14-01-2026, 06:54 AM
Sí, podía verlo, no necesitaba ser ingeniero ni carpintero para darse cuenta de lo obvio. Desde las alturas todo era más claro, las cosas tomaban una perspectiva distinta, si fuera más grande tal vez podía entenderlo y no, no era empatía comprender lo que el gigante pelirrojo le decía, era simple lógica. Su barco sería su casa flotante, el lugar que los debía proteger contra viento y marea, literalmente, si las maderas de este estaban en peligros, todos ellos lo estarían y, por eso, la frustración del gigante se convirtió en su frustración. No deseaba atravesar otro naufragio, ya tenía suficiente con dos.
—Algún día las quejas se transformarán en gritos, Tomato —Su voz sonó más seria de su habitual, dejando de lado ese desinterés tan habitual en él que era casi como una segunda piel. —Hablarlo con el resto es el primer paso para encontrar una solución, aunque sea temporal.
Y de ahí en adelante el tema murió, no porque no pudieran extenderse en ello, si no porque las preocupación del médico pasó de algo a largo plazo a algo inmediato. Así funcionaba su mente, saltaba de una idea a otra en cuestión de segundos, como un tren descarrilado que no se detenía por demasiado tiempo en ninguna estación.
Los arrozales ahora tenían su completa atención, no, no los arrozales exactamente, si no lo que podía encontrar en ellos, las granjas, los animales, la comida…sí, todo ello era sinónimo de comida…comida gratis, porque ¿En verdad pensarían en pagar un mísero berry cuando podían solo hurtar lo que desearan? Nadie tenía que enterarse…aunque comprendía que era difícil cuando un gigante de más de 20 metros era su compañero de “crímenes”.
—Por supuesto que comeremos todos ¿No es genial? Y creo que tendremos para varios días si sabemos racionarlos bien…tal vez podríamos pensar en hacer una pequeña granja en la playa —. Ni siquiera se preocupó por el hedor que pudiera suponer tener una granja de jabalíes cerca del barco, no porque no le importara, sino porque era algo que no podía sentir, su olfato era tan malo como su memoria. —Y si alguien viene a reclamar, podemos solo…deshacernos de ese alguien —. Remató con un tono de voz demasiado casual, como si hablara del clima. No es que fuera común en él hablar de esa manera tan despreocupada sobre sus métodos para no ser descubierto, pero, técnicamente, no dijo la forma en la que él, en específico, planeaba deshacerse de cualquiera que fuera a investigarlos solo por tener un poco de “comida” a la mano.
Cuando sintió que el gigante ajustó su mano para darle mejor movilidad, el médico se movió con más confianza sobre este, como si simplemente estuviera en un puente colgante o una plataforma sobre el mar. No lo hacía por querer comprobar nada ni por dárselas de arriesgado, solo lo hizo para tener una mejor vista de la granja y también, porque estaba acostumbrado a caminar por terrenos peligrosos y al desequilibrio de los barcos durante las tormentas en el mar, después de todo, por más que se las diera de chico elegante y fino, tenía un pasado pirata y aventurero que de vez en cuando salía a relucir, aunque no lo dijera en voz alta.
Aunque…todo tenía su límite ¿No?
—¿Manejarlo? —Parpadeó un par de veces al escuchar esa pregunta y esa misma confianza que mostró antes pasó a segundo plano cuando su cuerpo se tensó y sus manos se aferraron con más fuerza a los dedos del gigante, como si ahora si fuera consciente del peligro de estar a más de 20 metros de altura, pero…no…no era acrofóbico, era solo que esa pregunta le dio indicios de que el pelirrojo planeaba mandarlo a él con los jabalíes, algo que, definitivamente, no estaba en sus planes. —¡No, no, no! ¡Imposible! ¿Viste lo que casi me hace uno solo de esos? —Movió la cabeza de lado a lado varias veces, acentuando aún más su negativa.
—Creí que tu podrías traer unos cuantos jabalíes, después de todo, solo tendrías que acercarte y tomarlos, aunque…
Miró hacia abajo, dándose cuenta de un pequeño problema, no tendrían una manera para que los animales se quedaran quietos a menos que los aturdieran o los metieran en una bolsa bastante grande. El médico refunfuñó y se sentó en la mano, meditando desde su lugar las mejores opciones que tenían para conseguir la cena, aunque esa “meditación” se vio interrumpida más temprano que tarde.
—¿En verdad te preocupa que sean de alguien? —Miró con extrañeza al pelirrojo ¿Por qué le importaría? A fin de cuentas, son piratas…robar un par de jabalíes seguro que es de las cosas más inocentes que deben haber hecho, bueno, al menos…él…y es que, ahora que lo pensaba bien, no recordaba nunca haber cuestionado al gigante sobre su pasado, aunque, no habría mucho sentido en hacerlo cuando seguro se le olvidaría, pero no podía negar que ahora sí que tenía curiosidad. —¿No has tomado nada “prestado” antes? Si sabes a lo que me refiero —preguntó mientras apartaba su mirada del gigante para volver a mirar a la granja.
—No te preocupes, no tienen porque descubrirnos, aunque no lo parezca, soy sigiloso —habló en voz baja mientras achinaba sus ojos para estudiar más el panorama —Jmmm… ¿Sabes? De todos modos, si alguien nos viera, dudo que ese alguien quiera salir a pelear con un gigante. Te preocupas de más —. Se relajó, ahora tenía un plan más claro.
—Ya sé que hacer —. Volvió a levantarse, esta vez con más emoción que antes. —Acércame a la granja, buscaré alguna soga y sacos y tu…tu te asegurarás de darle un leve golpecito a los jabalíes…pero leve, muy leve, en serio…no quiero que los mates, que la cocinera se encargue de eso, así la carne estará más fresca. Cuando los hayas golpeado me acercaré para amarrarlos y… Si no encuentro sacos en donde quepan…creo que estarán bien en el bolsillo de tu camisa —. Se fijó en la ropa del gigante en específico en el bolsillo que mencionó y se encogió de hombros, parecía que la gran cantidad de tela era suficiente para albergar a más de uno de esos animales.
—¿Me sigues o aun te preocupa que nos atrapen? —Algo que tenía al pelirrosa sin cuidado. —Y si es así, no deberías, algo me dice que tenemos el tiempo contado en esta isla, pronto estaremos fuera de la jurisdicción de este lugar…entonces…¿Procedemos o quieres quedarte sin cena?
