[EVENTO CAMBIO ZONA] El camino para ser alguien; Parte 2 [GRUPO 2]
#29
¡Qué adorable espectáculo estaban brindando estos simios! Mientras disfrutaba de mi propia magnificencia tras silenciar a esa escandalosa pelirroja, no advertí – oh, la audacia – que estas criaturas inferiores habían coordinado un ataque. Primero sentí algo desagradable trepar por mi pierna izquierda. Bajé la mirada con desdén y vi hielo (¡Hielo!) adhiriéndose a mi perfecta piel violácea. El frío mordió mis extremidades de forma ofensiva, como si algo tan vulgar como la temperatura pudiera doblegar mi hermosura. Mis ojos se entrecerraron – “Qué insolencia” – murmuré. Entonces, un ardor agudo atravesó mi pierna derecha. Giré apenas la cabeza y ahí estaba ese pequeño ser pálido, con una katana que había osado tocarme. La hoja retiró manchando mi piel con una línea carmesí. Mi cola se tensó involuntariamente alrededor de mi cintura, los anillos de oro tintineando con mi indignación. El chico aquel me hablo, pero cuando estaba a punto de contestarle sentí un calor, primero abrasador, luego infernal envolver la misma pierna izquierda que había sido congelada. El hielo se evaporó en un siseo grotesco. Abrí los ojos con horror. Esa mujer desquiciada, esa zorra ruidosa, había convertido sus piernas en lava y ahora mi perfecta piel se quemaba bajo su ataque nauseabundo. El dolor fue... inaceptable.
 
Mi cuerpo, mi glorioso cuerpo de 25 metros de altura, se contrajo violentamente. Sentí cómo mi transformación se desvanecía contra mi voluntad, reduciéndose, encogiendo, hasta que volví a mi altura natural de dos metros. Me mantuve en pie – porque antes muerto que caer de rodillas – mientras el mundo giraba en espirales confusos. Mi mente, usualmente tan afilada como mi belleza, se nubló durante unos segundos eternos. No... esto no puede... yo soy... Pero entonces, como el sol atravesando nubes pasajeras, mi consciencia retornó. Y con ella, la furia. Me incorporé lentamente, desenrollando mi cola de mi cintura con deliberada elegancia. Mis labios púrpura oscuro se curvaron en una sonrisa que ya no era condescendiente, era letal. El dolor ardiente en mi pierna, el corte en mi costado, la humillación de haber perdido mi forma magnífica... todo se cristalizó en un solo pensamiento – “Van a pagar por manchar mi perfección” – pensé, y la voz en mi mente, normalmente melódica, destilaba veneno puro al igual que mi cola. Literalmente.
 
Pasé los dedos por los anillos de oro que adornaban mi cola, activando mi herencia racial. Un líquido viscoso y violáceo emanó de mi piel, impregnando el metal precioso. El veneno, mi veneno, parte de mi esencia superior, recubrió las joyas con un brillo mortífero. Mi cuerpo se movió con la gracia de una bailarina y la velocidad de una serpiente. Tras cubrir esos 3 metros en diagonal, acortando la distancia hasta esa pelirroja infame que aún osaba estar de pie frente a mí, mi cola se desenrolló completamente, sus dos metros ondulando como un látigo viviente a la vez que de mi boca salía una sola palabra – “Elegancia” – pronunciada con más veneno en la voz que el que emanaba de mi cola. El impacto resonó como una campana de catedral. Los anillos envenenados impactaron su cráneo y vi – para mi satisfacción – cómo sus ojos se abrieron en shock antes de que su cuerpo saliera volando. Cuatro metros atravesó el aire como un proyectil defectuoso, hasta que su espalda se estrelló contra la pared occidental con un crujido delicioso.
 
“Basura escandalosa” – escupí las palabras mientras enrollaba mi cola de vuelta, los anillos tintineando alegremente – “Deberías agradecer que te permití tocar algo tan hermoso como mi cola antes de morir.” – Pero no había terminado. Mis ojos carmesí giraron hacia atrás, donde ese pequeño ser pálido permanecía a seis metros de distancia. El que había cortado mi piel. El que había osado herirme con acero común. Recorriendo la distancia que nos separaba con la gracia y velocidad que me caracterizaba, girando sobre mi mismo en posición de ballet, solté una potente patada lateral contra aquel humano…delicioso mientras pronunciaba – “Grand fouetté: Ano natsu no hi no memoir”. Aterricé con gracia artística, mi cola enrollándose nuevamente en mi cintura como un cinturón elegante. La quemadura en mi pierna palpitaba, recordándome el pecado cometido por la pelirroja junto con estas personas… Morirían. Pero el dolor era temporal. Mi belleza, eterna.
 
“¡Ho ho ho!” – mi risa brotó, más oscura que antes – “Podrás salvarte al no ser horrendo” – dije al chico pálido frente a mi – “Pero la fealdad de tus amigos me ofende más que sus patéticos intentos de golpearme, ternurita.” – Todos ellos, todos, habían cometido el error de tocarme.
 
Y yo, en mi infinita magnificencia, les enseñaría el precio de tal blasfemia.
 

 
Resumen

Secuencia de Acciones

Belico

Gastos

Den Den Mushi

OFF
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 1976 - 964 = 1012
Energia: 935 - 248 = 687
Espiritu: 300 + 0 = 300


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RE: [EVENTO CAMBIO ZONA] El camino para ser alguien; Parte 2 [GRUPO 2] - por Uoichi Sakana - 04-11-2025, 08:14 PM

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