05-01-2026, 08:03 AM
ost
Una persona completamente diferente, enojada, con muchos sentimientos encontrados. Había buscado de muchas maneras resolver estos por las buenas pero ellos me habían empujado al límite más de una vez. Yo no deseaba llegar a estos extremos y ese golpe que le había dado sin contención alguna hizo tal daño que me reconocí a mi mismo como el oso al que había golpeado hace unos días. ¿Esta bestia soy yo? ¿Acaso he perdido mi cordura por completo y me he vuelto un animal que ha perdido lo racional? No estoy seguro mientras respiro a bocanadas salvajes. Mis pasos son pesados y la mirada es la de un toro al ver la gamuza del torero.
Estoy completamente seguro de que voy a cometer un crimen que me empujará hasta el final y no planeo hacer nada para detenerme. Ella sola buscó este problema y de tantas formas entretenidas que pudimos solucionar esto tú querías que yo te diera una tabaná. No puedo ni decirte una palabra ya que cualquier cosa que yo pudiera decir solo me haría enojar mucho más aún. Yo te veo aparecer y ponerse en el medio, pequeño ser pescado, tu no eres el culpable, a ti te estaban molestando y te quieren quitar tu objeto y ahora te metes en el medio.
Te escucho y quiero no creerte. Si se está metiendo en el fondo de todo el asunto para que yo no acabe la mujer. Tragué en seco y por mucho que lo pensé, lo pensé, dudé, dudé de nuevo. Aprieto mis manos con fuerza, con mucha fuerza al punto que mis antebrazos se inflan del esfuerzo que hice. En mi cabeza vi todo el daño que te haré mientras imagino maneras de estrangularte. Tomé aire con profundidad, no siento que esté fluyendo, aun estoy en estado de combate.
Yo no podía herirlo, el no me hizo nada, pero se sintió una traición. Respiré profundamente si yo me lo agarraba a pecho seguramente perdería el estilo. —Te pregunte, muchas veces, viste que no cogí esa, me agarré todos los bobos para mi. Sabiendo que no eras inocente no hablaste nada.— Comenzaba a perder la compostura así que respiré profundo y me até el cabello alto para acomodarlo luego de tanta pelea.
—Eres un idiota.— Caminé hasta tenerlo tan cerca como para alcanzarlo con la mano. Le di un coscorrón porque necesitaba sacarme el odio y con eso podría. —Dame el objeto que robaste, iremos a devolverlo. — Entre mis principios robar o no robar nunca había sido el problema, pero yo recientemente me había unido a la academia de Hasshoken y si este muchacho le robó algo a la maestra sería mejor que yo lo devolviera.
Fui claro y conciso con el muchacho pez, mi voz no era para nada demasiado comunicativa, mi cuerpo ya estaba transpirando. Me sentía muy mal ya que ahora había golpeado a la muchacha. —También tenemos que ayudar a Gal. Ese golpe debe haberle sacudido y me preocupa un poco si se me pasó la mano.— Quería ayudar ahora, pero no podía hacer más.
