28-11-2025, 06:49 AM
Narrador / María Merlot
……………………………..
¿Alucinación?
¿Tanto deseaba reencontrarse con sus compañeros?
Al parecer si.
……………………………..
¿Alucinación?
¿Tanto deseaba reencontrarse con sus compañeros?
Al parecer si.
Thrym-sama, con su cálido corazón y amables palabras, desde que lo conoció había sido un gran sujeto, rayando en lo paternal. Lo había visto en la lejanía antes, por eso su cabeza tejió aquel abrazo emotivo entre todos los tripulantes, solo faltaba Fantasma, Bonita y Cara Melo. Su ensueño se perdió en su intromisión, en aquella posición sentada contra la baranda, abrazando al Peluche y pensando en la masacre suscitada. Un nombre vino a su cabeza, un nombre que había enterrado cuando tuvo la oportunidad en las profundidades de sus recuerdos:
Kassandra.
Kassandra.
Kassandra.
Kassandra.
Kassandra.
Por un segundo sintió miedo, por un segundo revivio un pasado tan aterrador que aquella forma en la que Ashveil la había encontrado quedaba como una grata fantasía. Aquella fría noche olía a sangre, el silencio podía cortarse con una espada, y la precaución de los que estaban en el sitio solo describía el respeto disfrazado de pavor hacía ÉL. “¡KASSAAAAAAAAAANDRA!” el grito retumbó por el lugar, llegó hasta su celda… sabía que esa noche dolería, dolería como cada vez que se acordaba que existía y la hacía ir hasta su presencia.
“Merlot… ¿Estás bien? Si necesitas que te ayude a curar tus heridas, puedo hacerlo y…por cierto…”
La voz de Hyakinthos la hizo parpadear, y levantar su mirada ambarina hacia la del sujeto de su fanatismo. Por inercia abrazó más al Mink entre sus brazos, buscando el consuelo de todo lo que había sucedido esa noche, de los recuerdos que habían llegado sin invitación a su cabeza. Ese era el resultado de apagar a los grillos, de dejar que la cordura se hiciera presente, nunca traía sensaciones ni memorias agradables. La chica asintió a la pregunta del médico, ella estaba algo herida pero solo eran pequeñas pupas. Su preocupación hizo latir su corazón, y como por arte de magia una tímida sonrisa apareció en sus labios. Saberse en el radar de atención de su hermoso pelirrosado, le levanto el animo de inmediato, erradico las emociones oscuras, los recuerdos indeseables — Estoy bien, Algodón de Azúcar, mejor que nunca ahora que estamos nuevamente juntos y que hay agua cerca, el agua es lo indispensable para poder hacer la fotosíntesis. Aquel lugar era demasiado árido pero he intentado sembrar semillitas, espero que logren abrirse paso entre la adversidad de la falta de nutrientes deliciosos… rompiendo el suelo crash boooom baaaam como tortugas al mar… — a medida que iba hablando su voz iba tomando su característico tono risueño y lleno de vida, y olvidando por completo que ella sí tenía un paciente que ser atendido… — … pero mi Peluche si está herido… ¿Podrías verlo, por favor? — le pidió separando un poco al mink de su pecho, lugar contra el que lo tenía presionado, por supuesto con la capa negra era casi imposible que alguien supiera qué o quién estaba debajo.
Luego de la interacción con Hyakinthos, sus ánimos y su sonrisa habían regresado. Por lo que se levantó, sin soltar nunca a su inconsciente posesión. Su largo cabello celeste se movia suavemente, y su mirada paso de su hermano hacía el enorme gigante de cabello negro. ¿Comprobar los daños del Barco? Ella no sabía nada de barcos, bueno, había pasado mucho tiempo como prisionera o esclava en muchos sitios, y uno de ellos eran barcos, así que podía deducir, al igual que cualquiera con dos dedos de frente, que un movimiento en falso dañaría cualquier posibilidad de utilizarlo, así que conociendo su torpeza prefería no tocar nada. Así que hizo lo más razonable, tomó aire y le respondió a todo pulmón, imitando la voz del gran masculino de cabello negro — HOLAAAAAAAAAAAA, GIGANTOOOOOOOÓN — le respondió con toda la fuerza que su voz le permitía, nunca había tenido la necesidad de hablar así con el gigante pelirrojo de la tripulación pero cada persona era un mundo. Así que se fue detrás de él (a una distancia prudente, lo suficiente para reaccionar a cualquier movimiento) mientras lo veía revisar cosas del barco — NO SÉ NADA DE BARCOS O NAVEGACIÓN. ME PIERDO AUN CUANDO ME ENCUENTRO. Y ESAS COSAS CON DIBUJITOS QUE PARECEN MANCHAS, YO SOLO LOS COLOREO CUANDO THRYM-SAMA NO MIRA. ¿Y SABES QUE ME GUSTA MIRAR? COMO CUELGA SUS CALZONES EN ESE PALO Y CUANDO SOPLA EL VIENTO HACE QUE NOS MOVAMOS EN ESA DIRECCIÓN. Y CUERDAS, MÍRALAS PARECEN MI CABELLO CUANDO NO LO PEINO CON EL TENEDOR POR DÍAS. ESTÁN TAN ENREDADOS COMO LOS ENREDOS DE UNA ENREDADERA… ¡CÓRTALOS GIGANTÓN! …. — siguió hablándole con voz muy alta para que la escuchara pero sin perder su encantadora personalidad, ella imaginaba que así se comunicaba él, por eso antes su voz había sonado muy grave y alta… ¿o la fémina había mal entendido?
De pronto algo llamó su atención por el rabillo del ojo, justo en la misma dirección que miraba su hermano Jensen. ¿Acaso eran…? Su sonrisa se amplió automáticamente, dos menos, ahora solo faltan tres más… entre estos las chicas: Su Unnie y Bonita. Entonces así sucedían las cosas, solo debía esperar y todo estaría bien. Su alegría la hizo girar con el cuerpo encapuchado, como si bailaran un vals. ¡La luz empezaba a alumbrar la oscuridad de aquella noche! La luz de saber que sus compañeros, uno a uno, iban brotando del tiempo y espacio hacía los brazos del mar.
Luego de la interacción con Hyakinthos, sus ánimos y su sonrisa habían regresado. Por lo que se levantó, sin soltar nunca a su inconsciente posesión. Su largo cabello celeste se movia suavemente, y su mirada paso de su hermano hacía el enorme gigante de cabello negro. ¿Comprobar los daños del Barco? Ella no sabía nada de barcos, bueno, había pasado mucho tiempo como prisionera o esclava en muchos sitios, y uno de ellos eran barcos, así que podía deducir, al igual que cualquiera con dos dedos de frente, que un movimiento en falso dañaría cualquier posibilidad de utilizarlo, así que conociendo su torpeza prefería no tocar nada. Así que hizo lo más razonable, tomó aire y le respondió a todo pulmón, imitando la voz del gran masculino de cabello negro — HOLAAAAAAAAAAAA, GIGANTOOOOOOOÓN — le respondió con toda la fuerza que su voz le permitía, nunca había tenido la necesidad de hablar así con el gigante pelirrojo de la tripulación pero cada persona era un mundo. Así que se fue detrás de él (a una distancia prudente, lo suficiente para reaccionar a cualquier movimiento) mientras lo veía revisar cosas del barco — NO SÉ NADA DE BARCOS O NAVEGACIÓN. ME PIERDO AUN CUANDO ME ENCUENTRO. Y ESAS COSAS CON DIBUJITOS QUE PARECEN MANCHAS, YO SOLO LOS COLOREO CUANDO THRYM-SAMA NO MIRA. ¿Y SABES QUE ME GUSTA MIRAR? COMO CUELGA SUS CALZONES EN ESE PALO Y CUANDO SOPLA EL VIENTO HACE QUE NOS MOVAMOS EN ESA DIRECCIÓN. Y CUERDAS, MÍRALAS PARECEN MI CABELLO CUANDO NO LO PEINO CON EL TENEDOR POR DÍAS. ESTÁN TAN ENREDADOS COMO LOS ENREDOS DE UNA ENREDADERA… ¡CÓRTALOS GIGANTÓN! …. — siguió hablándole con voz muy alta para que la escuchara pero sin perder su encantadora personalidad, ella imaginaba que así se comunicaba él, por eso antes su voz había sonado muy grave y alta… ¿o la fémina había mal entendido?
De pronto algo llamó su atención por el rabillo del ojo, justo en la misma dirección que miraba su hermano Jensen. ¿Acaso eran…? Su sonrisa se amplió automáticamente, dos menos, ahora solo faltan tres más… entre estos las chicas: Su Unnie y Bonita. Entonces así sucedían las cosas, solo debía esperar y todo estaría bien. Su alegría la hizo girar con el cuerpo encapuchado, como si bailaran un vals. ¡La luz empezaba a alumbrar la oscuridad de aquella noche! La luz de saber que sus compañeros, uno a uno, iban brotando del tiempo y espacio hacía los brazos del mar.
“¿Quién es el que está con Cherry?”
Ella inconscientemente se había acercado a su hermano, dejando al gigante hacer sus cosas de navegantes. María miró hacía el Cara Cortada, su forma de pulular alrededor de Hyakinthos, sus maneras con Fantasma, había algo entre ese trío que ella necesitaba descubrir pero por ahora, su recuerdo más reciente fue lo sucedido en el barco comercial… así que fue lo que soltó, reiterando lo que había dicho al pistolero en el foso — El hombre de la cicatriz del que te hable antes, hermano… — le susurro al oído, como si estuvieran compartiendo un gran secreto, o un beso prohibido, todo sería cuestión de perspectivas.
María se alejó de Jensen, intentando seguir con la mirada al Gigantón. ¿Dónde estaría Thrym-sama?
María se alejó de Jensen, intentando seguir con la mirada al Gigantón. ¿Dónde estaría Thrym-sama?
“Vayan al barco de Uker, allí está el capitán, al menos si tienen un poco de preocupación por él”.
La voz de Cara Cortada fue audible, o por lo menos ahora para ella lo era. Desde que lo conoció prefirió mantener su distancia, él tenía ese “no sé qué” que poseían los que solían estar en el mundo de… los negocios turbios, y ella había estado lo suficiente para reconocer a uno de ellos… o eso pensaba. La peli celeste proceso cada palabra mientras veía a Hyakinthos, y luego volteaba hacia su hermano, buscando su mirada… y ahí lo encontró, complicidad… y la frase de su camisa se sintió más poderosa que nunca.
…
…
…
…
…
— ¿Tu? — le pregunto al ojos rojos sin decir más, una palabra para confirmar lo que habían visto antes. ¿Por qué irían a un barco dónde no estaba su Capitán? Podía dudar de su cordura, pero nunca de su buena vista. ¿Acaso había alucinado de nuevo? ¿O el sujeto les estaba mintiendo? Además, Fantasma era fuerte, Fantasma era hábil, Fantasma y El Cocinero juntos eran invencibles. Dejando eso de lado, ahí estaba de nuevo, el tono que uso en el crucero… — ¿Ves lo que te dije? — suspiro inclinando su cabeza para acariciar su mejilla contra la mejilla del dormido mink.
En ese momento, algo resonó en su mente — ¡Cara Melo! — dijo recordando a la mascota del pelirrojo, mascota que debía estar en alguna parte interna de ese barco — Debo buscar a Cara Melito… — le comentó a su hermano, luego miró al hombre pelirosa — Ya vengo, ya vengo… no hagan la fotosíntesis sin mi… TU TAMPOCO GIGANTÓN — le dijo a sus oyentes e incluyó al gigante, luego desapareció hacía el interior del barco…
En ese momento, algo resonó en su mente — ¡Cara Melo! — dijo recordando a la mascota del pelirrojo, mascota que debía estar en alguna parte interna de ese barco — Debo buscar a Cara Melito… — le comentó a su hermano, luego miró al hombre pelirosa — Ya vengo, ya vengo… no hagan la fotosíntesis sin mi… TU TAMPOCO GIGANTÓN — le dijo a sus oyentes e incluyó al gigante, luego desapareció hacía el interior del barco…
Contenido Oculto
README
Karma Fanático: Hyakinthos.
![[Imagen: mmocheja.png]](https://i.ibb.co/WNPnSwH9/mmocheja.png)
![[Imagen: mmocheja.png]](https://i.ibb.co/WNPnSwH9/mmocheja.png)
