06-01-2026, 02:01 AM
(Última modificación: 06-01-2026, 02:16 AM por Kiyoshi Maeda.)
— ¿Mmm? — Su cara no sabe cómo reacciona ante la escena que se presenta ante él. Un inofensivo disparo ha causado un problema que Kiyoshi desearía haberse evitado. A diferencia de Jin, él mantiene la calma en todo momento. De hecho, si el Onizuka se fija en él un segundo, por la forma en que está de pie observando la escena, podría concluir que no le importa en lo más mínimo lo que le pasa a la muchacha.
Sin embargo, no es así. Como buen médico y profesional de la salud, entrar en pánico ante un accidente es lo peor que podría hacer. Intenta ver los síntomas que presenta Akura y llegar a una conclusión. — Ya veo… Qué coincidencia. — Las vueltas que da la vida logran que Kiyoshi considere esto un caso bastante simple de tratar debido a la familiaridad que tiene con el diagnóstico al que llega.
— Relájate, Jin. — Ni siquiera será necesario irse de la zona, al menos no por ahora. Toma su bolso con el equipo médico. Lo abre, saca primero una pequeña manta y la sitúa sobre el césped. Acto seguido, se arrodilla sobre la misma y lo siguiente que extrae es un pequeño inhalador. — Lamento que no sea nuevo, es el de mi uso privado. — Aun así, usa sus instrumentos de limpieza para desinfectarlo y dejarlo brillante como si fuera nuevo.
Extiende el brazo derecho en forma de gesto para el Yakuza. — Dale espacio, tonto, no te le apegues tanto. Necesita respirar, por lo que no le quites el aire. — Por mucho que pueda llegar a entender la preocupación, es contraproducente que quiera estar pegado. En virtud de la salud de la paciente, Kiyoshi opta por empujar directamente a Jin, demostrando más fuerza que siempre. Y es que este empujón no proviene solo de su fuerza física, sino de la fuerza de su voluntad.
Al momento de trabajar como médico, Kiyoshi se convierte en una persona muy diferente. No por nada, a su corta edad —considerando los muchos años que se toman los médicos para estudiar—, ya es un profesional muy destacado en su rubro, al menos en el South Blue.
La mano que antes empujó a Jin, ahora se desliza por debajo de la nuca de Akura, ayudándola a levantar la cabeza un poco. — Necesito que te relajes y abras la boca. Todo estará bien; después de todo, tu tonto amiguito contrató al hombre indicado. — Además, se lo toma muy personal. No obvia el hecho de sentirse culpable por lo que está ocurriendo.
La mano restante sujeta el inhalador y lo acerca a los labios ajenos, introduciendo la boquilla. Cabe recalcar que delante del pequeño inhalador, se encuentra una cámara transparente —que es la que tiene la boquilla desinfectada previamente—-, la cual permite que el medicamento llegue de mejor forma a los pulmones, evitando así problemas secundarios. Ayuda también al paciente, en un estado de ataque asmático, a inhalar más lento y profundo, permitiendo que el remedio llegue a los bronquios y no se quede en la boca.
— No te esfuerces, déjamelo a mí. Estás en las manos limpias y correctas. — Presiona el inhalador y aplica el primer puff. Mentalmente, cuenta 30 segundos que para Jin podrían parecer infinitos debido a la presión por ver a su hermana mejor. Una vez pasado el tiempo, el segundo puff entra en escena y, tras un breve tiempo más de espera, aparta la cámara. Para este momento, Akura ya debe sentirse mejor.
Kiyoshi vuelve a desinfectar su equipo y procede a guardar todo. — No te desesperes, no es nada grave, no mientras yo esté aquí. — Usa un tono de voz con el que transmite mucha confianza. — Sí haz el meaculpa de haber contratado a un médico francotirador y no mencionar su problema con los disparos. ¿Te das cuenta de lo tonto que eres? — Ahora sí se le escucha molesto, pero aunque pareciera que el enojo es con Jin, realmente es consigo mismo. Se siente afligido por ser el culpable, así que solo expresa su frustración en base a reclamos.
Tras levantarse, guarda también la mantita, no sin antes haberle sacudido bastante. — Debería poder caminar, pero puedes cargarla hasta el lugar que dices tener reservado para observarla. No perdamos más el tiempo, Tontojin.
Curioso es que, durante el trayecto, camine siempre desde la retaguardia del Yakuza, esto para así tener una mejor visión de Akura, estando atento a ella todo el tiempo. Además, se quedó más atrás un momento para recoger el equipo de pintura de que cayó antes.
— ¿Cómo te sientes? Necesito que me digas cualquier malestar que tengas. Es importante que tengas confianza para hablar con tu doctor, ¿lo entiendes? No somos adivinos, así que dependemos de la información que nos entregue el paciente.
Sin embargo, no es así. Como buen médico y profesional de la salud, entrar en pánico ante un accidente es lo peor que podría hacer. Intenta ver los síntomas que presenta Akura y llegar a una conclusión. — Ya veo… Qué coincidencia. — Las vueltas que da la vida logran que Kiyoshi considere esto un caso bastante simple de tratar debido a la familiaridad que tiene con el diagnóstico al que llega.
— Relájate, Jin. — Ni siquiera será necesario irse de la zona, al menos no por ahora. Toma su bolso con el equipo médico. Lo abre, saca primero una pequeña manta y la sitúa sobre el césped. Acto seguido, se arrodilla sobre la misma y lo siguiente que extrae es un pequeño inhalador. — Lamento que no sea nuevo, es el de mi uso privado. — Aun así, usa sus instrumentos de limpieza para desinfectarlo y dejarlo brillante como si fuera nuevo.
Extiende el brazo derecho en forma de gesto para el Yakuza. — Dale espacio, tonto, no te le apegues tanto. Necesita respirar, por lo que no le quites el aire. — Por mucho que pueda llegar a entender la preocupación, es contraproducente que quiera estar pegado. En virtud de la salud de la paciente, Kiyoshi opta por empujar directamente a Jin, demostrando más fuerza que siempre. Y es que este empujón no proviene solo de su fuerza física, sino de la fuerza de su voluntad.
Al momento de trabajar como médico, Kiyoshi se convierte en una persona muy diferente. No por nada, a su corta edad —considerando los muchos años que se toman los médicos para estudiar—, ya es un profesional muy destacado en su rubro, al menos en el South Blue.
La mano que antes empujó a Jin, ahora se desliza por debajo de la nuca de Akura, ayudándola a levantar la cabeza un poco. — Necesito que te relajes y abras la boca. Todo estará bien; después de todo, tu tonto amiguito contrató al hombre indicado. — Además, se lo toma muy personal. No obvia el hecho de sentirse culpable por lo que está ocurriendo.
La mano restante sujeta el inhalador y lo acerca a los labios ajenos, introduciendo la boquilla. Cabe recalcar que delante del pequeño inhalador, se encuentra una cámara transparente —que es la que tiene la boquilla desinfectada previamente—-, la cual permite que el medicamento llegue de mejor forma a los pulmones, evitando así problemas secundarios. Ayuda también al paciente, en un estado de ataque asmático, a inhalar más lento y profundo, permitiendo que el remedio llegue a los bronquios y no se quede en la boca.
— No te esfuerces, déjamelo a mí. Estás en las manos limpias y correctas. — Presiona el inhalador y aplica el primer puff. Mentalmente, cuenta 30 segundos que para Jin podrían parecer infinitos debido a la presión por ver a su hermana mejor. Una vez pasado el tiempo, el segundo puff entra en escena y, tras un breve tiempo más de espera, aparta la cámara. Para este momento, Akura ya debe sentirse mejor.
Kiyoshi vuelve a desinfectar su equipo y procede a guardar todo. — No te desesperes, no es nada grave, no mientras yo esté aquí. — Usa un tono de voz con el que transmite mucha confianza. — Sí haz el meaculpa de haber contratado a un médico francotirador y no mencionar su problema con los disparos. ¿Te das cuenta de lo tonto que eres? — Ahora sí se le escucha molesto, pero aunque pareciera que el enojo es con Jin, realmente es consigo mismo. Se siente afligido por ser el culpable, así que solo expresa su frustración en base a reclamos.
Tras levantarse, guarda también la mantita, no sin antes haberle sacudido bastante. — Debería poder caminar, pero puedes cargarla hasta el lugar que dices tener reservado para observarla. No perdamos más el tiempo, Tontojin.
Curioso es que, durante el trayecto, camine siempre desde la retaguardia del Yakuza, esto para así tener una mejor visión de Akura, estando atento a ella todo el tiempo. Además, se quedó más atrás un momento para recoger el equipo de pintura de que cayó antes.
— ¿Cómo te sientes? Necesito que me digas cualquier malestar que tengas. Es importante que tengas confianza para hablar con tu doctor, ¿lo entiendes? No somos adivinos, así que dependemos de la información que nos entregue el paciente.
![[Imagen: u2oxCl9.png]](https://i.imgur.com/u2oxCl9.png)
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