24-11-2025, 09:05 AM
[personajeinvalido=2283]
No había nadie en el barco, ni de su tripulación ni gente externa. Dejó a Ashveil sobre una mesa, aún si la sangre del otro capitán manchaba lentamente la madera debajo de él. El cocinero tuvo que salir a cubierta, tal vez podría ver a alguno de sus compañeros, tal vez podrían verlos a él, pero solo se encontró con la mascota de Maki, un animal del cual aún no había aprendido el nombre, pero que parecía emocionado por volver a verlo.
Acercarse al animal no fue difícil, al menos hace un tiempo había conseguido ganarse su confianza, para poder alimentarlo con tranquilidad. - Lo siento por eso, debes estar asustado -. Le habló como si fuera a entenderlo, mientras acariciaba la cabeza del ave gigante, justo sobre su pico, donde sabía que le gustaba. - Volvamos a la bodega, ahí puedo… -.
Fue en ese momento que lo notó. Las velas rasgadas, los mástiles quebrados, la madera de la cubierta impactada por algo. Muy seguramente el resto del barco esté igual, muy seguramente esté igual de dañado. Aún podía manejarlo, al menos eso se decía para tranquilizarse, pero ver la nave en ese estado le provocó un gran sentimiento de culpa. Si hubiera sido mejor, si tan solo hubiera sido más fuerte, ni el Last Whisper ni sus tripulantes tendrían que sufrir.
¿Dónde estaban los tripulantes del barco? Esa pregunta azotó la mente del capitán de la tripulación, mientras que, con paciencia y prisa a la vez, llevaba al animal mascota de la peliverde de nuevo a la bodega, viendo más destrozos al llegar ahí. Aún servía, aún podían navegar con este barco, debía creer eso o…
No, no podía perder la fe en su barco. Los había traído hasta aquí, había sobrevivido a un accidente de esa magnitud.
Su mano se acercó a la madera, mientras que el animal comía una de las frutas que habían quedado desperdigadas por el suelo luego de que su recipiente seguramente se rompiera. Sintió el frío en su palma, una sensación diferente a la calidez que el barco emanaba antes de todo esto. - Voy a arreglarte, y voy a traer con vida a los demás -. Más promesas, pero, ¿sería capaz de cumplirlas?
Fue ahí que una idea llegó a su mente. Rebuscó en su bolsillo mientras subía las escaleras que lo llevaban a la parte superior del barco. En poco tiempo, su den den mushi estaba en sus manos, las cuales temblaban levemente mientras pensaba. Los dedos se movieron rápidamente, marcando a la única persona que con seguridad iba a contestar. L a tono de llamada se sintió eterno, una espera infernal mientras que su cabeza lo atormentaba con la idea de que sus compañeros no estaban a salvo, de que había perdido de nuevo a gente que se había relacionado consigo.
No había nadie en el barco, ni de su tripulación ni gente externa. Dejó a Ashveil sobre una mesa, aún si la sangre del otro capitán manchaba lentamente la madera debajo de él. El cocinero tuvo que salir a cubierta, tal vez podría ver a alguno de sus compañeros, tal vez podrían verlos a él, pero solo se encontró con la mascota de Maki, un animal del cual aún no había aprendido el nombre, pero que parecía emocionado por volver a verlo.
Acercarse al animal no fue difícil, al menos hace un tiempo había conseguido ganarse su confianza, para poder alimentarlo con tranquilidad. - Lo siento por eso, debes estar asustado -. Le habló como si fuera a entenderlo, mientras acariciaba la cabeza del ave gigante, justo sobre su pico, donde sabía que le gustaba. - Volvamos a la bodega, ahí puedo… -.
Fue en ese momento que lo notó. Las velas rasgadas, los mástiles quebrados, la madera de la cubierta impactada por algo. Muy seguramente el resto del barco esté igual, muy seguramente esté igual de dañado. Aún podía manejarlo, al menos eso se decía para tranquilizarse, pero ver la nave en ese estado le provocó un gran sentimiento de culpa. Si hubiera sido mejor, si tan solo hubiera sido más fuerte, ni el Last Whisper ni sus tripulantes tendrían que sufrir.
¿Dónde estaban los tripulantes del barco? Esa pregunta azotó la mente del capitán de la tripulación, mientras que, con paciencia y prisa a la vez, llevaba al animal mascota de la peliverde de nuevo a la bodega, viendo más destrozos al llegar ahí. Aún servía, aún podían navegar con este barco, debía creer eso o…
No, no podía perder la fe en su barco. Los había traído hasta aquí, había sobrevivido a un accidente de esa magnitud.
Su mano se acercó a la madera, mientras que el animal comía una de las frutas que habían quedado desperdigadas por el suelo luego de que su recipiente seguramente se rompiera. Sintió el frío en su palma, una sensación diferente a la calidez que el barco emanaba antes de todo esto. - Voy a arreglarte, y voy a traer con vida a los demás -. Más promesas, pero, ¿sería capaz de cumplirlas?
Fue ahí que una idea llegó a su mente. Rebuscó en su bolsillo mientras subía las escaleras que lo llevaban a la parte superior del barco. En poco tiempo, su den den mushi estaba en sus manos, las cuales temblaban levemente mientras pensaba. Los dedos se movieron rápidamente, marcando a la única persona que con seguridad iba a contestar. L a tono de llamada se sintió eterno, una espera infernal mientras que su cabeza lo atormentaba con la idea de que sus compañeros no estaban a salvo, de que había perdido de nuevo a gente que se había relacionado consigo.
![[Imagen: cDaJ5gY.jpeg]](https://i.imgur.com/cDaJ5gY.jpeg)
- Por favor, Maki, responde -
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