17-01-2026, 01:53 AM
Ser aprisionado por sus brazos no impedía que siguiera temblando y, sin embargo, sí parecía que el mismo parecía disminuir, aunque fuera de forma leve. Su respiración se mantenía agitada, sus manos se cerraron como puños, golpeando con tal fuerza la mesa desde los lados del rostro del contrario que dejaron una abolladura. No importaba, eso se podía reparar…
Sus gestos seguían manteniéndose agresivos, sus manos descendían ahora el pantalón del contrario, buscando sus gemidos, sus gritos, lo que fuera que pudiera hacerle sentir de nuevo que no era una cáscara llena de absoluta mierda. Odiaba esas palabras porque sentía que aquella a la que una vez llamó madre tenía razón. Solo tenía que demostrarse que no era así… Solo…
Sus ojos se elevaron, todavía con los puños apretados, no se dio cuenta de que incluso sus uñas, pese a ser cortas, estaban marcando sus palmas, pero aquella distracción no fue por eso, sino por la mano que se posaba en la misma. Jadeaba, sus ojos se encontraron entonces con esa expresión. Apretó su mandíbula. No… no quería que sintiera lástima por él, no quería verse todavía más pequeño de lo que era… No…
Lo que fuera, lo que sea necesario… Solo… quería que volviera a ser el propio Tezca. El que siempre parecía hacerle emocionar de formas inimaginables. Su mano, temblorosa, se elevó hacia la misma que lo acariciaba, cerrando los ojos. —Lo que sea está bien. Que soy débil, que soy estúpido… Insúltame si es necesario… Solo di algo… — no sabía cómo hacerlo hablar, quería escucharlo y, si no era a base de palabras, sería… a base de gemidos.
Sus caderas volvieron a moverse, su rostro descendió hacia su cuello, las zonas que había marcado con sus dientes, ahora pasando su lengua para limpiarle las manchas de sangre, las marcas que muy posiblemente iban a durar más tiempo del previsto. Descendió su zurda, introduciéndola en el interior de su pantalón, sosteniendo la posible erección del rubio y comenzó a mover la mano, de arriba abajo, en un vaivén veloz. Maldición… Su frente se juntó con la ajena, sin cesar el movimiento, buscando su mirada, con la convicción de desear que fuera el placer quien le daba la bienvenido. Él mismo lo dijo, y el propio Jin le respondió… Elevó su mano, buscando acariciar su mejilla.
¿Por qué lo decía ahora de todos los momentos? No lo sabía, quizás la desesperación, quizás el momento, quizás un intento de que su mirada volviera hacia el Jin que siempre era para poder volver en sí. Su mano aceleró el movimiento de la masturbación, ahora cerrando sus ojos con el temor de lo que ocurriera.
Ojalá pudiera decirse eso de sí mismo.
Sus gestos seguían manteniéndose agresivos, sus manos descendían ahora el pantalón del contrario, buscando sus gemidos, sus gritos, lo que fuera que pudiera hacerle sentir de nuevo que no era una cáscara llena de absoluta mierda. Odiaba esas palabras porque sentía que aquella a la que una vez llamó madre tenía razón. Solo tenía que demostrarse que no era así… Solo…
Sus ojos se elevaron, todavía con los puños apretados, no se dio cuenta de que incluso sus uñas, pese a ser cortas, estaban marcando sus palmas, pero aquella distracción no fue por eso, sino por la mano que se posaba en la misma. Jadeaba, sus ojos se encontraron entonces con esa expresión. Apretó su mandíbula. No… no quería que sintiera lástima por él, no quería verse todavía más pequeño de lo que era… No…
![[Imagen: Izw7GrC.png]](https://i.imgur.com/Izw7GrC.png)
—Di algo…
Lo que fuera, lo que sea necesario… Solo… quería que volviera a ser el propio Tezca. El que siempre parecía hacerle emocionar de formas inimaginables. Su mano, temblorosa, se elevó hacia la misma que lo acariciaba, cerrando los ojos. —Lo que sea está bien. Que soy débil, que soy estúpido… Insúltame si es necesario… Solo di algo… — no sabía cómo hacerlo hablar, quería escucharlo y, si no era a base de palabras, sería… a base de gemidos.
Lo necesitaba.
Sus caderas volvieron a moverse, su rostro descendió hacia su cuello, las zonas que había marcado con sus dientes, ahora pasando su lengua para limpiarle las manchas de sangre, las marcas que muy posiblemente iban a durar más tiempo del previsto. Descendió su zurda, introduciéndola en el interior de su pantalón, sosteniendo la posible erección del rubio y comenzó a mover la mano, de arriba abajo, en un vaivén veloz. Maldición… Su frente se juntó con la ajena, sin cesar el movimiento, buscando su mirada, con la convicción de desear que fuera el placer quien le daba la bienvenido. Él mismo lo dijo, y el propio Jin le respondió… Elevó su mano, buscando acariciar su mejilla.
![[Imagen: SQ8SHzz.png]](https://i.imgur.com/SQ8SHzz.png)
—También te aprecio… Lo recuerdas, ¿Verdad?
¿Por qué lo decía ahora de todos los momentos? No lo sabía, quizás la desesperación, quizás el momento, quizás un intento de que su mirada volviera hacia el Jin que siempre era para poder volver en sí. Su mano aceleró el movimiento de la masturbación, ahora cerrando sus ojos con el temor de lo que ocurriera.
![[Imagen: 88xVviv.png]](https://i.imgur.com/88xVviv.png)
—Tezca...
![[Imagen: bTjgVIr.png]](https://i.imgur.com/bTjgVIr.png)
