29-11-2025, 05:23 AM
Ahora comprendía que mierda pasaba… seguro se habían revolcado, sus palabras, su actitud, su cercanía, sus palabras. Poco a poco día a día, año con año su actitud desafiante, sus palabras como mordidas retrocedían para hacerse más suaves, como gente normal, ese era su objetivo, al fin y al cabo, más que la venganza en nombre de su hermana, más que la cruzada de ayudar a su tripulación a cumplir sus objetivos. Era simplemente vivir como una persona normal, una que no explotase con cada persona que se encontraba… Maki solo sonrió, le devolvió ese apretón de manos y la suavidad con la que le toco. Le termino de convencer. Habían sido amantes, seguro de una noche. Así era ella. solo disfrutaba el momento y aunque rara vez se volvía a encontrar con alguno, no era raro que la buscasen nuevamente… pues a pesar de su memoria fragmentada, sabia que era una bestia salvaje a la hora de amar.
Antes de tratar de recordar cuando lo había conocido, espero, sintió como con ternura recorría sus cicatrices, con cariño, uno que… maldita sea añoraba y deseaba con locura… si bien tenía un interés mayor por zarpar, por continuar con su cruzada marina, sentía una especie de vinculo, como si quisieran arrastrarla desde un pasado feroz. Se dejo llevar y poco a poco comenzaba a recordar, no a él, su nombre, sino sus caricias, sus atenciones… la guio hasta una de aquellas bancas alrededor y sus ojos se dignaron a observar la ternura de su toque… le aparto el alcohol, sino que… —Una cerveza fria estaría bien… gracias. — Se toco los labios con sus dedos cuando le vio apartarse. Lo analizo, como lo hacia con todos, era… hermoso, un hermoso dios dorado. Si… ese culo había sido suyo. Maki lo podía sentir en sus huesos… cuando le dio la cerveza roso sus manos, suaves, como la arcilla pulida, y entonces cedió a sus impulsos… le atrajo desde la muñeca, suavemente, guiándolo hacia ella y se alzo para posar sus labios en los de él… su cuerpo finalmente comenzó a recordar, a recordar la pasión, el fulgor, el sentimiento de cariño le inundo y ya no podían detener este tifón que comenzaba a emerger desde lo profundo de su corazón.
—Ya… ya te recuerdo. Eres… aquel dios dorado que me amo un día.— Dijo suavemente, un susurro al espíritu del hombre, cerca de su oído, tanto que parecía que le habían hablado en sueños danzantes de chispas efímeras que desaparecían. Pero no. ella no quería que volviera a desaparecer ese sentimiento de ser amada. Maki entonces rodeo el cuello del joven y lo acaricio con su cuerpo completamente, su lengua se hundió en su boca y lamio lentamente cada parte de su interior, su dulzura era fascinante y cerrando los ojos quiso recordar con exactitud que locuras habían cometido antes de que ella lo borrar de su mente.
—Ayúdame… ayúdame a recordar. Como fue que me tocaste, como me atrajiste, como fue que tocaste mi corazón y como dominaste el fuego que arde cuando mis ojos se posan en ti. Dime… descifremos el misterio, descubramos la dulzura y el sazón de esta pasión que desborda mi corazón. Dime quien eres… dime tu nombre una vez más.— Rogo Maki mientras besaba su cuello entre la muchedumbre que se movía a su lado como aceleradas, estelas de luz que pasaban a su lado en un segundo imperturbable para ambos que danzaban en su sitio sin mover un solo musculo. Solo deleitándose viendo el reflejo de sus propios rostros en los ojos del otro.
Antes de tratar de recordar cuando lo había conocido, espero, sintió como con ternura recorría sus cicatrices, con cariño, uno que… maldita sea añoraba y deseaba con locura… si bien tenía un interés mayor por zarpar, por continuar con su cruzada marina, sentía una especie de vinculo, como si quisieran arrastrarla desde un pasado feroz. Se dejo llevar y poco a poco comenzaba a recordar, no a él, su nombre, sino sus caricias, sus atenciones… la guio hasta una de aquellas bancas alrededor y sus ojos se dignaron a observar la ternura de su toque… le aparto el alcohol, sino que… —Una cerveza fria estaría bien… gracias. — Se toco los labios con sus dedos cuando le vio apartarse. Lo analizo, como lo hacia con todos, era… hermoso, un hermoso dios dorado. Si… ese culo había sido suyo. Maki lo podía sentir en sus huesos… cuando le dio la cerveza roso sus manos, suaves, como la arcilla pulida, y entonces cedió a sus impulsos… le atrajo desde la muñeca, suavemente, guiándolo hacia ella y se alzo para posar sus labios en los de él… su cuerpo finalmente comenzó a recordar, a recordar la pasión, el fulgor, el sentimiento de cariño le inundo y ya no podían detener este tifón que comenzaba a emerger desde lo profundo de su corazón.
—Ya… ya te recuerdo. Eres… aquel dios dorado que me amo un día.— Dijo suavemente, un susurro al espíritu del hombre, cerca de su oído, tanto que parecía que le habían hablado en sueños danzantes de chispas efímeras que desaparecían. Pero no. ella no quería que volviera a desaparecer ese sentimiento de ser amada. Maki entonces rodeo el cuello del joven y lo acaricio con su cuerpo completamente, su lengua se hundió en su boca y lamio lentamente cada parte de su interior, su dulzura era fascinante y cerrando los ojos quiso recordar con exactitud que locuras habían cometido antes de que ella lo borrar de su mente.
—Ayúdame… ayúdame a recordar. Como fue que me tocaste, como me atrajiste, como fue que tocaste mi corazón y como dominaste el fuego que arde cuando mis ojos se posan en ti. Dime… descifremos el misterio, descubramos la dulzura y el sazón de esta pasión que desborda mi corazón. Dime quien eres… dime tu nombre una vez más.— Rogo Maki mientras besaba su cuello entre la muchedumbre que se movía a su lado como aceleradas, estelas de luz que pasaban a su lado en un segundo imperturbable para ambos que danzaban en su sitio sin mover un solo musculo. Solo deleitándose viendo el reflejo de sus propios rostros en los ojos del otro.

![[Imagen: Maki_NNM.gif]](https://sig.grumpybumpers.com/host/Maki_NNM.gif)
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