05-11-2025, 02:44 PM
El joven marine está agotado, con el hombro completamente adolorido por el primer ataque del maldito Uoyon, pero eso nunca lo detuvo, no se detuvo en el entrenamiento donde ese maldito sargento le intentó humillar, siendo que al final logró lo opuesto. En esta ocasión hubiera preferido estar con sus compañeros, pero eso no fue posible por lo que el joven pelirrojo tuvo que unir fuerzas con cuatro desconocidos para enfrentar un enemigo común, luchando por salir de aquella trampa organizada por un grupo de lunáticos. El joven arquero está mal herido, mirando al pobre mink quien se quedó inconsciente en el suelo tras ayudar a que pudiéramos enfrentar a esa bestia y luego el lunarian, quien se dejó golpear para que el resto pudiera terminar de tumbar a ese sujeto quien, al parecer, tenía toda la intención de acabar con la vida de todos, más cuando le hirieron por primera vez.
El joven se rasca tras la cabeza con su mano derecha pensando en que quizás si se hubiera movido habría podido hacer más daño en lugar de ver su ataque bloqueado por su cola, incluso si hubiera entrenado un poco más y mejorado su dominio del arco, así como si se hubiera hecho con un arco mejor y diferentes tipos de flecha tal vez hubiera podido hacer algo más, sin embargo ha logrado hacer daño al bicho, ayudado a que la criatura no pueda centrarse libremente en el lunarian y el sujeto que parece odiar al arquero por ser marine. Su estilo elemental al parecer es algo que el tal Uoyon respeta y teme a partes iguales, seguramente conocerá a alguien que emplee la electricidad y por eso intentó tumbar al arquero a pesar de su escaso daño. Bertram es alguien que mantiene la calma por lo que decide ignorar todos los insultos del pistolero y simplemente responde
-Tenemos cosas más importantes que hacer que insultarnos mutuamente, sir.-
Además de eso, el joven no sabe el motivo de tanto desprecio por lo que agobiarse por ello es una pérdida de tiempo. Pese a que dos de los compañeros cayeron, el bicho parece haber llegado a su límite por lo que solo queda ver qué hará el grupo, si le perdonará la vida, lo arrestará o terminará con su existencia. El marine no es de los que asesinan abiertamente, pero ese ser estaba dispuesto a matarlos a todos por lo que si no lo hacían los demás él mismo acabaría con su vida de un flechazo. Sin embargo, el que odia a los marines y la encapuchada, a quien el primero defendió en un primer lugar, parecen haber decidido acabar ellos con su vida, siendo que quien le da el verdadero golpe de gracia es la encapuchada, destrozando por completo su cara. El marine escucha las palabras del lunarian, pero no tiene un botiquín ni nada para poder curar, y no sabe si el resto lo tiene. Ante su advertencia el marine simplemente se dirige a la zona donde se encuentra el mink, si aparece algún enemigo o pasa algo alguien tiene que poder ayudarlo. Desde ese lugar dice -Tiene razón, es mejor estar atentos. Quien tenga botiquín que cure a quien más lo necesite, yo estaré alerta por si aparece algo de improviso, sir.-
El joven se rasca tras la cabeza con su mano derecha pensando en que quizás si se hubiera movido habría podido hacer más daño en lugar de ver su ataque bloqueado por su cola, incluso si hubiera entrenado un poco más y mejorado su dominio del arco, así como si se hubiera hecho con un arco mejor y diferentes tipos de flecha tal vez hubiera podido hacer algo más, sin embargo ha logrado hacer daño al bicho, ayudado a que la criatura no pueda centrarse libremente en el lunarian y el sujeto que parece odiar al arquero por ser marine. Su estilo elemental al parecer es algo que el tal Uoyon respeta y teme a partes iguales, seguramente conocerá a alguien que emplee la electricidad y por eso intentó tumbar al arquero a pesar de su escaso daño. Bertram es alguien que mantiene la calma por lo que decide ignorar todos los insultos del pistolero y simplemente responde
-Tenemos cosas más importantes que hacer que insultarnos mutuamente, sir.-
Además de eso, el joven no sabe el motivo de tanto desprecio por lo que agobiarse por ello es una pérdida de tiempo. Pese a que dos de los compañeros cayeron, el bicho parece haber llegado a su límite por lo que solo queda ver qué hará el grupo, si le perdonará la vida, lo arrestará o terminará con su existencia. El marine no es de los que asesinan abiertamente, pero ese ser estaba dispuesto a matarlos a todos por lo que si no lo hacían los demás él mismo acabaría con su vida de un flechazo. Sin embargo, el que odia a los marines y la encapuchada, a quien el primero defendió en un primer lugar, parecen haber decidido acabar ellos con su vida, siendo que quien le da el verdadero golpe de gracia es la encapuchada, destrozando por completo su cara. El marine escucha las palabras del lunarian, pero no tiene un botiquín ni nada para poder curar, y no sabe si el resto lo tiene. Ante su advertencia el marine simplemente se dirige a la zona donde se encuentra el mink, si aparece algún enemigo o pasa algo alguien tiene que poder ayudarlo. Desde ese lugar dice -Tiene razón, es mejor estar atentos. Quien tenga botiquín que cure a quien más lo necesite, yo estaré alerta por si aparece algo de improviso, sir.-
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