[EVENTO CAMBIO ZONA] El camino para ser alguien; Parte 2 [GRUPO 4]
#23
Desde los hombros de Gwen, el mundo se me antojaba irreal. Todo se movía como si el tiempo se hubiese estirado hasta quebrarse en trozos diminutos que flotaban ante mis ojos. Dong, Maki, Hyak… sus nombres eran ecos dentro de una escena que ya no parecía una batalla, sino una caída en espiral hacia algo más oscuro, más primitivo. Apreté los dedos sobre la tela de Gwen, notando cómo la tela se clavaba en mis palmas, y el pulso me golpeaba en las sienes, brutal, como si quisiera romperme desde dentro. El rinoceronte no se percataba siquiera del ataque del pelirrosa, y en esa indiferencia había algo que me heló la sangre pues parecía que no le hubiese hecho daño pero no era así. Casi podía oír mi propio corazón ahogando el rugido del campo. No daba tiempo a pensar, mucho menos a ver o a actuar. En medio de aquel caos de gigantes, mis manos parecían juguetes. Pequeñas, inútiles. Pero la impotencia duele, y el dolor siempre empuja. Teníamos que hacer algo

— Avanza —susurré, intentando mantener la voz firme, pero el temblor me traicionó—. De frente, Gwen… la cosa se está poniendo fea. Si seguimos quietas, nos va a arrastrar, y tú tienes una boda que celebrar. Tenemos que hacer algo.

Había un futuro por el que luchar aunque el aire oliese aún a miedo, a sal... No podía quedarme allí más tiempo, con los músculos tensos y el pecho hecho un nudo. Gwen avanzó, y sentí el temblor de su paso transmitirse por todo mi cuerpo. Vi a Dong caer, la imagen me atravesó como una advertencia. Su arma, su postura, su respiración… todo gritaba urgencia y como médico no podía quedarme quieta ante una urgencia. Cada segundo pesaba como plomo; cada inhalación parecía el preludio de algo que iba a romperse, otra vez. Pero el paso de Gwen, tan firme y pesado, jamás podría ser tan rápido como el mío, incluso si su zancada era tres veces más grande.

Inspiré hondo, buscando esa chispa que siempre me precede antes de una locura. No era valor, era instinto. Una necesidad física de moverme, de hacer algo antes de ser devorada por la inacción. El cuerpo me ardía de impaciencia. Solté la tela ajena. Dejé que el viento me azotara el rostro y, con un impulso seco, salté. El hombro de Gwen fue mi catapulta y el mundo pareció inclinarse a mi favor por un instante Corrí en dirección al alado. El aire se abrió como una cortina y mis pies tocaron tierra solo un segundo: lo justo para tomar impulso de nuevo. El salto siguiente fue un salto de fe. No sabía hacia dónde caería, ni si lo que hacía tenía sentido. Mi cuerpo se movía solo, una respuesta primitiva al miedo y la urgencia. Vi de reojo el brillo de la Raiko Yaiba cuando Dong la recuperaba del suelo. Su figura, el polvo que lo rodeaba, el sudor, la tensión en sus hombros… todo se mezcló en un solo cuadro, suspendido entre el ruido y la furia.

Y entonces caí.

No sobre el suelo, sino sobre algo cálido, mullido, que se estremeció bajo mi peso. Plumas. Casi parecía un sueño.

— ¿Pero qué demonios…? —empecé a decir en un susurro, antes de reconocer el timbre de la voz que escuché de fondo. Grave, profunda, humana.

Me enderecé de golpe, el corazón todavía galopando dentro del pecho. La batalla seguía girando a mi alrededor, una vorágine de golpes, rugidos y relámpagos de energía. Pero ya no pensaba quedarme mirando desde la distancia. No esta vez. Estaba lista para el ataque. Por la boda. Por el disfrute y el desfase. Por el futuro.

Contenido Oculto


Off


Mensajes en este tema
RE: [EVENTO CAMBIO ZONA] El camino para ser alguien; Parte 2 [GRUPO 4] - por Alana Sahiba - 04-11-2025, 08:01 PM

Salto de foro:


Usuarios navegando en este tema: 1 invitado(s)