Todo tipo de servico, todo tipo de etiquetas [Pasad | Asherah Bel-Nadin | +18}
#5
Palabras acompañadas de un carácter fuerte, su mano casi me impidió hacer cualquier actividad. Ciertamente en mi cuerpo entró cierta incertidumbre y quede en pleno movimiento de ponerme de pie y de sentarme, no sabía con precisión qué hacer. Irme, quedarme, era un poco vergonzoso para el mesero, la voz de Ashera invariable dejaba en claro que no iba a dejar la situación avanzar. 


No solo detuvo la situación si no que parecía una mascota castigada. El tono como un claro regaño y terminó por retirar a verse prácticamente destruida su persona con aquellas palabras tajantes. Mi mirada puesta en ella por completo, verla expresarse, usar esa manera, sujeté su mano y le miré esos ojos tan brillantes.  Busqué sus delicadas manos que tienen uñas pintadas de color acuamarina la agarré con ambas de mis manos. —Beibi, yo por ti, sería el señor de la noche, el mitad hombre mitad animal.— Ciertamente para mi que una mujer me defendiera de esa manera. Eso hizo que en mi pecho comenzara a sonar un tambor, ya que pocas veces había tenido ese trato con tanto respeto, con tanta elegancia. 


—Yo me quedaré aquí contigo, para que comas con todo gusto. Hablame de ti Asherah, Olvidemos a ese mesero desagradable. — Agarré su mano y la acaricié, no solo era un encuentro curioso ya que ella es una mujer parecida a mi, me trataba con un aprecio. Aquella caricia pasó de su mano a su muñeca y de su muñeca a su antebrazo. Mi sonrisa a ella que se acomodaba su tiara, es toda una reina, la reina de las alas negras. 


—Una mujer tan atractiva, tan elegante, tan amable tiene que contarme sobre usted. ¿De qué tan lejos viene? ¿Hace cuanto llegaste a la isla? Yo me ofrezco a ser tu compañía mientras estés aquí después de tal defensa. — Me acomodé en mi asiento de una manera tan tranquila. Solté sus manos y le miré con una sonrisa mucho más confiada de que era su nueva abogada personal. Sin darme cuenta que tocaría sus pies de esa manera pícara. 


Yo cual Pigmalio y tu ahora mi Galatea, no pude dejar de observarte con cierta admiración. No por lo físico, si no encantado. —¿De donde tu vienes hay muchas personas como nosotros? ¿Todos son tan altos cómo tu? Pienso que ahora que te admiro su porte, soy un poco bajito. — Me abrí un poco mi manera de pensar ante ella, que es como una mujer divina que se compadece de las prostitutas cómo yo, aunque ahora que estoy en postura del pensador en mi cabeza cruza la idea de que si ella supiese a lo que me dedicaba seguramente me juzgaría. 


Creo que sería la primera vez que lo que pudiera pensar otra persona de mí me invadía. Solo de pensar que una persona que metió su mano en el fuego por mi podría sentir una decepción. Me encantaba demasiado su compañía. Tomé un poco de distancia y deje de tocar su pantorrilla. —Si en ese lugar existen otros, no me queda duda que usted debe ser la más sublime.— Muchos piropos en tan poco tiempo en cualquier momento podría llegar el cocinero y de seguro el si hablamos con formalidades.
  Responder


Mensajes en este tema
RE: Todo tipo de servico, todo tipo de etiquetas [Pasad | Asherah Bel-Nadin} - por Heras - 30-11-2025, 10:05 AM

Salto de foro:


Usuarios navegando en este tema: 1 invitado(s)