[Social/Pasado] Zafarrancho en el huerto
#1
Whisky Peak era precioso, perfecto. Eso, en sí mismo, ya me parecía sospechoso. Lo perfecto es extraño. Las calles estaban demasiado limpias, las sonrisas de oreja a oreja demasiado blancas, y la música que salía de las tabernas tenía ese ritmo amable que te invita a sentarte… justo antes de que alguien te venda algo que no pediste o te apuñale emocionalmente. O físicamente. Dependía del día. Las casas estaban bien alineadas, barriles de whisky apilados como si alguien hubiera decidido que la estética del alcohol debía ser impecable, flores en las ventanas. Muchas flores. Demasiadas flores para un sitio que olía tanto a licor. Había aprendido, a base de golpes y malas digestiones, que los lugares excesivamente amables suelen tener letra pequeña. Nadie sonríe así porque sí. Nadie te desea un “buen día” con tanta intensidad sin esperar algo a cambio. Quizás era de formación profesional. O quizás era simple supervivencia. Cuando un sitio parece demasiado limpio, alguien ha estado fregando sangre antes. O tal vez hablo por mí misma.

Yo caminaba con los brazos a la espalda, balanceando la cola con despreocupación fingida, observándolo todo con una atención casi profesional. Bueno, más bien caminaba Han. Yo estaba subida en sus hombros. Señalé un edificio perfecto, como no. Desde ahí arriba, Whisky Peak parecía aún más falso. Los edificios parecían estar demasiado alineados, las chimeneas demasiado rectas. Incluso el humo salía educadamente hacia arriba, como si hubiera pasado por un curso de modales, como pidiendo permiso.

A pesar de todo, no era mala vista, no. Pero siempre me hacía sentir como una mascota exótica en exhibición, siempre que no estuviera en Green Bit, claro; por el momento no parecía ser una sensación que fuese a desaparecer. “Mire, señora, viene con cola incluida”—. Esto tiene pinta de hostal —murmuré señalando otro edificio; era importante saber dónde poder dormir si se necesitaba—. Y los hostales nunca cuentan la parte donde te roban el riñón.

No esperaba respuesta. Solo necesitaba decirlo en voz alta, como una advertencia. Salté de su hombro para continuar avanzando a mi propio paso, sin prisa. Avanzamos alejándonos del centro, donde el bullicio empezaba a doler en los oídos, hacia una zona más tranquila. El sonido de las risas reducía poco a poco, sustituido por el crujido de la tierra bajo los pies y el canto perezoso de algún insecto que claramente estaba cobrando por horas.

Y entonces ocurrió. Me detuve tan en seco que, de haber sido más alta, habría levantado una nube de polvo dramática, admirable tan solo por aquellos de mi tamaño. Pero como no lo era, me limité a quedarme inmóvil, con la cabeza girando lentamente hacia la derecha. Allí. Un huerto. Pequeño. Modesto. Delicioso. Una valla de madera baja, vieja pero firme. Surcos perfectamente trazados. Plantas verdes, sanas, orgullosas de existir. Frutas colgando como si el mundo fuese justo y recompensara el esfuerzo. Aquello no era un huerto: era una provocación para turistas. Todo en aquel huerto gritaba dedicación. No abandono, no “lo que salga”. Alguien venía todos los días. Alguien regaba, podaba, hablaba quizá con las plantas. Era el tipo de huerto que te causa envidia de lo perfecto que está. Era el tipo que sabe exactamente cuántas frutas le faltan al final del día.

— Vale —susurré—. Esto es violencia pasiva… —pensé en voz alta antes de girarme hacia Han—. Nos hacen falta ingredientes en el barco, ¿cierto? Podríamos aprovechar lo que la naturaleza nos ofrece.

Tras lanzar la idea al aire, me acerqué con pasos lentos al huerto, casi teatrales, como si temiera que el huerto pudiera huir si hacía un movimiento brusco, quizás dejando a Han atrás o quizás con Han siguiéndome. El olor me golpeó de lleno. Apoyé las manos en la valla y me asomé.

— No hay nadie —añadí, bajando la voz, no para Han, sino para mí, que me encontraba un tanto más adelantada a su posición—. Eso es buena señal o una señal pésima. Aún no lo sé. Nadie ha dicho que comer fruta sea ilegal. ¿Robarla? Quizá. Comerla, no —robar no iba muy acorde a mi moral, pero morirnos de hambre tampoco—. Podríamos tal vez tan solo evaluar el entorno, ¿no? Investigación de campo que se llama. Botánica aplicada tal vez. Supervivencia básica, si es que lo anterior no te convence.

Aunque no le hablara a Han, en realidad estaba intentando convencerme a mí misma de que lo que quería hacer no estaba tan mal… Y si tenía un compañero de crímenes… bueno, la culpa compartida siempre es más fácil de sobrellevar que estando sola, ¿cierto? Alguna ventaja tenía que tener estar en compañía constante, en una tripulación.
  Responder


Mensajes en este tema
[Social/Pasado] Zafarrancho en el huerto - por Alana Sahiba - 25-12-2025, 09:09 PM

Salto de foro:


Usuarios navegando en este tema: 1 invitado(s)