02-11-2025, 11:24 PM
(Última modificación: 03-11-2025, 09:24 AM por Onizuka Jin.)
¿Cómo fue? ¿Y de qué forma terminó de un momento a otro sobre el hombro de Thrym cuando sus intenciones eran otras? Fuera como fuere, había escuchado sus palabras y su mano se sostenía sobre dicha articulación del gigante. Lo único que sí podía haber escuchado era la risa del Gyojin. Aquella sensación inicial de sueño parecía todavía estar manteniéndose. Un momento, ¿cómo siquiera no se había percatado hasta entonces de aquello? Quizás por la situación, quién sabe. Sus ojos se enfocaron, ahora desde el hombro de Thrym, en los del enorme rival frente a ellos, que no parecía hacer nada más que crecer. Era más grande que el propio gigante sobre al que se encontraba. Quiso abrir la boca, pronunciar unas palabras pero, oh desgracia, un nuevo impacto. Por fortuna no fue en su dirección, la desgracia recayó en el mismo individuo sobre el que estaba. La fuerza fue brutal, suficiente para que al verse agarrado de una sola mano perdiera el equilibrio, la fuerza, ya que la otra todavía sostenía su propia katana en su mano derecha con firmeza para no perderla.
Una vez más, perdía el control de su propio cuerpo. Chasqueó la lengua en el aire, mientras su cuerpo descendía sin ningún tipo de control. Se planteó clavar su propia katana en alguna parte pero… ¡ja! ¿Dónde? ¿En el propio aire? Imposible, ya que el cuerpo de Thrym estaba siendo alejado de él y el impacto fue inminente. Lo único que pudo hacer fue evitar un golpe directo en su cabeza, haciendo una ligera maniobra para que así el impacto fuera contra su propia espalda.
El aire le faltó en los pulmones por el dolor por algunos segundos, jadeando, luego solo apretando firmemente su propia mandíbula mientras se ponía en pie, todavía dolorido. Pudo sentir la sangre descender de la comisura de sus labios, ya había sufrido demasiados daños. Sus pantalones no estaban siendo de ayuda en ese momento tampoco, el dolor solo provocaba un efecto demasiado intenso en él. Respiró, apoyándose de su propia katana para terminar de ponerse en pie a medida que su mente trataba de poner en orden sus pensamientos y ver qué hacer. Una cosa estaba clara, por el comportamiento que Uoichi había adquirido tras golpear a Thrym, era obvio que existía repudio hacia o bien él, o la propia raza.
Sus ojos volvieron a ver a Uoichi, quien ahora se enfocaba aparentemente en Lan y lanzaba algo con su dedo. Aprovechó para terminar de recomponerse, envainando su katana, elevando su mano izquierda para aflojar un poco la corbata de su traje. No podía quedarse así toda la vida, o a saber cómo diantres iban a terminar.
Apenas lo pronunció, su mano ya se encontraba en la katana, en posición de ataque. Suficiente de recibir solo golpes, suficiente de ver que un gigante inútil no le hacía caso y solo parecía ser un saco de boxeo. Le recordó en parte a sus propios hombres a veces. Era momento de tomar las cosas de su propia mano. Escuchó la risa llamativa de Uoichi, aprovechando ese mismo instante para mirar de forma diagonal hacia él. Solo les separaban pocos metros, de sobra para poder hacer su propia técnica.
Sus piernas ganaron fuerza gracias a su musculatura, realizando un movimiento en línea recta, desde su posición, mirándolo desde su lugar, para realizar el corte. Impecable, eficaz, hasta donde le alcanzaba. Ahora que el tamaño de Uoichi era menor, podía hacer un corte más limpio, pero seguía siendo más grande, por lo que alcanzaría uno de sus pies. El movimiento fue impecable, en un solo instante realizando un veloz movimiento, el sonido de su katana desenvainándose y, en el instante siguiente, había superado el tamaño de su pie, adelantándose unos metros más del mismo. Lo único que pudo apreciarse fue el momento en que reaparecía, envainando nuevamente su propia katana con una respiración calmada, sus ojos cerrados, solo para abrirlos unos segundos después, volviendo la mirada hacia Uoichi.
Su media sonrisa dibujaba su rostro, viéndose obligado a levantar la cabeza para ver a Uoichi desde el suelo, solo para volver poco después la mirada hacia sus compañeros. —Sería mejor verte conmigo lejos de esos inútiles gigantes que peleando contra ti, ¿no crees? — Un intento de ligoteo, al que se habituaba ya incluso en situaciones así, pero aprovechando la información que acababa de adquirir; su clara aversión a los gigantes. Sus ojos volvieron de nuevo la mirada hacia el grupo de sus compañeros, ahora en un tono y miradas más serias.
Su anuncio fue directo, sin temor. Desenvainó de nuevo su katana, acomodando su mano en el bolsillo derecho de su traje con la mano izquierda, retirando de allí una de las dagas que ocultaba, con un “clic” en la funda, mirándolo de frente y dando algunos pasos hacia atrás, ahora volviendo a guardar distancias, solo las suficientes para ver qué haría el resto y, de paso, prepararse para atacar en caso de verse obligado a tener que evitar un nuevo golpe. Puso ambas armas en forma de cruz sobre su cabeza, teniendo en cuenta el tamaño que tenía los golpes vendrían de allí, a menos que recurriera a sus propios pies, por eso decidió tomar esas nuevas distancias a modo de precaución.
![[Imagen: msfN2O7.jpg]](https://i.imgur.com/msfN2O7.jpg)
Una vez más, perdía el control de su propio cuerpo. Chasqueó la lengua en el aire, mientras su cuerpo descendía sin ningún tipo de control. Se planteó clavar su propia katana en alguna parte pero… ¡ja! ¿Dónde? ¿En el propio aire? Imposible, ya que el cuerpo de Thrym estaba siendo alejado de él y el impacto fue inminente. Lo único que pudo hacer fue evitar un golpe directo en su cabeza, haciendo una ligera maniobra para que así el impacto fuera contra su propia espalda.
El aire le faltó en los pulmones por el dolor por algunos segundos, jadeando, luego solo apretando firmemente su propia mandíbula mientras se ponía en pie, todavía dolorido. Pudo sentir la sangre descender de la comisura de sus labios, ya había sufrido demasiados daños. Sus pantalones no estaban siendo de ayuda en ese momento tampoco, el dolor solo provocaba un efecto demasiado intenso en él. Respiró, apoyándose de su propia katana para terminar de ponerse en pie a medida que su mente trataba de poner en orden sus pensamientos y ver qué hacer. Una cosa estaba clara, por el comportamiento que Uoichi había adquirido tras golpear a Thrym, era obvio que existía repudio hacia o bien él, o la propia raza.
Sus ojos volvieron a ver a Uoichi, quien ahora se enfocaba aparentemente en Lan y lanzaba algo con su dedo. Aprovechó para terminar de recomponerse, envainando su katana, elevando su mano izquierda para aflojar un poco la corbata de su traje. No podía quedarse así toda la vida, o a saber cómo diantres iban a terminar.
![[Imagen: CbyrwlL.jpg]](https://i.imgur.com/CbyrwlL.jpg)
—Me sabe mal golpear una cara bonita, sería mejor si no tuviera que recurrir a esto.
Apenas lo pronunció, su mano ya se encontraba en la katana, en posición de ataque. Suficiente de recibir solo golpes, suficiente de ver que un gigante inútil no le hacía caso y solo parecía ser un saco de boxeo. Le recordó en parte a sus propios hombres a veces. Era momento de tomar las cosas de su propia mano. Escuchó la risa llamativa de Uoichi, aprovechando ese mismo instante para mirar de forma diagonal hacia él. Solo les separaban pocos metros, de sobra para poder hacer su propia técnica.
Sus piernas ganaron fuerza gracias a su musculatura, realizando un movimiento en línea recta, desde su posición, mirándolo desde su lugar, para realizar el corte. Impecable, eficaz, hasta donde le alcanzaba. Ahora que el tamaño de Uoichi era menor, podía hacer un corte más limpio, pero seguía siendo más grande, por lo que alcanzaría uno de sus pies. El movimiento fue impecable, en un solo instante realizando un veloz movimiento, el sonido de su katana desenvainándose y, en el instante siguiente, había superado el tamaño de su pie, adelantándose unos metros más del mismo. Lo único que pudo apreciarse fue el momento en que reaparecía, envainando nuevamente su propia katana con una respiración calmada, sus ojos cerrados, solo para abrirlos unos segundos después, volviendo la mirada hacia Uoichi.
![[Imagen: rYuOVU5.jpg]](https://i.imgur.com/rYuOVU5.jpg)
—Lo siento, monada, me gustaría no tener que hacerte daño, pero no me diste otro remedio.
Su media sonrisa dibujaba su rostro, viéndose obligado a levantar la cabeza para ver a Uoichi desde el suelo, solo para volver poco después la mirada hacia sus compañeros. —Sería mejor verte conmigo lejos de esos inútiles gigantes que peleando contra ti, ¿no crees? — Un intento de ligoteo, al que se habituaba ya incluso en situaciones así, pero aprovechando la información que acababa de adquirir; su clara aversión a los gigantes. Sus ojos volvieron de nuevo la mirada hacia el grupo de sus compañeros, ahora en un tono y miradas más serias.
![[Imagen: uQ8zLC3.png]](https://i.imgur.com/uQ8zLC3.png)
—¡Y vosotros, moved el maldito trasero si no queréis morir!
Su anuncio fue directo, sin temor. Desenvainó de nuevo su katana, acomodando su mano en el bolsillo derecho de su traje con la mano izquierda, retirando de allí una de las dagas que ocultaba, con un “clic” en la funda, mirándolo de frente y dando algunos pasos hacia atrás, ahora volviendo a guardar distancias, solo las suficientes para ver qué haría el resto y, de paso, prepararse para atacar en caso de verse obligado a tener que evitar un nuevo golpe. Puso ambas armas en forma de cruz sobre su cabeza, teniendo en cuenta el tamaño que tenía los golpes vendrían de allí, a menos que recurriera a sus propios pies, por eso decidió tomar esas nuevas distancias a modo de precaución.
OFF
![[Imagen: bTjgVIr.png]](https://i.imgur.com/bTjgVIr.png)
