10 de invierno. Año 16.
Whisky Peak, Corriente Rakusei ~ 10:00 a.m.
Se han reído de ella cuando ha dicho que quiere regresar algo que ha encontrado. Es un bolso que ha aparecido en el camino, uno que reconoció luego de que la tirara al piso ¡Obviamente luego de tocarlo! No metió la mano dentro a pesar que existió curiosidad de lo que hay ahí. Aun así, sintió que es privado, es el objeto de alguien más, la pertenencia de otro.
¿Qué hace ahí en la mitad de la nada?
—¿Sabe en donde podría dejarlo para que el dueño lo encuentre? Lo encontré en el piso — fueron sus palabras a un vendedor, uno que la miró con una ceja alzada, incrédulo de que alguien quiera regresar algo intacto ¡Seguro ya le ha robado lo importante! Cuando en realidad ¿Qué valor puede tener para ella un montón de cosas de alguien más? Más si no las puede ver.
—No lo sé, pero aquí no.
Es una respuesta escueta que la invitó a irse lejos. Suspiró, usando el bastón para moverse más, sin chocar con nadie más. El calor de la mañana y el bullicio de la gente la obligó a vagar, esperando encontrarse con la gente que ha llegado, pero no llega ¿Será que se ha perdido de verdad? — Debería llamarlos quizás… — palpó el caracol en su bolsillo, más no hizo más, determinada a seguir demostrando su independencia.
Fue una mujer quien se apiadó de ella, indicándole que efectivamente hay alguien que podría ayudarle. Es un hombre de la marina, su uniforme seguramente lo delata, por eso no hizo nada más que juntar sus manos y acomodar el bolso en su hombro.
—Muchísimas gracias, de verdad — una despedida cariñosa fue lo que le dedicó, antes de seguir la indicación de dónde ha sido visto con anterioridad ¿Su nombre? No tuvo idea ¿La razón de estar ahí? Menos, supuso que un viaje como ellos.
Cuando finalmente se encontró en el sitio indicado, muy cercano a una pileta, carraspeó preparando su garganta.
—BUSCO A UN MARINE, NECESITO AYUDA CON ALGO ¿SERIA TAN AMABLE DE AYUDARME?
Poco sutil e increíblemente honesta, tanto que varios voltearon a verla, más nadie dijo nada. Simplemente el mundo siguió su camino, mientras ella se sentó en la orilla de la decoración de la plaza y suspiró.
—Espero que lleguen pronto.
¿Y si no qué?
Tocará volver a buscar.
¿Qué hace ahí en la mitad de la nada?
—¿Sabe en donde podría dejarlo para que el dueño lo encuentre? Lo encontré en el piso — fueron sus palabras a un vendedor, uno que la miró con una ceja alzada, incrédulo de que alguien quiera regresar algo intacto ¡Seguro ya le ha robado lo importante! Cuando en realidad ¿Qué valor puede tener para ella un montón de cosas de alguien más? Más si no las puede ver.
—No lo sé, pero aquí no.
Es una respuesta escueta que la invitó a irse lejos. Suspiró, usando el bastón para moverse más, sin chocar con nadie más. El calor de la mañana y el bullicio de la gente la obligó a vagar, esperando encontrarse con la gente que ha llegado, pero no llega ¿Será que se ha perdido de verdad? — Debería llamarlos quizás… — palpó el caracol en su bolsillo, más no hizo más, determinada a seguir demostrando su independencia.
Fue una mujer quien se apiadó de ella, indicándole que efectivamente hay alguien que podría ayudarle. Es un hombre de la marina, su uniforme seguramente lo delata, por eso no hizo nada más que juntar sus manos y acomodar el bolso en su hombro.
—Muchísimas gracias, de verdad — una despedida cariñosa fue lo que le dedicó, antes de seguir la indicación de dónde ha sido visto con anterioridad ¿Su nombre? No tuvo idea ¿La razón de estar ahí? Menos, supuso que un viaje como ellos.
Cuando finalmente se encontró en el sitio indicado, muy cercano a una pileta, carraspeó preparando su garganta.
—BUSCO A UN MARINE, NECESITO AYUDA CON ALGO ¿SERIA TAN AMABLE DE AYUDARME?
Poco sutil e increíblemente honesta, tanto que varios voltearon a verla, más nadie dijo nada. Simplemente el mundo siguió su camino, mientras ella se sentó en la orilla de la decoración de la plaza y suspiró.
—Espero que lleguen pronto.
¿Y si no qué?
Tocará volver a buscar.
![[Imagen: Gwendolain.gif]](https://sig.grumpybumpers.com/host/Gwendolain.gif)
