17-01-2026, 07:44 AM
¿Por qué? Ni siquiera él lo sabía, solo estaba contemplando los ojos de Tezca, finalmente parecía que al menos el ambiente se calmaba. Su cuerpo seguía temblando, lentamente disminuyendo la intensidad. Sus ojos se elevaron, buscándole con la mirada una vez más. Sus nudillos estaban heridos, pero no podría importarle menos.
Y no solo en gemidos. No le importaba cómo fuera a ser. El vaho comenzaba a salir de entre sus labios, sus ojos se suavizaban lentamente, incluso cuando su mente todavía parecía ser caótico. Sus manos, pese al dolor y el temblor, una se mantenía en su miembro y, la otra, cruzaba los dedos de su única mano libre, colocándolo sobre su cabeza. Los jadeos se escuchaban desde sus labios, sus caderas se movían, su propia erección podía sentirse y percibirse desde el pantalón que cargaba. Ahora la condenada tela, pese a ser la única que llevaba encima, le resultaba hasta molesta.
Aún así, al sentir el movimiento de Tezca, él mismo se movió también, elevando sus rodillas sobre la mesa, volviendo a enfocarse en sus labios, besándolo intensamente. La respiración era agitada y, maldición, su erección dolía. Lo necesitaba dentro. Maldijo tener la protección en las habitaciones, no quería moverse, pero deseaba tanto penetrarlo que sentía que se iba a volver loco. Sus labios se separaron de los suyos, ahora descendiendo entre un beso y otro, lentamente, suavemente. Sintió la mano libre del contrario sobre su frente, sobre aquella marca que siempre cargaba, y desde hacía años. Lejos de alertarse, solo elevó su cuerpo, frenando a medio camino. Sus ojos se cerraron, agradecido por el tacto, agradecido porque en silencio no lo insultara.
Poco a poco abrió sus ojos, incluso el movimiento de sus caderas había cesado. No estaba molesto, no estaba en estado de alerta, solo sus temblores comenzaban a disminuir. Sentía que, incluso con esa marca… lo aceptaba. Su respiración poco a poco comenzó a normalizarse, sus ojos se entreabrieron lentamente y separó la mano que sujetaba la suya, tomando la suya, acariciándola con cariño, cuidado, besándola incluso. —¿No te molesta…? — Ah… ¿por qué mierda era tan maravilloso en todos los aspectos? Sus ojos se volvieron de nuevo a sus ojos, reacomodando la mano de vuelta hacia la marca de su frente. Justamente a eso se refería cuando no quería que se alejara de él. Tomó de vuelta su otra mano, descendiéndola hasta su propia erección. —Ayúdame también…
![[Imagen: 8n1hAeb.png]](https://i.imgur.com/8n1hAeb.png)
—Porque así escucho tu voz.
Y no solo en gemidos. No le importaba cómo fuera a ser. El vaho comenzaba a salir de entre sus labios, sus ojos se suavizaban lentamente, incluso cuando su mente todavía parecía ser caótico. Sus manos, pese al dolor y el temblor, una se mantenía en su miembro y, la otra, cruzaba los dedos de su única mano libre, colocándolo sobre su cabeza. Los jadeos se escuchaban desde sus labios, sus caderas se movían, su propia erección podía sentirse y percibirse desde el pantalón que cargaba. Ahora la condenada tela, pese a ser la única que llevaba encima, le resultaba hasta molesta.
![[Imagen: TNL9xug.png]](https://i.imgur.com/TNL9xug.png)
—Estoy cómodo, no te preocupes por eso…
Aún así, al sentir el movimiento de Tezca, él mismo se movió también, elevando sus rodillas sobre la mesa, volviendo a enfocarse en sus labios, besándolo intensamente. La respiración era agitada y, maldición, su erección dolía. Lo necesitaba dentro. Maldijo tener la protección en las habitaciones, no quería moverse, pero deseaba tanto penetrarlo que sentía que se iba a volver loco. Sus labios se separaron de los suyos, ahora descendiendo entre un beso y otro, lentamente, suavemente. Sintió la mano libre del contrario sobre su frente, sobre aquella marca que siempre cargaba, y desde hacía años. Lejos de alertarse, solo elevó su cuerpo, frenando a medio camino. Sus ojos se cerraron, agradecido por el tacto, agradecido porque en silencio no lo insultara.
![[Imagen: I1A29il.png]](https://i.imgur.com/I1A29il.png)
Poco a poco abrió sus ojos, incluso el movimiento de sus caderas había cesado. No estaba molesto, no estaba en estado de alerta, solo sus temblores comenzaban a disminuir. Sentía que, incluso con esa marca… lo aceptaba. Su respiración poco a poco comenzó a normalizarse, sus ojos se entreabrieron lentamente y separó la mano que sujetaba la suya, tomando la suya, acariciándola con cariño, cuidado, besándola incluso. —¿No te molesta…? — Ah… ¿por qué mierda era tan maravilloso en todos los aspectos? Sus ojos se volvieron de nuevo a sus ojos, reacomodando la mano de vuelta hacia la marca de su frente. Justamente a eso se refería cuando no quería que se alejara de él. Tomó de vuelta su otra mano, descendiéndola hasta su propia erección. —Ayúdame también…
![[Imagen: bTjgVIr.png]](https://i.imgur.com/bTjgVIr.png)
