Un encuentro más (De miles contigo) [Pasado - Social - Gwen] [+18]
#9
Ese encuentro, tan íntimo como ansiado por el pelirrojo, estaba llegando al mismo punto álgido al que había llegado en su primera noche; Gwen no comprendería, jamás, lo muchísimo que el muchacho había fantaseado con volver a tener a la mujer de sus sueños entre sus manos, gozando de su compañía y, de forma un poco más salvaje, más animal, de la absoluta perfección de su cuerpo desnudo. Ella era tan hermosa, tan espectacular, tan escultural que ni imaginándosela veinte veces podría diseñar a una chica tan hermosa, delicada, perfecta y curvilínea como lo resultaba ser la muchacha. Sus ojos, abiertos ya casi por una petición propia del pelirrojo, pese a verse perdidos, eran abrumadoramente hermosos, violáceos, de un tono similar a las largas mechitas del mismo color que gozaba en esa larga cabellera negra que ahora rebotaba y se sacudía, una y otra vez, en esas embestidas que el chico no iba a ser, jamás, capaz de poder detener hasta explotar.

En el instante que ella aceptó su condición como "el amor de la vida de Owen", el corazón del chico, ya revolucionadísimo producto de la intensidad del momento, sufrió una sensación de vértigo que le sonrojó, aún más, en su inminente expresión repleta de deseo. "Lo soy, lo soy Owen", los ojos del muchacho se ampliaron, dejaron de estar envueltos en ese sufrimiento que estremece el cuerpo pero que también el instinto pide, mirándole fijamente en el rostro que parecía emitir luz propia, ahora, degenerado producto de lo que estaban haciendo. Ella, aferrándose más a él, atándose con sus piernas, provocó que la intensidad del chico aumentase incluso más, sintiendo un escalofrío que le erizó la piel como solo ella era capaz de hacer -Te voy a amar...hasta que me muera, Gwen.- su voz se entrecortaba, porque esa faceta de ella, también, le hacía explotar de amor. Ella era curiosa, aventurera, su ceguera jamás la limitó, al contrario: La impulsó a querer buscar algo que está mucho más allá de ella y que, pese a que se resiste, sabe que es su camino.

Y Owen, para siempre, la acompañaría y sería su escudo hasta que lo logre.

Así como aquella vez, comenzó a sentir cómo el cuerpo de la mujer que amaba comenzaba a arquearse, a tensarse, y a apretar en toda su zona erógena. Owen, también, sentía exactamente lo mismo hacía tiempo, resistiéndose ante el impulso de liberarse y permitir que esas embestidas, sonoras, repetitivas, al igual que el escuchar el agudo gemido de la muchachita y apretujar de la intimidad entrando y saliendo, estaba empezando a estrujar su cara ante la falta de resistencia que ya tenía -Gwen...estoy...a punto de...- le miraba, apretando sus manos que cargaban sus piernas para, ahora, empeorar aquello que estaba haciendo: Arqueó su espalda y la tiró un poco hacia atrás. Gracias a haber ganado bastante fuerza últimamente, la movió un poco hacia abajo, para atraparla de cada nalga y empezar a golpearla con una intensidad inusitada, dejando, solo por un poquito, dejar de "hacer el amor" para ir un pasito más allá; La extensa y ornamentada cabellera del amor de su vida cayó como una cascada que se sacudía en forma de péndulo producto de cómo había aumentado la fogosidad de la situación. Atrapándola de cada mejilla de su trasero, el cual era tan suave, delicado y abundante debido a que gozaba de muslos grandes, deseó que ese instante, entre los dos, jamás pudiese terminar, pero debía hacerlo...ya que resultaba intolerable la resistencia.

Ella decidió elevarse para morderle el cuello y poder sentirse cómo todo el interior de la chica se tensaba, endurecía y apretaba aún más su miembro, al igual que lo hacían sus piernas convulsas...y eso, fue el remate que lo hizo explotar -¡Gwen...voy...- y trayéndola más a él y con sus piernas comenzando a temblar cada vez más progresivamente, lo hizo, liberando todo aquello con lo que se vino resistiendo durante largos minutos para poder dejarlo todo dentro de ella, otra vez. Tal vez hacer algo así era peligroso, sabiendo las posibles consecuencias que acarraría, pero le resultó totalmente irresistible abrazarla a él mientras cerraba con fuerza sus ojos, fruncía el ceño y apretaba los dientes, en una convulsión que lo soltó todo de una buena vez.

—Te amo, Owen.

-Nunca jamás lo harás como lo hago yo...Gwen.-

Entre suspiros, la tenía justo frente a sus ojos, aún, sosteniéndola desde su parte posterior con firmeza y ella, como si él fuese un tronco, aferrada a él. Podía, el propio muchacho, sentir la calidez de todo aquello que había dejado en el interior de su mujer favorita, incluso, con alguna que otra sensación de que estaba volcándose, escapándose, para terminar escuchando el sonido de un goteo repentino, inestable, una serie de gotas individuales de lo que salió del cuerpo del muchacho para derramarse sobre el propio suelo. Sin soltarla ni un solo ápice de segundo y escuchándola pedir si "podían quedarse un rato más", el muchacho, sacando su miembro dentro del sexo del amor de su vida, se giró, aún desnudo (Al igual que ella) hacia la cama que yacía a muy pocos metros de ambos -Hasta que dejes de querer mi compañía, bombón.- y, generando un pequeño choquecito de frentes, comenzó a darle un pequeño beso de esquimal, dulce, tierno, sonriendo con esas mariposas en la barriga que solo ella podía provocarle. Hacia un lado y hacia el otro, para terminar sentándose, con el cuerpo de su futura esposa entre sus brazos, abrigándola con su persona (Así no le hiciese falta).

[Imagen: N1bxUxO.png]
-...lo siento si...me excedí. Te extrañaba demasiado. Casi...casi muero allí afuera, y pensar que podría estar contigo así otra vez es algo que jamás pensé que podría volver a ocurrir.-

En cuanto balbuceó aquello, su sonrojo se pronunció muchísimo más. Él no tendría ni un ápice de problema de decir algo así a cualquiera, ¿Al amor de su vida? Era algo que lo puso tan nervioso que se puso rojo por lo honesto -¡N-no pienses que...solo quería que esto pasase y nada más! ¡Yo...esque...- se puso tan rojo como su propio tono de cabello, apretando los labios y escondiendo la mirada lo más que pudo, sintiendo el intenso calor en su rostro -...joder...- porque le mataba incomodidad que ella pensase que solo la quería para intimar; La deseaba tanto, la amaba tanto y estaba tan enamorado que no sabía cómo físicamente poder transmitirle, aún más, el inmenso deseo que tenía porque ella fuese todo en su vida. Intentó cambiar de tema rápidamente por los nervios, como siempre, emocionalmente incapacitado producto de que Gwen era su máximo talón de Aquiles.

Y en el futuro, sería literalmente su debilidad, más que ahora.

Buscó mirarla, haciendo contacto visual en el rostro más hermoso que jamás había visto en su vida. Ella estaba un poco despeinada, desarreglada, aún, jadeante, y eso le enloqueció mucho más de amor. Así, un poquito más salvaje, un poquito más desatada, se veía hasta mucho más hermosa que en su apariencia más angelical y suave -Qué hermosa que eres.- se le escapó en un suspiro derretido, mientras su rostro, aún rojo, parecía deformarse por el enamoramiento. Llevó su mano izquierda hacia su rostro, comenzando a hacer "ese gesto": acariciarla con el pulgar con la mano en el mentón de la chica -Hemos hecho esto...sin protección...dos veces...- por más que Owen fuese un poco salvaje, era bastante consciente -...no te preocupa que...pueda terminar...en...ya sabes...- desviaba la mirada, estaba tan excesivamente nervioso. Solo ella le ponía así, solo ella le sacaba ese salvajismo innato, solo ella.

Solo ella.

Así funcionaba su cabeza desde que la conoció.

-...imagina que...- no completaba la frase, le retorcía la pena -...y si pasara?- ojalá que ella le hubiese comprendido -¿Serías...feliz?- porque si bien sería una preocupación gigantesca para él, él no sería quien debería cargar con ello, como mínimo, nueve meses. Llevó su mano hacia el pecho desnudo de su mujer favorita, desviando, ligeramente, sus senos, para sentir los latidos del corazón que ya se sabía de memoria su retumbar -No seré más imprudente y...nos cuidaremos más en el futuro. ¡Obvio! T-todo...- otra vez, se puso tan terriblemente rojo. ¿Ella? ¿Ella aceptaba ser "el amor de su vida"? ¿Su "amor"? No podía ser, tenía que estar soñando. Gwen era la mujer de sus fantasías más grandes, a veces, ni siquiera era capaz de creérselo -...si q-quieres que...jodeeeeeer...- su mano opuesta se fue hacia su rostro, su corazón latía como un fanático tonto -...repetirlo...alguna vez. Más. Ojalá que sí. Por favor.-.
-Hablo- , Narro , -Pienso-
[Imagen: Fusaneitor.gif]
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RE: Un encuentro más (De miles contigo) [Pasado - Social - Gwen] [+18] - por Owen Yang - 10-12-2025, 09:32 PM

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