10-12-2025, 04:14 AM
![[Imagen: DKKGWSP.png]](https://2img.net/i.imgur.com/DKKGWSP.png)
-¿Es que acaso tú no me dejarás ningún segundo de tranquilidad?-
No sabía cómo había pasado, pero Elara terminó por ceder igual. Owen siempre se las rebuscaba para meterla en problemas, algunos más sencillos que otros, pero la pobre Elara siempre terminaba buscando la manera de poder salir adelante, aunque claro, también estaba el ánimo del pelirrojo que siempre se le ocurría cada estupidez, peor que la otra, pero al menos no era algo que ella lo considerase malo. Es más, siempre teerminaba aceptándolo debido a que le gustaba muchísimo poder compartir con él. Quizás el motivo principal era poder conocer "el mundo" que siempre se le fue tapado, o al menos que lo veía de una manera distante.
Pero todo esto pasaba porque Owen tenía esa habilidad, esa muy maldita habilidad de poder arrastrarla a su ritmo como si el mundo tuviera todo el sentido del lugar cuando los dos iban juntos. Y, claro, Elara no era precisamente la persona que sabía decir que no cuando alguien la miraba con tanta determinación y también convicción. Mucho menos cuando ese alguien le sonreía con esos colmillos largos y esa malicia tan suya que, de alguna forma que ella no lograba explicar, nunca la asustaba. Todo lo contrario, siempre la motivaba a poder seguir adelante a pesar de que todo fuese demasiado complicado. Ella siempre estaría dispuesta a todo.
Mientras los dos estaban corriendo, ella apenas podía pensar y procesar todo lo que estaba pasando. Entre el dolor que le dejaba la presión en la muñeca, el sonido de los gritos de los hijos de perra que venían siguiéndoles y la pobre respiración agitada que ella estaba sosteniendo, Elara solo lograba seguirle el paso al pelirrojo, aunque sus alas de alguna manera se tensaran cada vez que doblaban por una esquina, saltando, escalando, esquivando, y un montón de maniobras que ni ella misma se imaginaba lo que había pasado. Era torpe para todo lo que estaba pasando, pero de algún modo, estaba divirtiéndose.
Era casi de milagro que ella no esté chocando con las cosas, o cayéndose. Quizás era la buena suerte que traía Owen consigo.
Ella sabía que las cosas que estaban pasando eran un poco complicadas, y que cualquier error en falso podría ser sumamente perjudicial para ella, pero al menos lo vio como algo tranquilo. -¡Owen! ¡Cálmate! ¡Van a atraparnos esta vez!- Elara ni siquiera sabía si estaba hablándole por los nervios, o porque realmente sentía que iban a terminar muertos en cualquier callejón, y ella no pensaba ni mucho menos quería terminar en una situación así. Pero, como siempre, él no la escuchaba o no quiso escucharla, quién sabe, ya que él también era un completo misterio. Y al final, cuando por fin lograron detenerse en ese recoveco de oscuridad, ella quedó completamente sin aire, le costaba respirar, mientras que apoyaba una mano en la pared porque sentía que las piernas le temblaban y se iba a tropezar. Había sido todo un gran caos, pero algo que ella siempre pensaba en que no se iba a dar por vencida por mucho que fuese una situación compleja.
-…ah… dios… creo que… me voy a morir aquí mismo…-
La pobre pelirroja apenas levantaba la mirada cuando Owen comenzaba a hablar, porque él si que no parecía afectado, seguramente porque estaba más que acostumbrado a la situación de vivir al extremo en todo lo que hacía. Elara a veces lo consideraba una persona sumamente irritante, pero también lo consideraba una persona fascinante. Le escuchó llamarla con un apodo “Ela” y sintió un pequeño rubor en sus mejillas que la hizo mover sus alitas de una manera contenta, quizás por la manera de poder estar en una situación que para ella era maravillosa. Owen tenía ese algo que era difícil de explicar con palabras.
Cuando él la miró con esa convicción, Elara se sintió algo nerviosa, pero solamente por lo que él estaba pensando en hacer. ¿De verdad harían “eso”? Lo que la hizo tragar saliva un poco nerviosa. -¿T-Tanta puntería? No es para tant… yo solo… solo vi dónde iba a caer… nee~- Mentira, bueno, no mentira. Pero tampoco verdad. A ella siempre se le hacía difícil hablar cuando la halagaban, así que terminaba tartamudeando y comenzaba a mencionar aquella muletilla que a veces le costaba un poco controlar. Y la hacían ver como una chica demasiado tierna, o eso es lo que pensaba. Más cuando la halagaban de esa manera, ella si era muy buena, pero no estaba acostumbrada a que consideraran que ella tuviese una habilidad increíble.
Cuando Owen la trataba como si hubiese hecho magia pura, ella se sonrojó más, mientras que movía sus alitas intentando desviar un poco la atención. -Y-Ya… tienes tu plan A… ¿y ahora quieres… qué cosa?- Ella abrió grande los ojos al escucharlo decir “robar en la casa…” sintió un nudo grande en el estómago. Ella no era una criminal, bueno… técnicamente sí lo era, porque ya estaban huyendo por culpa de lo de la bolsa. Pero esto era más. Mucho más. Otro nivel de problema que nuevamente ella tendría que saber como lidiar con eso.
Owen la miraba como si fuese la mejor idea del mundo, mientras que ella tembló un poquito antes de hablar. -…Y-Yo.. Owen… yo no… n-nosé si sea una buena idea…- un segundo de silencio, dos, y luego inevitablemente, su rendición ante él.
![[Imagen: CtAiDbu.png]](https://i.imgur.com/CtAiDbu.png)
-…pero… si tú dices que… que podemos hacerlo… entonces voy contigo.-
Porque ella siempre terminaba por seguirlo, debido a que él siempre la arrastraba hacia adelante. Porque siempre, siempre, hacía que su mundo se sintiera un poco más grande de lo que ella quizás en toda su vida, creía merecer.
