de los botones de su pecho, paseando su lengua en un inicio a su alrededor, luego descendió su otra mano, haciendo una cuidadosa intromisión en su entrada, utilizando su dedo corazón. Después de tanto tiempo, no quería dañarlo, por mucho que deseara entrar de golpe, por mucho que deseara tomarlo aunque le doliera, Tezca era demasiado valioso para algo así.
Sus ojos se abrieron de par en par, sus movimientos de repente frenaron, incluso el dolor que pudiera sentir en sus nudillos parecía haber desaparecido. No, no era eso. Era que todo el mundo se había parado ante las palabras que acababa de pronunciar el rubio. ¿Cuánto tiempo pasó? Ni siquiera él podía calcularlo, sus ojos solo se mantuvieron contraídos en dos pequeñísimos círculos, fijos en el contrario, por primera vez, sin palabras a las que responder.
![[Imagen: EPuXfje.png]](https://i.imgur.com/EPuXfje.png)
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Sintió una sacudida en su pecho, una punzada de dolor. ¿Era dolor? No lo parecía… una mezcla de alivio, felicidad, dolor, comprensión, todas las emociones se le estaban acumulando, creando latidos que podía sentir incluso desde su propia garganta. Su mentón comenzó a temblar, sus ojos parecían querer humedecerse. ¿Por qué lo trataba tan bien? ¿De dónde diantres había salido alguien como él? Solo lo convenció de algo: Pasara lo que pasase, no quería alejarse de él, no a menos que fuera para protegerlo, no a menos que fuera algo indispensable… No podía dejarlo ir.
Los ojos comenzaron a dilatarse, acercándose a él para besar, en esa ocasión, su frente. Respeto, ese era el simbolismo de dicho acto. Uno que se merecía y se había ganado. Apretó los dientes cuando sintió, al fin, la mano tocar directamente su erección por dentro de su pantalón, recordando al instante que lo había dejado a medias. Ah mierda… Sus caderas se movían por la tortura que le suponía su lentitud, mas no iba a quejarse. Trató de trazar con el movimiento de las mismas el vaivén en la medida de lo posible. Sus jadeos escaparon de sus labios, aprovechando la cercanía para volver a enfocarse en sus labios, besándolo con intensidad y hambruna. Incluso cuando sus pantalones fueron bajados, su propia erección se sacudió tras la liberación, como una pequeña contención que deseaba salir desde el inicio. El jadeo escapó de entre sus labios, cargado de placer. Su propia mano retomó también el vaivén y no pudo hacer más que pensar en lo bello que se apreciaba. Agradeció silenciosamente que aquella mesa fuera de tan alta calidad y se mantuviera firme incluso con ambos sobre ella.
Quizás habría habido quejido, pero sentir una vez sus labios en su mano lo calmó incluso más. Un gesto que parecía tan sencillo como cálido. Sus palabras eran claras, los movimientos de su mano, y la propia, ya gritaban lo que él también deseaba, incluso antes de que el rubio lo pronunciara. Deseaba penetrarlo, deseaba estar dentro de él con una intensidad como ninguna. Su otra mano descendió, terminando de desabrochar el pantalón, apartándolo, sus caderas seguían moviéndose, ansiosos, mientras sus labios se acercaban a su oído, entre jadeos.
![[Imagen: uNdI99s.png]](https://i.imgur.com/uNdI99s.png)
—Espero que no te importe… tengo los condones arriba.
Su voz temblaba por el placer, su cuerpo se contorsionaba. Abrió su mano, ahora liberando el miembro ajeno, buscando así unir los dos, mientras lo volvía a besar, pero sus labios descendieron lentamente hasta uno de los botones de su pecho, paseando su lengua en un inicio a su alrededor, luego descendió su otra mano, haciendo una cuidadosa intromisión en su entrada, utilizando su dedo corazón. Después de tanto tiempo, no quería dañarlo, por mucho que deseara entrar de golpe, por mucho que deseara tomarlo aunque le doliera, Tezca era demasiado valioso para algo así.
![[Imagen: PfroJH3.png]](https://i.imgur.com/PfroJH3.png)
—Haaahh... Tezca...
![[Imagen: bTjgVIr.png]](https://i.imgur.com/bTjgVIr.png)
