15-11-2025, 07:28 PM
Pareció pensárselo demasiado, aunque solo fuera una sola palabra. ¿Buscaba la formalidad que él le estaba ofreciendo? ¿Quizás el temor de que buscara algo más en ella pese a que le había aclarado sobre aquella extraña futura boda? No era relevante.
Permitía que palpara sus rasgos faciales, su piel ya de costumbre más fría de lo normal, algo que su propia palidez ya gritaba, aunque no si, como la muchacha, no se le podía ver. No se llegó a apartar, ni siquiera a pestañear más que cuando los dedos de la mujer pudieran dar directamente en el ojo, ya que era un impulso instintivo.
Sus ojos, pese a las palabras pronunciadas, una vez la dejó ir, se clavaban fijamente en la mujer, analizándola como si fuera una especie de joya, y no precisamente por belleza, sino como la de un propio tasador. Había percibido demasiado claramente el suspiro de alivio, pero parecía que hacía bien su trabajo de mantenerla confundida respecto a qué tipo de persona era él.
De nuevo, el sonido de la tela de la ropa, mano acomodándose en el bolsillo, rebuscando algo, de nuevo dando la sensación de que el mono de querer fumar lo pudiera estar afectando. Sin embargo, lo llevaba mejor de lo que aparentaba. —Leche y azúcar, desde luego, no se preocupe. — Sus ojos se enfocaron al café que estaba terminando de preparar, mirándolo con una mezcla de indiferencia pero interés.
Sus ojos se elevaron, ahora contemplando a la mujer, con más atención. —No tengo el nivel de Uker, por supuesto. No soy un cocinero y quizás me mal acostumbré a que me prepararan los platos, aunque nunca rechazo comida. — un pasado que lo había dejado atrás, uno en que los alimentos escaseaban. Un silencio, de nuevo corto, pero más intenso que los previos. De todos modos, mantuvo la misma serenidad con la que había estado toda la conversación, dando un sorbo a su propio café, asegurándose de que ella lo escuchara beber para darle entender que, efectivamente, también se había hecho uno para sí mismo. —Quizás le pueda enseñar un par de cosas a Owen y a usted.
Oh, allí estaba, un poco de información. Una iglesia. Claro, tenía sentido si tenía unas creencias religiosas tan cerradas. Entrecerró ligeramente sus ojos, en una expresión concentrada. ¿Quién sabe? Poder conseguir algo de allí podría hasta resultar útil. ¿Lo malo? A saber cuántas islas e iglesias había por todos los mares. Por el momento, indagar un poco más sería buena idea. Apoyó ambas manos sobre la encimera, al menos en el espacio que todavía tenía, dejando la taza de café sobre ella. —¿Y usted cree que todos los hombres pecamos, y nunca las mujeres? Dudo que sea el caso, señorita. — y más conociendo su propia línea de trabajo, una que por el momento no iba a mencionar… o quizás nunca, dependería de las circunstancias. —Quizás en su isla tuvieran costumbres distintas. En Sorbet, en Kárate… Incluso en Samba las costumbres son distintas. ¿No ha oído hablar de una isla donde solo existen mujeres acaso? ¿Cree usted que ninguna de ellas habrá pecado?
Notó su tensión, y fingió que no era el caso, elevando su mano derecha, acomodando su índice bajo su mentón de forma que pudiera guiar su cabeza directamente a su rostro, sabía que no le vería, no le importaba, era suficiente. Ese gesto apenas duró unos segundos, con un solo pensamiento en mente. “Solo un poco más.” Era cuestión de mostrarse de confianza, nada más, para conseguir un poco más de información.
Hizo una nueva pausa, sin dramatismos, retomando su taza, volviendo a mantener las distancias, suficientes para que respirase de nuevo si era el caso, dando un sorbo a su propio café, una vez más, con la mano hurgando en su propio bolsillo. —Eres la futura esposa de Owen, y conozco a su madre. — el sonido del sorbo de café lo hizo silenciarse por algunos segundos, sus ojos nunca abandonando a la mujer. La sinceridad era cuanto menos… interesante. —Suelo dar mucho este tipo de sensación, si le tranquiliza un poco, señorita Gwendolyn. — el sonido de su taza fue palpable a la distancia que había guardado, pese a que no había hecho ruido. —No me molesta, es algo a lo que estoy acostumbrado. Sí que me gustaría saber si, en caso de hacerle algo con lo que no se sienta cómoda, me lo diga sin rodeos. Quizás seré un poco diferente, pero sé respetar a una mujer y un no. — Otra cosa era que se diera la situación de que ese “no” se convirtiera en sí bajo sus propias reglas.
Vio a la mujer contra la pared, pero esta vez no se acercó, solo esperó, en silencio, tomando nuevamente el café, dando un nuevo sorbo. —Si se lo digo, ¿mantendrá el secreto? Es algo que no puede saber Owen. — sus ojos se entrecerraron, una vez más, preparado para cualquier tipo de respuesta. —Quizás pueda comprender así varias cosas, señorita Gwen. Pero debe jurar que no se lo dirá a nadie, ni siquiera a Owen. Quizás sí le permita a la persona involucrada.
![[Imagen: 7P4badl.png]](https://i.imgur.com/7P4badl.png)
—Señorita Gwendolyn, no hace falta que sea tan reservada conmigo. No busco incomodarla en lo absoluto.
Permitía que palpara sus rasgos faciales, su piel ya de costumbre más fría de lo normal, algo que su propia palidez ya gritaba, aunque no si, como la muchacha, no se le podía ver. No se llegó a apartar, ni siquiera a pestañear más que cuando los dedos de la mujer pudieran dar directamente en el ojo, ya que era un impulso instintivo.
![[Imagen: gNj7kkd.png]](https://i.imgur.com/gNj7kkd.png)
—Parece un poco tensa, señorita. ¿La incomodé? Quizás debí esperar un poco más.
Sus ojos, pese a las palabras pronunciadas, una vez la dejó ir, se clavaban fijamente en la mujer, analizándola como si fuera una especie de joya, y no precisamente por belleza, sino como la de un propio tasador. Había percibido demasiado claramente el suspiro de alivio, pero parecía que hacía bien su trabajo de mantenerla confundida respecto a qué tipo de persona era él.
![[Imagen: WZC4dHt.png]](https://i.imgur.com/WZC4dHt.png)
—El joven Owen siempre ha sido un poco… torpe a su manera. A veces parece un niño, ¿no le parece?
De nuevo, el sonido de la tela de la ropa, mano acomodándose en el bolsillo, rebuscando algo, de nuevo dando la sensación de que el mono de querer fumar lo pudiera estar afectando. Sin embargo, lo llevaba mejor de lo que aparentaba. —Leche y azúcar, desde luego, no se preocupe. — Sus ojos se enfocaron al café que estaba terminando de preparar, mirándolo con una mezcla de indiferencia pero interés.
Contenido Oculto
![[Imagen: udwTeyI.png]](https://i.imgur.com/udwTeyI.png)
—Dependiendo del plato, puedo hacer algunos exquisitos.
Sus ojos se elevaron, ahora contemplando a la mujer, con más atención. —No tengo el nivel de Uker, por supuesto. No soy un cocinero y quizás me mal acostumbré a que me prepararan los platos, aunque nunca rechazo comida. — un pasado que lo había dejado atrás, uno en que los alimentos escaseaban. Un silencio, de nuevo corto, pero más intenso que los previos. De todos modos, mantuvo la misma serenidad con la que había estado toda la conversación, dando un sorbo a su propio café, asegurándose de que ella lo escuchara beber para darle entender que, efectivamente, también se había hecho uno para sí mismo. —Quizás le pueda enseñar un par de cosas a Owen y a usted.
Oh, allí estaba, un poco de información. Una iglesia. Claro, tenía sentido si tenía unas creencias religiosas tan cerradas. Entrecerró ligeramente sus ojos, en una expresión concentrada. ¿Quién sabe? Poder conseguir algo de allí podría hasta resultar útil. ¿Lo malo? A saber cuántas islas e iglesias había por todos los mares. Por el momento, indagar un poco más sería buena idea. Apoyó ambas manos sobre la encimera, al menos en el espacio que todavía tenía, dejando la taza de café sobre ella. —¿Y usted cree que todos los hombres pecamos, y nunca las mujeres? Dudo que sea el caso, señorita. — y más conociendo su propia línea de trabajo, una que por el momento no iba a mencionar… o quizás nunca, dependería de las circunstancias. —Quizás en su isla tuvieran costumbres distintas. En Sorbet, en Kárate… Incluso en Samba las costumbres son distintas. ¿No ha oído hablar de una isla donde solo existen mujeres acaso? ¿Cree usted que ninguna de ellas habrá pecado?
Notó su tensión, y fingió que no era el caso, elevando su mano derecha, acomodando su índice bajo su mentón de forma que pudiera guiar su cabeza directamente a su rostro, sabía que no le vería, no le importaba, era suficiente. Ese gesto apenas duró unos segundos, con un solo pensamiento en mente. “Solo un poco más.” Era cuestión de mostrarse de confianza, nada más, para conseguir un poco más de información.
![[Imagen: UXrS4sB.jpg]](https://i.imgur.com/UXrS4sB.jpg)
—Por supuesto que es importante, Gwen.
Hizo una nueva pausa, sin dramatismos, retomando su taza, volviendo a mantener las distancias, suficientes para que respirase de nuevo si era el caso, dando un sorbo a su propio café, una vez más, con la mano hurgando en su propio bolsillo. —Eres la futura esposa de Owen, y conozco a su madre. — el sonido del sorbo de café lo hizo silenciarse por algunos segundos, sus ojos nunca abandonando a la mujer. La sinceridad era cuanto menos… interesante. —Suelo dar mucho este tipo de sensación, si le tranquiliza un poco, señorita Gwendolyn. — el sonido de su taza fue palpable a la distancia que había guardado, pese a que no había hecho ruido. —No me molesta, es algo a lo que estoy acostumbrado. Sí que me gustaría saber si, en caso de hacerle algo con lo que no se sienta cómoda, me lo diga sin rodeos. Quizás seré un poco diferente, pero sé respetar a una mujer y un no. — Otra cosa era que se diera la situación de que ese “no” se convirtiera en sí bajo sus propias reglas.
Vio a la mujer contra la pared, pero esta vez no se acercó, solo esperó, en silencio, tomando nuevamente el café, dando un nuevo sorbo. —Si se lo digo, ¿mantendrá el secreto? Es algo que no puede saber Owen. — sus ojos se entrecerraron, una vez más, preparado para cualquier tipo de respuesta. —Quizás pueda comprender así varias cosas, señorita Gwen. Pero debe jurar que no se lo dirá a nadie, ni siquiera a Owen. Quizás sí le permita a la persona involucrada.
![[Imagen: bTjgVIr.png]](https://i.imgur.com/bTjgVIr.png)
