30-11-2025, 03:42 AM
Desde lo alto se pueden ver como un hombre moreno, guapo, poderoso, asombroso, muy hermoso, soy precioso, armonioso, un buen socio, misterioso, buena gente, detergente, muy majete, inteligente, muy majete es lo que soy y además puedo volar. No entiendo que aun no hacen una estatua de mi hoy día. La Ukiki ciertamente piensa que mi cabeza es una rienda o como va la cosa por que se aferra de ella mucho insistencia.
—Cuidado con el cabello ya te lo he dicho.— No me la quiero sacudir ya que ella caería de una distancia que podría ser mortal. —¡QUE NO ME DESESTABILICES!— Se planeaba pero subía o bajaba conforme ella se movía, no vuelvo a viajar con monos de copilotos. Si hasta le di fruta para que se controlara. Lo bueno es que el vuelo me hizo comprender un poco la manera de ver la vida de Mahou, ya que para ella todos somos monos, que alivio por que yo pensaba que se burlaba de mí por mi tono de piel.
—No pues gracias. Ahora si estoy más tranquilo por que yo pensaba otra cosa jaja. Cuenta un poco sobre ti Ukiki. Cómo llegaste a la isla Karate. ¿Eres una peleadora profesional que entrena en las montañas? ¿Acaso quieres convertirte en la próxima Reina del karate? Esos profesionales rompen muchas tablas con los puños.— Es lo que uno normalmente puede ver en las demostraciones de artes marciales. Que causalmente desde la altura al planear sobre el suelo comencé a ver que allí abajo parecían preparar un espectáculo.
Mis alas entonces marcaron un descenso, no en picada, nada violento. Estoy cansado de que esta mujer me tire de los cabellos y no de la manera que me gusta. En cuanto llegamos a una distancia segura me sostuvieron con unos aleteos cortos y me dejé caer al suelo levantando polvo en una entrada épica. Aunque sólo verían a un hombre de tez oscura con una jovencita en sus hombros.
Las manos comienzan a molestarme que se aferre con tanta fuerza. Comienzo a pensar que lo está haciendo para ponerme de mal humor. En ello los artistas comenzaron a ponernos en medio del acto. Hacían girar platos sobre palitos muy finos, malabares con pelotitas brillantes que hacían ruidos. Yo me quedé todo sorprendido que nos pusieran en el medio de su acto.
—¡¿EH?!— No entiendo si me tienen de payaso y me y solo puedo ver a todos mirándonos y señalandonos. Creo que somos el centro de atracción.
—Cuidado con el cabello ya te lo he dicho.— No me la quiero sacudir ya que ella caería de una distancia que podría ser mortal. —¡QUE NO ME DESESTABILICES!— Se planeaba pero subía o bajaba conforme ella se movía, no vuelvo a viajar con monos de copilotos. Si hasta le di fruta para que se controlara. Lo bueno es que el vuelo me hizo comprender un poco la manera de ver la vida de Mahou, ya que para ella todos somos monos, que alivio por que yo pensaba que se burlaba de mí por mi tono de piel.
—No pues gracias. Ahora si estoy más tranquilo por que yo pensaba otra cosa jaja. Cuenta un poco sobre ti Ukiki. Cómo llegaste a la isla Karate. ¿Eres una peleadora profesional que entrena en las montañas? ¿Acaso quieres convertirte en la próxima Reina del karate? Esos profesionales rompen muchas tablas con los puños.— Es lo que uno normalmente puede ver en las demostraciones de artes marciales. Que causalmente desde la altura al planear sobre el suelo comencé a ver que allí abajo parecían preparar un espectáculo.
Mis alas entonces marcaron un descenso, no en picada, nada violento. Estoy cansado de que esta mujer me tire de los cabellos y no de la manera que me gusta. En cuanto llegamos a una distancia segura me sostuvieron con unos aleteos cortos y me dejé caer al suelo levantando polvo en una entrada épica. Aunque sólo verían a un hombre de tez oscura con una jovencita en sus hombros.
Las manos comienzan a molestarme que se aferre con tanta fuerza. Comienzo a pensar que lo está haciendo para ponerme de mal humor. En ello los artistas comenzaron a ponernos en medio del acto. Hacían girar platos sobre palitos muy finos, malabares con pelotitas brillantes que hacían ruidos. Yo me quedé todo sorprendido que nos pusieran en el medio de su acto.
—¡¿EH?!— No entiendo si me tienen de payaso y me y solo puedo ver a todos mirándonos y señalandonos. Creo que somos el centro de atracción.
