[Aventura T1] O’Malley y sus hombres
#5
La frialdad con la que Ravenna enfrentó la situación era digna de un asesino profesional. Lejos de sobresaltarse por los ruidos que escuchó o dejarse llevar por conjeturas apresuradas, mantuvo una quietud imperturbable, la serenidad y la firmeza necesarias para conservar la calma.

Su pregunta no tardó en llegar a oídos de los presentes. Al escuchar el nombre de “Charlotte”, todos se miraron entre sí con expresión pensativa; ninguno parecía conocer a una chica con ese nombre. Sin embargo, el más regordete de ellos alzó la mirada, como quien pide la palabra para expresarse.

“Ah, esta mañana nos encontramos con una niña cercana a las afueras de la ciudad, quizás se trate de ella.” Indicó el muchacho, lo que hizo que sus compañeros recordaran el suceso. “Es cierto, vimos a una niña bastante tierna por esas calles y nos dijo que iría a la panadería del centro.” Continúo el chico de cabellos rubios para luego ser seguido por el último compañero al que le faltaba pronunciarse. “Desde luego la acompañamos hasta el lugar y viendo que llegó a salvo, nos fuimos.”

En ese momento, sonidos similares a quejas y forcejeos se escucharon más allá de la puerta. “¡Idiotas! ¡vengan ahora mismo! ¡este corte está bastante difícil, necesito ayuda!” El grito de una voz gruesa y ronca tomó por sorpresa a los buenos gamberros, quienes de inmediato se dispusieron a dirigirse al interior del lugar. Aunque, claro, el chico rubio no pensaba irse sin despedirse.

“Ahm, señorita, realmente nos apena mucho que Charlotte esté perdida, pero dijo que le gustaban mucho los patos, y le mencioné que en la fuente central de la ciudad algunas veces hay patos nadando allí.” Dicho eso, otro sonoro grito resonó desde el interior de la barbería. “Ah, lo siento. Me gustaría ir con usted y ayudarla, pero tenemos que trabajar, ¡cualquier cosa es bienvenida cuando quiera!” Terminó con un leve rubor en sus mejillas mientras se alejaba dejándola sola.

Era decisión de Ravenna permanecer allí, tratar de ingresar a la barbería para ver qué era con lo que estaban lidiando los delincuentes, o tomar las palabras del enamorado rubio y dirigirse hasta la fuente del centro.

Decidiera lo que decidiera, si se dirigía a la panadería primero, el panadero le expresaría que vio a Charlotte hacía unas pocas horas allí, le vendió una hogaza de pan de miga y se la empacó junto a algunos dulces de cortesía, luego la vio irse saltando alegremente en dirección a la fuente del centro.

Si seguía las pistas, llegaría al centro de la ciudad, donde se alzaba una hermosa fuente de agua de unos 15 por 15 metros. Varias bombas impulsaban chorros hacia arriba, formando figuras que recordaban los techos característicos de la arquitectura de la isla. En medio, algunos patos nadaban con total tranquilidad, mientras en la orilla varios lugareños, sentados al borde, les ofrecían migajas de pan.

Y allí la vio: Charlotte, en persona, extendiendo una hogaza de pan hacia un pato. El animal, con descaro, tomó la hogaza entera y tironeó de ella, obligándola a tironear de la hogaza con fuerza, pronto varios de los patos vieron a su hermano enfrascado en una titánica batalla y se dirigieron en auxilio, Charlotte estaba sola frente a 5 patos que la picotearían si nadie hacía nada para impedirlo.

Off Rol

 
Belico
[Imagen: ELRAliP.png]


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RE: [Aventura T1] O’Malley y sus hombres - por Ryota Miyamoto - 14-11-2025, 01:27 AM

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