30-12-2025, 10:18 PM
Tenía que calmarse. Estando así solo podría empeorar las cosas. Si lo buscaban, quizás, solo quizás, seguía con vida. Sí. Sí, así era. Lo tendrían que intentar usar como cebo para atraerlo. ¿Y si solo habían mentido? No era casualidad de todos modos que poco después de que se fuera, en un estado vulnerable, no pudiera pelear. Todo le estaba volviendo loco. Respiró, ahora entrando en lo que ya conocían todos excepto el propio Tezca; el modo analítico. El Onizuka, el apellido que el clan le dio. Sus ojos se abrieron, ahora fríos como el hielo, dándose cuenta de que ni siquiera se había puesto la corbata. Solo llevaba su traje, gris y con camisa negra. No importaba tampoco. Tomó el Den-Den Mushi, con calma. Podría ser un riesgo, pero merecería la pena. Tenía qu-…
Pere-Pere-Pere.
El caracol sonó de nuevo. ¿Lo habían encontrado? Respondió sin pensar, a la espera de cualquiera de las palabras que pudieran darle indicaciones. Lo que fuera.
![[Imagen: ZDMPIXr.png]](https://i.imgur.com/ZDMPIXr.png)
—Espero que le haya gustado la pequeña sorpresa que le hemos preparado de bienvenida, señor Onizuka.
El rostro de Jin dibujó absoluto odio. Sus cejas frunciéndose, sus ojos, más afilados que nunca, mirando a la nada. Sus pasos se volvieron más lentos. Reconocía esa voz. El clan Muritsugi. El condenado Clan que siempre parecía ir tras su poder desde que uno de los miembros abandonó el propio Onizuka. Unos traidores en potencia, algo que el propio Jin odiaba con toda su alma. —¿Sabe? Es una lástima lo del joven. Pensar que alguien como usted se iba a apegar a alguien. ¿Quién lo diría? Me encantaría ver qué cara pondría cuando lo vea en el puerto. — se escuchó la risita desde el caracol, una risita endiablada, cargada de ego.
![[Imagen: 0UH4dMK.png]](https://i.imgur.com/0UH4dMK.png)
—Si quiere que lo dejemos libre, entréguese, Onizuka, con lo que encontró en su pequeña infiltrac-...
Sin más, apagó el Den-Den Mushi, dejando con la palabra en la boca al individuo, sin responder con una sola palabra de sus propios labios. Sabía que si mostraba un ápice de preocupación, fuera a quien fuese, podrían llegar a poner más en peligro a Norova. No podía permitirse ese lujo, bajo ninguna circunstancia. Sin embargo, él mismo llamó a uno de sus propios hombres. —Reúne a todos los hombres ahora mismo en el puerto. Tienes diez minutos. Quien no aparezca, que se despida de su familia. Traedme también una katana. — No esperó respuesta, directamente colgó, yendo al puerto directamente. Por fortuna, allí había reunidos ya un gran número de sus hombres pero, por supuesto, era una trampa. Allí no se encontraba Tezca Norova. No. Lo que había era otra montaña de hombres de la banda rival, preparados para atacar, la mayoría armados hasta los dientes. Es más, los superaban en mayoría y, sin embargo, Jin no parecía preocupado por ello. Uno de los hombres le entregó la katana, que tomó sin decir una sola palabra, caminando hacia la ola de hombres que se podía apreciar frente a él. Algunos con bates, otros con katanas, otros con dagas y, otros, con pistolas. No se vio alterado, solo elevó su mano hasta el cuello de su camisa, acomodándola con una paciencia que asustaba.
![[Imagen: CbyrwlL.jpg]](https://i.imgur.com/CbyrwlL.jpg)
—¿Dónde está Tezca Norova?
Uno de ellos se lanzó sobre él, atacando con un bate de madera. Jin no dudó, en un veloz y eficaz movimiento, no solo partió el bate en pedazos, también degolló al hombre, quien se sostuvo del cuello, con sonidos ahogados, cayendo de rodillas frente a él. Lo tomó del cuello de la camisa, sin ningún temor, ni reproche, mirándolo directamente. El terror estaba claro en el hombre, quien no podía hablar, moribundo.
![[Imagen: CEHt94H.png]](https://i.imgur.com/CEHt94H.png)
—Si no me vais a responder, entonces solo os tengo que matar uno a uno hasta que alguien cante.
Algunos retrocedieron, otros comenzaron a lanzarse, creando de la nada una batalla entre los dos clanes. El propio Jin peleaba también, sin inmutarse, sin compasión, preguntando uno a uno, antes de acabar con sus vidas dónde se encontraba Tezca.
Lo iba a encontrar. No le importaba cómo o el qué.
[***]
—¿E-es un usuario de Akuma? — la sorpresa se mostró ante uno de los francotiradores. Sin embargo, sabía que una de las balas había impactado en el hombre, la sangre estaba allí. Además, la lluvia iba a dificultar el encuentro del propio Jin. Porque sí, ahora también llovía, dificultando el encuentro entre ambos hombres. Por supuesto, quien había atacado directamente a Tezca no estaba solo y, cuando murió, varios más comenzaron a rodearlo, sin verse amedrentados ante el akuma del hombre. Sabían que estaba herido, e iban a aprovechar esa ventaja a su favor.
El segundo tenía una daga, que elevó en cuanto lo vio acercarse, haciendo un movimiento recto ascendente directamente buscando el rostro de Tezca. A su vez, otros dos atrás; uno con una barra de metal, otro con una katana, ahora lanzándose a sus espaldas. El de la barra de metal de un salto, el otro con la katana al frente, buscando un apuñalamiento directo en un costado. Mientras tanto, el resto que había alrededor, lo mismo, con las miras de sus francotiradores preparados para un impacto en el instante que el akuma dejara de hacer efecto.
![[Imagen: bTjgVIr.png]](https://i.imgur.com/bTjgVIr.png)
