22-10-2023, 01:33 AM
(Última modificación: 22-10-2023, 01:34 AM por Kurowashi Sephiroth.)
-¡COBARDE! ¡ERES ESCORIA! ¡TU SIMPLE EXISTENCIA ES UNA DESGRACIA PARA QUIENES TE RODEAN!...
¡COBARDE! ¡ERES ESCORIA! ¡TU SIMPLE EXISTENCIA ES UNA DESGRACIA PARA QUIENES TE RODEAN!...
¡COBARDE! ¡ERES ESCORIA! ¡TU SIMPLE EXISTENCIA ES UNA DESGRACIA PARA QUIENES TE RODEAN!...
Las voces no dejaban de resonar en su cabeza, una y otra vez se escuchaban sin cesar hasta parecer ser el eco. Entonces volvían a comenzar.
-¡COBARDE! ¡ERES ESCORIA! ¡TU SIMPLE EXISTENCIA ES UNA DESGRACIA PARA QUIENES TE RODEAN!...
¡COBARDE! ¡ERES ESCORIA! ¡TU SIMPLE EXISTENCIA ES UNA DESGRACIA PARA QUIENES TE RODEAN!...
¡COBARDE! ¡ERES ESCORIA! ¡TU SIMPLE EXISTENCIA ES UNA DESGRACIA PARA QUIENES TE RODEAN!...
Sephiroth seguía arrodillado junto al cadáver de Vulkan, con ambas manos en la cabeza, con los ojos cerrados, intentando luchar contra su mente, acallar las voces que le estaban atormentando. No podía dejar de preguntarse si las voces tenían razón, otra vez había sido el único superviviente, otra vez estaba solo y otra vez no pudo hacer nada, de verdad atraía la muerte para aquellos que quería, impartía desgracia para quienes le rodeaban. ¿De verdad debería ser el que estuviese muerto?
-¡COBARDE! ¡ERES ESCORIA! ¡TU SIMPLE EXISTENCIA ES UNA DESGRACIA PARA QUIENES TE RODEAN!...
¡COBARDE! ¡ERES ESCORIA! ¡TU SIMPLE EXISTENCIA ES UNA DESGRACIA PARA QUIENES TE RODEAN!...
¡COBARDE! ¡ERES ESCORIA! ¡TU SIMPLE EXISTENCIA ES UNA DESGRACIA PARA QUIENES TE RODEAN!...
-¡CALLAOS! Gritó desesperado a la vez que abría los ojos y se levantaba del suelo. Fue entonces cuando las voces dejaron de resonar en su cabeza, si no había podido salvarlos, solo debía seguir entrenando, hacerse más fuerte para que nada pudiese impedir que pudiera proteger a los suyos.
Echó una última mirada, empañada aún en lágrimas, a los cuerpos de sus compañeros difuntos y se dio la vuelta para dirigirse al puerto. Pero cuando este se giró por completo el escenario cambió. Ya no se encontraba entre los escombros y cenizas de la pequeña aldea. Se encontraba arrodillado en una gran plataforma de metal, frente a él se encontraba Finn, tenía todo el cuerpo envuelto en aquel pegajoso lodo negro, excepto la cabeza, la cual medio tapaba con su mano izquierda, dejándole aún más un semblante de lunático mientras reía. ¡HYA HYA HYA HYA HYA HYA HYA HYA!
Sephiroth no podía creer lo que estaba pasando, acaso le había infligido tanto dolor que le había inducido a un sueño. "¿Todo ha sido una pesadilla? ¿Cuánto tiempo he estado a merced de este desquiciado? ¿Dónde está Vulkan?" Pensó mientras buscaba a su compañero en la plataforma.
- ¿A quién buscas? ¿Acaso buscas esto? Preguntó Finn mientras posaba su pie sobre la cabeza inmóvil de Vulkan ¡Vas a morir aquí! ¡Como el resto de las ratas que te acompañaban! ¡HYA HYA HYA HYA HYA HYA HYA HYA! Amenazó mientras señalaba a Kurowashi. En su dedo se formó una pequeña bola azabache, la cual salió despedida en dirección al pelirrojo y sin que Sephiroth pudiese hacer nada, sintió como la bola impactó en su ojo izquierdo atravesándolo por completo.
¡COBARDE! ¡ERES ESCORIA! ¡TU SIMPLE EXISTENCIA ES UNA DESGRACIA PARA QUIENES TE RODEAN!...
¡COBARDE! ¡ERES ESCORIA! ¡TU SIMPLE EXISTENCIA ES UNA DESGRACIA PARA QUIENES TE RODEAN!...
Las voces no dejaban de resonar en su cabeza, una y otra vez se escuchaban sin cesar hasta parecer ser el eco. Entonces volvían a comenzar.
-¡COBARDE! ¡ERES ESCORIA! ¡TU SIMPLE EXISTENCIA ES UNA DESGRACIA PARA QUIENES TE RODEAN!...
¡COBARDE! ¡ERES ESCORIA! ¡TU SIMPLE EXISTENCIA ES UNA DESGRACIA PARA QUIENES TE RODEAN!...
¡COBARDE! ¡ERES ESCORIA! ¡TU SIMPLE EXISTENCIA ES UNA DESGRACIA PARA QUIENES TE RODEAN!...
Sephiroth seguía arrodillado junto al cadáver de Vulkan, con ambas manos en la cabeza, con los ojos cerrados, intentando luchar contra su mente, acallar las voces que le estaban atormentando. No podía dejar de preguntarse si las voces tenían razón, otra vez había sido el único superviviente, otra vez estaba solo y otra vez no pudo hacer nada, de verdad atraía la muerte para aquellos que quería, impartía desgracia para quienes le rodeaban. ¿De verdad debería ser el que estuviese muerto?
-¡COBARDE! ¡ERES ESCORIA! ¡TU SIMPLE EXISTENCIA ES UNA DESGRACIA PARA QUIENES TE RODEAN!...
¡COBARDE! ¡ERES ESCORIA! ¡TU SIMPLE EXISTENCIA ES UNA DESGRACIA PARA QUIENES TE RODEAN!...
¡COBARDE! ¡ERES ESCORIA! ¡TU SIMPLE EXISTENCIA ES UNA DESGRACIA PARA QUIENES TE RODEAN!...
-¡CALLAOS! Gritó desesperado a la vez que abría los ojos y se levantaba del suelo. Fue entonces cuando las voces dejaron de resonar en su cabeza, si no había podido salvarlos, solo debía seguir entrenando, hacerse más fuerte para que nada pudiese impedir que pudiera proteger a los suyos.
Echó una última mirada, empañada aún en lágrimas, a los cuerpos de sus compañeros difuntos y se dio la vuelta para dirigirse al puerto. Pero cuando este se giró por completo el escenario cambió. Ya no se encontraba entre los escombros y cenizas de la pequeña aldea. Se encontraba arrodillado en una gran plataforma de metal, frente a él se encontraba Finn, tenía todo el cuerpo envuelto en aquel pegajoso lodo negro, excepto la cabeza, la cual medio tapaba con su mano izquierda, dejándole aún más un semblante de lunático mientras reía. ¡HYA HYA HYA HYA HYA HYA HYA HYA!
Sephiroth no podía creer lo que estaba pasando, acaso le había infligido tanto dolor que le había inducido a un sueño. "¿Todo ha sido una pesadilla? ¿Cuánto tiempo he estado a merced de este desquiciado? ¿Dónde está Vulkan?" Pensó mientras buscaba a su compañero en la plataforma.
- ¿A quién buscas? ¿Acaso buscas esto? Preguntó Finn mientras posaba su pie sobre la cabeza inmóvil de Vulkan ¡Vas a morir aquí! ¡Como el resto de las ratas que te acompañaban! ¡HYA HYA HYA HYA HYA HYA HYA HYA! Amenazó mientras señalaba a Kurowashi. En su dedo se formó una pequeña bola azabache, la cual salió despedida en dirección al pelirrojo y sin que Sephiroth pudiese hacer nada, sintió como la bola impactó en su ojo izquierdo atravesándolo por completo.
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