18-11-2025, 06:52 PM
Los segundos siguientes me demostraron que había juzgado mal a aquella desconocida, demostrándome que había actuado bien al no elegir el camino fácil de la violencia. Quina su locura le había hecho olvidar que tenía un botiquin guardado, pero al final no puso ningún impedimento en entregármelo para que pudiese recuperar las fuerzas e incluso me dio otra de esas ensaladas que, viendo el efecto que había tenido la anterior, devoré de un bocado tras darle las gracias, levantando levemente mis mascara para que solo pudiese apreciar la parte inferior de mi mandíbula.
Todo parecía ir sobre ruedas, pero de nuevo el caprichoso destino tenía otros planes en mente y, justo cuando mis dedos iban a entrar en contacto con el maletín, un enorme temblor sacudió todo el foso mientras unas enormes grietas aparecía en las inmensas paredes que, en apenas un instante, empezaron a desmoronarse sobre nosotros.
-¡Cabrones! – Maldije a mi familia en voz baja tras notar el duro impacto de las rocas sobre mi delgado cuerpo, sin poder hacer nada por evitarlas y viendo como el ansiado botiquin ahora estaba entre el cuerpo de la desconocida y el inconsciente cuerpo del mink.
No sé cuanto tiempo pasó, pudo ser un instante o durar varios segundos, pero al final el suelo dejó de temblar y las rocas dejaron de llover, dejándonos ante un paisaje que nos revelaba como nuestros compañeros, pese a los gruesos muros de piedra, siempre habían estado a nuestro lado. Gigantes, algún lunarian, marines, mas piratas con decenas de millones de recompensa por su cabeza… Incluso se podía llegar a apreciar el cadáver de varios gyojins de aspecto similar a Uoyon-sama.
-Gracias, pero espero que la fortuna guie vuestros pasos y no tengamos que volver a cruzarnos. – Respondí a la desconocida después de notar el impacto del botiquin en mi pecho, abrazándolo con mi brazo derecho antes de que cayese al suelo y habiendo escuchado solamente algo sobre besarme después, aunque por su bien prefería no ponerme en la obligación de reencontrarme con ella y su hermano pues acabaría muy mal para ellos.
Pero todo eso quedó en un segundo plano cuando, a mi izquierda, encontré la figura de mi imponente compañero que, pese a estar rodeado de los piratas más peligrosos del South Blue, se encontraba bien y me estaba señalando una lejana y alta torre, iluminada por lo que, a la distancia, parecían tenues faroles. Al parecer no era el único que se había fijado en aquella torre, pues varios sujetos más, entre los que había otro lunarian, el pirata de 50M Dongryong, aunque sin nuestra característica llama en la espalda, parecían tener la intención de salir disparados en esa dirección, convirtiendo aquel reencuentro en una carrera por ver quien era el primero en llegar y alejarse con ello del mar y los encallados barcos que se encontraban en dirección opuesta.
Ilusos. – Susurré en voz baja mientras una media sonrisa volvía a cruzar mi rostro al mismo tiempo que extendía mis grandes y poderosas alas negras, confiando en mi velocidad y mi habilidad de vuelo, aunque antes de empezar la carrera me vi obligado a dejarles una pequeña ventaja pues tenía que recoger mi rifle, el cual se me habia caido antes de intentar el robo del botiquin que mantenía agarrado con mi mano derecha. - Shipy. – Tras llegar al rifle en apenas un instante, metí la mano izquierda en el interior de mi gabardina y deje el botiquin a mis pies antes de extender mis brazos y piernas, notando como unas finas cadenas salían de las palmas de mis manos antes de volver a sujetar el botiquin con mi mano derecha, colgarme al hombro izquierdo mi rifle y desenfundar a Sekator con mi mano izquierda. Es hora de enseñarles lo que es la velocidad. – Susurré en voz baja antes de salir disparado en un silencioso vuelo a mi maxima velocidad en direccion a la misteriosa torre, adelantando en un parpadeó a los más atrasados y acercándome velozmente al siguiente pelotón.
-Me tenías preocupado. -Hablé a mi compañero y amigo tras situarme a su lado, volando a baja altura para que pudiese escucharme bien. - Luego nos pondremos al día... No voy a dejar que nadie llegue antes que nosotros. -Respondí con seguridad y preparando el camino para la noticia. - Así también me perdonas el haber dejado escapar 200M Fyofyofyo -Concluí con mi característica rosa antes de retomar mi máxima velocidad y dejar atrás a mi Krysser. No tardando mucho en ir superando de corredores al resto siendo el primero en llegar y, aun en el aire a 10 metros de altura y con Sekator desenfundada, estando atento y preparado para cualquier nueva sorpresa, estando atento tambien de mis perseguidores pues sabía que había piratas entre ellos y sobrevolando el área en veloces y silenciosos círculos para evitar que me viesen.
Todo parecía ir sobre ruedas, pero de nuevo el caprichoso destino tenía otros planes en mente y, justo cuando mis dedos iban a entrar en contacto con el maletín, un enorme temblor sacudió todo el foso mientras unas enormes grietas aparecía en las inmensas paredes que, en apenas un instante, empezaron a desmoronarse sobre nosotros.
-¡Cabrones! – Maldije a mi familia en voz baja tras notar el duro impacto de las rocas sobre mi delgado cuerpo, sin poder hacer nada por evitarlas y viendo como el ansiado botiquin ahora estaba entre el cuerpo de la desconocida y el inconsciente cuerpo del mink.
No sé cuanto tiempo pasó, pudo ser un instante o durar varios segundos, pero al final el suelo dejó de temblar y las rocas dejaron de llover, dejándonos ante un paisaje que nos revelaba como nuestros compañeros, pese a los gruesos muros de piedra, siempre habían estado a nuestro lado. Gigantes, algún lunarian, marines, mas piratas con decenas de millones de recompensa por su cabeza… Incluso se podía llegar a apreciar el cadáver de varios gyojins de aspecto similar a Uoyon-sama.
-Gracias, pero espero que la fortuna guie vuestros pasos y no tengamos que volver a cruzarnos. – Respondí a la desconocida después de notar el impacto del botiquin en mi pecho, abrazándolo con mi brazo derecho antes de que cayese al suelo y habiendo escuchado solamente algo sobre besarme después, aunque por su bien prefería no ponerme en la obligación de reencontrarme con ella y su hermano pues acabaría muy mal para ellos.
Pero todo eso quedó en un segundo plano cuando, a mi izquierda, encontré la figura de mi imponente compañero que, pese a estar rodeado de los piratas más peligrosos del South Blue, se encontraba bien y me estaba señalando una lejana y alta torre, iluminada por lo que, a la distancia, parecían tenues faroles. Al parecer no era el único que se había fijado en aquella torre, pues varios sujetos más, entre los que había otro lunarian, el pirata de 50M Dongryong, aunque sin nuestra característica llama en la espalda, parecían tener la intención de salir disparados en esa dirección, convirtiendo aquel reencuentro en una carrera por ver quien era el primero en llegar y alejarse con ello del mar y los encallados barcos que se encontraban en dirección opuesta.
Ilusos. – Susurré en voz baja mientras una media sonrisa volvía a cruzar mi rostro al mismo tiempo que extendía mis grandes y poderosas alas negras, confiando en mi velocidad y mi habilidad de vuelo, aunque antes de empezar la carrera me vi obligado a dejarles una pequeña ventaja pues tenía que recoger mi rifle, el cual se me habia caido antes de intentar el robo del botiquin que mantenía agarrado con mi mano derecha. - Shipy. – Tras llegar al rifle en apenas un instante, metí la mano izquierda en el interior de mi gabardina y deje el botiquin a mis pies antes de extender mis brazos y piernas, notando como unas finas cadenas salían de las palmas de mis manos antes de volver a sujetar el botiquin con mi mano derecha, colgarme al hombro izquierdo mi rifle y desenfundar a Sekator con mi mano izquierda. Es hora de enseñarles lo que es la velocidad. – Susurré en voz baja antes de salir disparado en un silencioso vuelo a mi maxima velocidad en direccion a la misteriosa torre, adelantando en un parpadeó a los más atrasados y acercándome velozmente al siguiente pelotón.
Contenido Oculto
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-Me tenías preocupado. -Hablé a mi compañero y amigo tras situarme a su lado, volando a baja altura para que pudiese escucharme bien. - Luego nos pondremos al día... No voy a dejar que nadie llegue antes que nosotros. -Respondí con seguridad y preparando el camino para la noticia. - Así también me perdonas el haber dejado escapar 200M Fyofyofyo -Concluí con mi característica rosa antes de retomar mi máxima velocidad y dejar atrás a mi Krysser. No tardando mucho en ir superando de corredores al resto siendo el primero en llegar y, aun en el aire a 10 metros de altura y con Sekator desenfundada, estando atento y preparado para cualquier nueva sorpresa, estando atento tambien de mis perseguidores pues sabía que había piratas entre ellos y sobrevolando el área en veloces y silenciosos círculos para evitar que me viesen.
Pienso - Hablo
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