27-11-2025, 03:56 AM
Una respuesta. Su rostro no pudo hacer más que mostrar una sonrisa gigante en cuanto el tono de llamada cesó, dando paso a una voz. No le costó ni medio segundo reconocerla, Maki le habló, tan incrédula de escucharlo como él mismo de al fin saber que se encontraba bien. - Soy yo, estoy bien. Vine al Last Whisper, Ash necesitaba asistencia, pero al no encontrarlos yo… -. Fue ahí que notó lo que ella había dicho. Estaba con el resto de la tripulación, al menos con dos de ellos, eso significaba que…
Su vista se alzó y giró para ahora observar el camino por el que había venido hacia el barco. Aún más lejos, al lado contrario, la formación de piedra que había visto antes se alzaba. Si ellos no estaban en el barco, debían estar ahí.
- Maki, iré con ustedes -. Su cuerpo se movió, ahora hacia el interior del barco, dirigiéndose a donde había dejado a Ashveil. - No volveré a dejarlos así, no les fallaré de nuevo. Espérenme y… -. Llegó a su habitación objetivo, y se le hizo muy claro el tono de llamada de otro den den mushi, un sonido proveniente desde el inconsciente capitán. - Iré contigo, ten por seguro eso -. Dicho eso, su conversación con la mujer finalizó, por lo que se acercó al otro hombre y rebuscó entre su ropa hasta encontrar el otro caracol, quien recibía una llamada de Hyakintos.
No dudó en responder, esperando que el médico de la otra tripulación esté bien. - Hyakintos, soy Uker, esta… -. No, quien le respondió no era el pelirrosa. - Jin, ¿Qué mierda haces llamando con el den den mushi de Hyakintos? ¿Sabes qué? Da igual, asumiré que estás con él -. En estos momentos no tenía tiempo que perder simplemente charlando. - Dile que estoy con Ashveil. Está herido, necesita que lo traten, pero debo correr hacia la torre y dejarlo en mi barco es una idea muy mala -. Al fin y al cabo, si de alguna forma los barcos salían de ese aprieto y avanzaban hacia mar abierto, lo mejor sería que el herido no esté subido en uno y completamente solo. - Ya sea Hyak, o quien sea parte de su tripulación, vaya hacia la torre. Les entregaré a su capitán sano y salvo, pero yo también tengo otra gente que proteger -.
No espero respuesta para colgar y volver a colocar el caracol donde lo había encontrado. No podía dar más explicaciones, el tiempo era oro, y esperaba que al menos una vez en su vida ese yakuza hiciera un bien por los demás. Sin más demora, levantó el cuerpo de Ashveil y volvió a alzarlo a caballito, tomando también su arma y saliendo a cubierta. - Maldigo mi buena educación -. Fue lo que dijo, antes de agarrar el mango de la espada con la boca, para poder llevarla con facilidad, y dar un salto, en dirección a las plataformas donde antes habían estado.
Su vista se alzó y giró para ahora observar el camino por el que había venido hacia el barco. Aún más lejos, al lado contrario, la formación de piedra que había visto antes se alzaba. Si ellos no estaban en el barco, debían estar ahí.
- Maki, iré con ustedes -. Su cuerpo se movió, ahora hacia el interior del barco, dirigiéndose a donde había dejado a Ashveil. - No volveré a dejarlos así, no les fallaré de nuevo. Espérenme y… -. Llegó a su habitación objetivo, y se le hizo muy claro el tono de llamada de otro den den mushi, un sonido proveniente desde el inconsciente capitán. - Iré contigo, ten por seguro eso -. Dicho eso, su conversación con la mujer finalizó, por lo que se acercó al otro hombre y rebuscó entre su ropa hasta encontrar el otro caracol, quien recibía una llamada de Hyakintos.
No dudó en responder, esperando que el médico de la otra tripulación esté bien. - Hyakintos, soy Uker, esta… -. No, quien le respondió no era el pelirrosa. - Jin, ¿Qué mierda haces llamando con el den den mushi de Hyakintos? ¿Sabes qué? Da igual, asumiré que estás con él -. En estos momentos no tenía tiempo que perder simplemente charlando. - Dile que estoy con Ashveil. Está herido, necesita que lo traten, pero debo correr hacia la torre y dejarlo en mi barco es una idea muy mala -. Al fin y al cabo, si de alguna forma los barcos salían de ese aprieto y avanzaban hacia mar abierto, lo mejor sería que el herido no esté subido en uno y completamente solo. - Ya sea Hyak, o quien sea parte de su tripulación, vaya hacia la torre. Les entregaré a su capitán sano y salvo, pero yo también tengo otra gente que proteger -.
No espero respuesta para colgar y volver a colocar el caracol donde lo había encontrado. No podía dar más explicaciones, el tiempo era oro, y esperaba que al menos una vez en su vida ese yakuza hiciera un bien por los demás. Sin más demora, levantó el cuerpo de Ashveil y volvió a alzarlo a caballito, tomando también su arma y saliendo a cubierta. - Maldigo mi buena educación -. Fue lo que dijo, antes de agarrar el mango de la espada con la boca, para poder llevarla con facilidad, y dar un salto, en dirección a las plataformas donde antes habían estado.
"Estoy en camino, chicos"
off
