Chillax [Pasado|Priv.|Mano vacía]
#4
El lugar olía a humedad.

Las paredes de piedras rezumaban una cristalina condensación, desprovista de cualquier mácula del moho; el aire tampoco hedía a agua estanca. Al contrario, era un olor limpio y mineral, como a cueva o entrañas de la tierra.

Tampoco había rastro del salitre. Parecía como si el mar supiera de aquel dominio.

Bai alzó su mano hacia el techo y pasó las yemas de sus dedos sobre la roca. Al hacerlo, y por un instante, la piedra le regaló una extraña sensación. Como si se resistiera a devolverle cualquier rastro de calidez. Y al instante, lo notó. Era porosa, pero estaba excesivamente pulida. Excesivamente fría.

A continuación, bajó la mirada para, de nuevo, contemplar el agua.

Aquello debían ser aguas de lluvia. Una buena noticia, considerando que la mayoría de sus compañeros se hundían en el mar.

Pero, ¿cómo explicarles?

Al intentar apartar la mano de las rocas, un latido sordo y punzante recorrió su espalda. Era el recuerdo del golpe que todavía resonaba en ella. Contuvo la respiración, contrayendo el rostro hasta que el espasmo cedió como si aquello pudiera salvarla del dolor... Y, al  inhalar de nuevo, un aliento frío con sabor a cal y tierra profunda le inundó los pulmones.

—¡Alana! —saludó Bai para luego hacerse a un lado.

En otro momento de su existencia, ella también habría sucumbido a ese asombro. Incluso se habría tomado el tiempo de registrar en algún lugar ese descubrimiento; ahora, apagada como estaba, solo buscaba apartarse para que otros se maravillaran por ella.

Tras ella, el rítmico percutir de pezuñas precedió una pequeña nube helada; la piel de Bai se erizó ante el descenso de la temperatura: la presencia de Zhang la había envuelto como en un abrazo de escarcha. Volteó, observó al viejo mink y le dedicó una sonrisa, un acto reflejo de bienvenida en medio de la penumbra.

—El agua... —anunció a ambos, señalando la masa líquida con una mano todavía empapada—. —Está bien —añadió cerrando el puño y alzando el pulgar en un signo rudimentario de victoria.

Y entonces, tal y como había demostrado en muchas otras ocasiones, hizo gala de ese desprecio por el pudor que nacía de su pragmatismo más puro y decidió que la mejor prueba era la acción. Entonces, sin mediación alguna, comenzó a quitarse de sus pantalones —una maniobra laboriosa dada su escala titánica— y se internó en la orilla, permitiendo que el agua dulce bautizara sus piernas sin alcanzar el límite de su ropa íntima.


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Chillax [Pasado|Priv.|Mano vacía] - por Bai Mudan - 04-01-2026, 12:12 AM
RE: Chillax [Pasado|Priv.|Mano vacía] - por Bai Mudan - 12-01-2026, 12:37 PM
RE: Chillax [Pasado|Priv.|Mano vacía] - por PX-4 - 14-02-2026, 06:04 AM

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