T1 Auto-narrada | Enigmas
#1
El reino de Samba era un destino que tenía predestinado, detrás de sus proezas y escenas como pirata, había algo más por parte de Dharma, algo que solo el tenía muy claro. Algunas personas iban y venían, aun cuando la noche caía en las lejanías del reino, los Zar eran una facción oculta y realmente desconocida, servían a sus propios propósitos, muy loables y justos a su medida, pero no servía de mucho ir cambiando el mundo de a poco, el poder siempre permanecía para unos pocos y esos se mantenían inmutados ante lo que pudiera suceder en los mares del sur. Pero las cosas estarían por cambiar, aunque su propia familia no lo entendiera por completo, lo importante era que Altair el líder compartía algo de la visión del joven espadachín, pues entendía que desde un punto de anonimato las cosas eran difíciles de conseguir, aunque era un método seguro para todos, Dharma tenía sus propias maneras a pesar de ser joven, su mentalidad y su sabiduría podrían equipararse a la de grandes pensadores, pero no todo lo que es, siempre es del todo bueno, pues aquella personalidad tan especial, a veces chocaba con esos puntos positivos de la sabiduría, sin embargo, conforme iba creciendo y madurando eso podría ir tomando distintos rumbos, el mal y el bien no era algo en lo que creyera plenamente el Zar, sin embargo creía en lo que para él era lo justo y lo necesario.

|No nos distraigamos con las trivialidades de los demás Kaizer, hoy podrías morir así que miremos el abismo a los ojos y a ver si nos mira de vuelta.|

Dharma no se trataba de concentrar, no tenía ganas de socializar con aquella pariente, ni siquiera volteo a mirarla, no era algo que tuviera que hacer, para muchos de los otros Zar ellos eran desertores, egoístas y superficiales que buscaban su propio camino a costa de lo que según todos los demás, era lo importante. Sin más detenimiento el pelinegro de mayor altura comenzó a caminar en dirección derecha del pequeño puerto/muelle que se encontraba en una zona oculta de este nuevo reino, no era coincidencia el haber llegado, en dirección a donde era el camino para subir hacia el bosque selvático y la montaña que servía de escudo, eran unos 20 kilómetros. | Ese par tardo aproximadamente 4 horas... algo realmente impresionante sin contar la subida a la cueva...Así que apuremos. | Decía mientras comenzaba a andar en dirección hacia el bosque, lugar que poco a poco se iba llenando de niebla espesa, Dharma con su mano se despedía de lo que podía ser una de sus últimas misiones personales, sin decir nada más, para después asegurar su espadón una arma relativamente común que le había servido de forma fortuita los últimos años, pero necesitaba ir por aquella espada sin nombre pues dicen que era usada por uno de los primeros enemigos del Clan Zar un hombre|demonio que solo pudo ser asesinado por su propia espada y esta fue recluida en dicha cueva, no pudieron fundirla ni romperla, necesita la voluntad o la fusión de alguien que comparta esa sed de violencia y caos, ¿Dharma podría ser?.

Podría ser solo un mito, un pedazo de metal, pero de los mitos pueden surgir pistas más que interesantes. Por su parte Kaizer el fiel acompañante oculto entre las sombras, resguardando y analizando los hechos que ocurrían respecto a la familia, no es de los que se preocupe plenamente por los demás, pensaba que la chica tomó la decisión de cazadora y era, cuanto menos, algo interesante. Es eso, no tiene por qué verlo de buena o mala manera, es simple curiosidad juzgarlo, sería imprudente si tan siquiera tratar de ponerse en su lugar. Los motivos cada uno los debe tener y si eso los hace mínimamente feliz o realizados, bien por ellos.  El hecho de que los demás miembros les tomaran como desertores, traidores o lo que sea; a Kaizer, le viene, en términos vulgares, resbalando. Mientras ese resentimiento se viera enfocado en ellos y no en sus familias, todo estaba bien ¿Quién podría quejarse después de todo? Si bien separaban sus caminos estaban atados a su apellido, un apellido que no negaban y les traería mayor reconocimiento. Era un ganar, ganar.

|Sí, sí… Era solo una observación | Dijo mientras suspiraba, cerraba los ojos y ladeaba un poco su cabeza |Ahora lo que realmente importa es romper el record de esos 2 |Ahora mostraba una cara más animosa. Sus ojos desprenden un brillo especial, ese característico resplandor que los ilumina como cuando combate o hace algo que lo emociona hasta el tuétano. Sin decir nada más comenzaron a caminar, uno al costado de otro. El bosque es temido por muchos ya que lo que se dice que las bestias no te dan tregua. El camino es sinuoso en muchos tramos y la niebla es la cereza que termina por decorar un paste plagado de sorpresas.

Nuestro protagonista levantó su mano derecha en señal de comprender lo que quería señalar Dharma, era seguro que cuando regresaran las cosas no serían igual y a partir de este momento tendrían que reasignar sus encomiendas; si regresan, claro está. Y así comenzaba tras un breve periodo de tiempo la niebla antes mencionada, espesa y que a duras penas comienza a dejar notar unos escasos metros delante de ellos. Todo eso lograba llevar la adrenalina de un lado a otro por todo el cuerpo del menor de los Zar. La emoción está a flor de piel | Esto es emocionante ¡Hahaha! | Ahora es cuando el cronómetro comenzaba a marcar el segundo uno. Si bien su objetivo primordial es regresar con vida, romper el record de tiempo no sonaba para nada despreciable. Si alguien, después de tanto tiempo, es capaz de superarlos son ese par de primos.

Los Primos Zar los mejor posicionados entre la generación estrella, por decirlo de alguna forma ya que realmente no había una lista, pero las verdaderas listas son las que iban de boca en boca, por sus logros, por su habilidad, por su fuerza y por su voluntad. No eran cualquier cosa estos dos chicos, muchos los comparaban ciertamente con Altair un gran espadachín en sus tiempos más brillantes y aun siendo mayor tenia gran técnica y también estaba el otro que por ahora había dejado de existir por cuestiones de salud, el destino le había cobrado, pero igual ya tenía bastantes años el buen tío Midir un gran peleador que solo uso un par de guantes toda su vida con una fuerza descomunal y gran habilidad. Dharma y Kaizer habían aprendido respectivamente de cada uno de ellos, desde las artes marciales hasta las artes de combate en distinta ramas, para después concentrarse de mejor y más específico en alguna que más les agradara, también de ellos recibieron grandes conocimientos sobre el Haki y sus diferentes versiones. La realidad es que ambos eran grandes guerreros y esta noche darían cuenta de ello al sortear la naturaleza misma.

|Si realmente esto es algo que debíamos hacer hace tiempo y creo que ahora somos lo bastante fuertes para lograrlo Kaizer.|

Su andar era tranquilo, pero no relajado, sus pasos eran ágiles, aun iban caminando pero llevaban buen ritmo, solo era para acostumbrarse a la altura, en algún momento tendrían que comenzar a moverse más rápido. Así el par de Zars con todo el ánimo iban subiendo el camino marcado, hasta unos 10 kilómetros era algo relativamente sencillo, se darían cuenta cuando la segunda mitad llegara, pues ahí el camino se acabaría, mientras tanto Dharma podía notar como la luz del a luna se reflejaba en la niebla, dando pequeños destellos de visión, pero igual no podían ver más allá de unos 5 metros, conforme avanzara la niebla disminuiría pero el camino sencillo también terminaría. Así el pelinegro de largos cabellos comenzaba a acelerar su paso esperando que su primo hiciera lo mismo. |Vamos por ese record ¡JahJah!.| Su zancada se hizo más larga tras dirigirse a su primo que sin duda era tan rápido o más que él, Dharma comenzó a acelerar el paso raudamente, mientras el camino terroso se dejaba ver, un camino amplio de unos 6 metros de ancho que se formó por el uso continuo del andar de las personas.

Era su primera aventura en conjunto. Es perfecto para demostrar qué tan bien se pueden llevar en busca de un mismo objetivo. Si bien ambos han peleado, estudiado y hecho tareas varias dentro de las paredes del clan nunca fueron enviados en misiones iguales. Siempre se esperó que ambos comanden sus propios barcos para una “correcta distribución de las estrategias” de los Zar. Ese tipo de cosas y expectativas quedaron en un plano bastante hundido para ese par. Estaban más que conscientes de sus posibilidades, no les preocupaba si pueden salir vivo o no, era un hecho. Lo verdaderamente difícil sería superar el tiempo record.

| Si logramos superarlos se lamentarán aún más ¡Hahaha! | Si la voz se corre, que lo haría, una noticia de tal calibre alteraría aún más a los viejos. Una vez más en la mente de Kaizer imaginaba sus rostros, y eso era un impulso más para llevar a cabo tal hazaña. El primer tramo sería el fácil, con todo y neblina. La segunda parte es donde las cosas comienzan a ponerse de otro color. Las leyendas cuentan que se pueden encontrar huesos, pertenencias y símbolos del clan regados por todos lados. Nadie, por la dificultad, se ha atrevido siquiera a recoger los símbolos que detrás de ellos llevan el nombre del propietario.

| Te sigo, primo |Dijo emprendiendo carrera para mantenerse en su costado. Un camino labrado por el constante golpe de los que por ahí caminaban se dejó ver. La luna sería lo más cercano que tendrían a una forma de iluminación. Es en este tramo donde las denominadas bestias comienzan a salir de sus escondrijos. Es una lucha de supervivencia. Existen toda clase de animales que se han dedicado durante todos estos años a la destrucción de los que se han atrevido a invadir su territorio. Conforme avanzaban se puede escuchar, aunque muy ligeramente, el sonido de patas que comienzan a querer rodearlos. Ese sentimiento de sangre se puede palpitar.

Escuchaba las siempre animadas palabras de su primo, mientras comenzaban a moverse de forma más rápida en ese camino, podrían decirse que estaba comenzando a correr, pero eran sus pasos de gran zancada, al mismo tiempo trataba de poner atención a lo que ahí ocurría. Puesto que las alimañas suelen salir a altas horas de la noche y el reloj mental que poseían les daba entender que podrían ser no más de las 10p.m. por lo tanto el movimiento de la luna les haría comprender el tiempo que llevarían subiendo la gran montaña, que realmente lo complicado era lo que estaría por allá arriba en el más espeso bosque, que ya no poseía ningún camino. Pero por ahora debían andar con calma sin perder la concentración.

|Cuando lleguemos a la cima de la montaña, según los libros que he leído, ahí hay una espeso bosque, deberíamos movernos por los árboles, ¿Recuerdas ese juego de los ninjas? Bueno cuando lleguemos lo recordaras seguramente, es algo que nos servirá para avanzar más rápido dentro de ese gran bosque. |

Dharma a veces pecaba de seriedad, sin embargo, él tenía muy fijo el objetivo, más que vencer la marca de ambos viejos, lo que importaba era conseguir la  gran espada que necesitaba, pero el ánimo de Kaizer lo iba contagiando de a poco. Los Zar se movían con mucha soltura y velocidad mientras se iban acercando a la montaña, ya había recorrido un cuarto de hora de esta misma que serían unos buenos kilómetros, pero aún les faltaba un poco más para llegar a la cima, las cosas ahí se pondrían más interesantes pues el camino se acabaría, por ahora el viaje era tranquilo de cierta forma, así que deberían prepararse ambos para algo un tanto más complicado.
| D e v i l s | N e v e r | C r y |


Mensajes en este tema
T1 Auto-narrada | Enigmas - por Dharma - 17-01-2026, 08:37 AM
RE: T1 Auto-narrada | Enigmas - por PX-5 - 17-01-2026, 01:38 PM

Salto de foro:


Usuarios navegando en este tema: 1 invitado(s)