04-11-2025, 03:26 AM
(Última modificación: 04-11-2025, 03:40 AM por Sigurd Haakon.)
Noche del Día 69 de Otoño del año 16
Las noches en la ciudad Sump ya no son lo mismo. Antiguamente uno debía acostumbrarse al sonido de las bombas enemigas y a despertarse en mitad de la noche, pero siempre que salíamos a la calle, te encontrabas a decenas de familias que padecían lo mismo que tú. Mirabas a tu alrededor y entendías que esa gente formaba parte de tu bando e ideología, que juntos conseguiríamos sobrevivir. Pero la guerra nos ha arrebatado incluso la confianza en nuestros seres queridos.
Una serie de atentados terroristas organizados han acabado con toda la cadena de mando de los grupos políticos y militares de la ciudad. El caos se ha apoderado de las calles por falta de líderes eficaces que intentan reunificar a la población, y se están montando diversas bandas criminales que buscan ostentar el poder a la desesperada. Maleantes, civiles y revolucionarios se matan a diario por subir escalones en esta cadena alimentaria. Una montaña de cadáveres que parece no tener final. A día de hoy ya no puedes fiarte ni de aquel que vive en la casa de enfrente.
Margrethe, nuestra protagonista, pasea por las calles y suburbios de esta ciudad en ruinas. Las razones que tenga, solo ella las conoce. Pero su figura no pasa desapercibida para nadie. Todos hablan de una mujer gigante e imponente, una furia de la naturaleza que nadie se atreve a amedrentar. Todavía no ha tomado partido por ningún bando ni apoya a ningún líder. Capaz está de paso. Capaz viene para arreglar las cosas. O tal vez es la pesadilla final que trae muerte y caos a todos quienes se interpone en su camino.
Es de noche. El humo de la guerra en el frente tapa el cielo estrellado y lo sustituye por contaminación pura. Las calles son estrechas y mal iluminadas por faroles a medio caer. Las ratas acompañar cada esquina y la basura se acumula hasta escalar hasta los pisos bajos de los edificios que se mantienen en pie casi que por milagro. Entre los callejones, niños se drogan, mujeres cambian su dignidad por dinero y los hombres, sino muertos, se reúnen para matarse por alcohol, territorio o liderazgo.
A medida que avanzas y profundizas más en los callejones más tétricos de la ciudad y los barrios más marginales, vas encontrado pintadas y carteles arrancados con un símbolo de un cerdo y el mensaje "Antes Cerdo que Fascista". Te llaman la atención, pero tampoco te sorprende lo suficiente como para frenar tus andares.
Carteles de Cerdo revolucionario
Y es entonces que llegas a un cruce. Un cruce entre dos calles que cambiarían el destino de Margrethe para siempre. De frente, un enorme bar, luminoso y concurrido. Uno de los pocos lugares que parecen mantenerse a pesar de la guerra. Ahí podrás comer, beber y descansar. Una noche de fiesta con un final incierto. ¿Pero que sucede en aquella calle a oscuras? A tu derecha, un callejón que no parece tener final. Está mal iluminado, pero puedes ver como una mujer de pelo rosado lidera a un grupo de hombres fuertes. Parecen estar entrando en una fábrica abandonada. Y lo más curioso es que aquella pandilla de hombres, arrastran el cuerpo de un par más. Como si fueran sacos de patatas. Golpeados. Puede que muertos. Sea como fuere, se adentran en esta fábrica y los pierdes de vista.
¿Qué hará nuestra protagonista? ¿Pasará de todo y se centrará en disfrutar de la noche y gozarse una buena fiesta o cederá ante la curiosidad de ver quién es aquella mujer y porque sus subordinados cargaban cuerpos a aquella fábrica? Solo los más fuertes pueden decidir su destino. Y Margrethe, poderosa Buccaneer, es parte de este grupo.
Datos de interés

![[Imagen: WWvHrxb.png]](https://i.imgur.com/WWvHrxb.png)