[EVENTO CAMBIO ZONA] El camino para ser alguien; Parte 2 [GRUPO 3]
#41
Ost

Mientras el grupo se recomponía, Stroud continuaba pasando sus dedos con detenimiento por la artificial superficie de la pétrea pared vertical que los aprisionaba. Si tenía razón, si aquello era, como sospechaba, fruto de actividad antrópica, no resultaría nada sencillo salir de allí, o, desde luego, no por métodos convencionales. Poco se hubiera imaginado el caótico revuelo que él y su grupo habían causado entre los Dragones Celestiales a apenas unos cientos de metros de allí. A medida que la adrenalina bajaba, su respiración se regularizaba y su mente pensaba con algo más de claridad, con la claridad a la que estaba acostumbrado. Mil ideas pasaban por su cabeza constantemente, mil hipótesis, mil preguntas. Y, al mismo tiempo, era como si no: no alcanzaba ninguna conclusión, no obtenía ninguna respuesta. De nada servía.

Repentinamente, mientras el joven Redgrave se encontraba absorto aún en sus pensamientos, un rumor recorrió la roca. Toda la roca. Las paredes, el suelo: todo pareció estremecerse por un instante, como si la realidad se hubiese detenido, como si algo hubiera ido mal. Notó cómo se le erizaba el vello de la nuca, cómo algo dentro de él se paralizaba. No era una reacción que hubiese tenido muchas veces en su vida. Era algo visceral, como estar en un bosque y que repentinamente todo quede en silencio. Y, de pronto, un enorme chasquido. Bajo la palma de su mano, sintió cómo enormes grietas empezaban a fracturar la misma pared, cómo algún tipo de rotura se generaba y corría por el interior de la estructura a toda velocidad. Supo al instante que estaban ante un derrumbe. No supo por qué, no supo por qué en ese momento ni por qué a ellos, pero todas las alarmas de su cuerpo se volvieron a activar con la misma rapidez con que se habían apagado tras la muerte de Uoni, como si no se hubieran llegado a ir del todo. Las grietas empezaron a hacerse visibles sobre la superficie de la roca en cuestión de un segundo; todo ocurría demasiado rápido, pero, para él, era como si se hubiese detenido. Su cabeza pensaba con claridad, con más claridad que de costumbre. De las grietas empezó a caer polvo, y luego pequeñas piedras, que crecieron gradualmente en tamaño. Vociferó, apartándose y moviéndose hacia el centro de la estancia, corriendo hacia Moja con el fin de cubrirlo de lo que sabía que venía: "¡Apartaos de las paredes! ¡Rápido! ¡Apartaos de las par-"

Los acontecimientos se precipitaron, se produjo un monstruoso estallido, y Stroud se encontró repentinamente rodeado de un alud de rocas. Algunas le habían herido en el desprendimiento, y de poco había servido que se cubriese instintivamente. Se incorporó poco a poco, percibiendo que lo peor debía de haber pasado ya. El abrigo blanco de Marine colgaba de sus hombros, cubierto ahora de polvo, y rasgado por varias zonas en que las piedras habían rajado la tela durante su caída. Tomó aire, después de haber contenido la respiración instintivamente, y tosió, colocándose la mano sobre el regazo. Poco a poco, el aire, lleno de polvo, se fue despejando. Hizo una rápida comprobación, contemplando su propio cuerpo, y luego a su alrededor: parecía que estaban todos relativamente bien, o todo lo bien que podían estar. Moja, pese a todo, parecía estar bien. Era complicado pillar desprevenido al felino. A medida que todo se iba volviendo más visible, empezó a comprender la rocambolesca situación, viendo, en la lejanía, las siluetas de otros grupos de personas. A marchas forzadas, su mente no tardó en unir los cabos: la situación era peor de lo que hubiese podido sospechar. A un lado, podía ver algún tipo de estructura o ruina, que, sin embargo, refulgía con la luz de algún farol. ¿Había gente allí? ¿Podrían encontrar al responsable? A sus seis, en cambio, pudo ver las siluetas de varios barcos que parecían haberse acumulado junto a la roca. Entornó los ojos, intentando distinguir al Royal Quiver, aunque le resultó difícil. Su cerebro hubo de hacer una decisión rápida, rápida y arriesgada: ¿lanzarse a los navíos, y con suerte recuperar el Royal, o buscar al potencial responsable de aquello y obtener algunas respuestas por el camino? Fue entonces cuando Moja tomó su decisión y echó a correr, con fugacidad felina, hacia la torre.

No tuvo que pensarlo mucho. Antes de que su cerebro siquiera racionalizase la respuesta, su cuerpo ya parecía seguir las instrucciones. No podía dejar a su subordinado a su suerte. Bajo las botas negras de Stroud Redgrave, lustrosas pero cubiertas de polvo y sangre, el suelo pétreo se resentía a medida que corría a toda velocidad en dirección a la torre que yacía frente al cubículo, culminando la carrera con un rápido salto con el que ganó terreno sobre las rocas que, según percibía, parecían formar un camino hacia la estructura. Muy pronto descubriría qué estaba pasando allí. Más le valía.

Off
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 591 - 55 = 536
Energia: 1070 + 14 = 1084
Espiritu: 204 + 0 = 204


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RE: [EVENTO CAMBIO ZONA] El camino para ser alguien; Parte 2 [GRUPO 3] - por Stroud Nanashi - 17-11-2025, 08:28 PM

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