28-10-2025, 12:33 AM
La tensión del pelirrojo era claramente palpable; No solamente estaban encerrados en aquella cárcel pétrea tan extraña e irreal, sino, que la propia Mercedes, también, reaccionaba a los Marines posteriormente de haberlo alzado de la cabeza como si se tratase de un balón, pero lo que más le sorprendió al muchacho no fue la confrontación con su ceño fruncido, sino, las palabras de aquel uniformado que, con un tono que parecía imposible de variar y pese a estar a unos quince metros, pudo escuchar con claridad: "No tenemos motivos para detener a nadie" -¡No los tendrás, déjame en paz solamente!- su exclamación, ruidosa, volvía a demostrar que seguía a la defensiva. Una situación así, ciertamente, hace dificultosa la confianza con prácticamente ningún individuo, pero...¿Qué más quedaba? Aquellos dos se veían tan maltrechos y heridos como él lo estaba, ¿Acaso el haber caído en esta cárcel no distinguía "de buenos o de malos"?.
Sin abandonar su posición ni un milímetro y aún atrapado por la mano de su compañera, alzado hacia arriba, buscó prestar atención al que parecía ser un posible alto cargo de las fuerzas de la autoridad, pero...¿Aquello estaba a punto de torcerse rápidamente? Mercedes sugirió que buscarían a "Gwendy", un apodo que podía adaptar extremadamente bien a los cientos que le había dedicado a su mujer favorita, pero...lo que sí fue dedicado para él, fue exactamente aquello que le hizo voltear instantáneamente producto de un griterío muy legible a sus espaldas -¡!- y, cuando viró su cuerpo hacia atrás,
¡Hyakumaigawara seiken!
¡PUM!
-¡¡¡!!!-
Un puñetazo con una velocidad totalmente criminal impactó directamente contra el centro de su pecho -¡BOAGH!- haciéndole liberar una bocanada de saliva, aire, y dejar sus ojos tan saltones como si fuesen a escaparse de las cuencas de la impresión. Por suerte para él, gracias a su agudo sentido del oído, llegó a reaccionar para voltearse y que el golpe no le diese directamente en la columna que, ciertamente y con la potencia que venía, podría haberlo dejado en sillas de ruedas para el resto de sus días como actual pirata que era. Fue tan así el golpe que ni el agarre de Mercedes permitió que se mantuviese en el lugar; Owen salió directamente despedido seis metros hacia adelante en un derribo tan bestial en el que comenzó a rebotar una y otra vez como una pelota y, con desesperación, rodaba una y otra vez hasta detenerse justo a un metro de donde se encontraba el sujeto que divisó hacía no demasiado tiempo, mirando hacia el techo de aquella enorme cárcel de roja -...Qué...- el estómago picaba a unos niveles demenciales, una sensación de pulsar que ardía hasta hacerle jadear y respirar con dificultad. El dolor era tan intenso que podía escuchar un tono de voz bastante similar al previo al recibir el impacto. De su nariz empezó a brotar sangre, un poco escandalosa, debido a haberse lastimado con el impacto de aquel suelo que, por muy falso que fuese, seguía comportándose como tal.
Escuchaba la voz de mercedes.
La voz del miembro de la marina.
Incluso con su tan excelente oído, estaba tan aturdido que solo sentía cómo el techo frente a él le daba una cantidad enorme de vueltas. ¿Iba a morir? ¿Se había terminado todo, y no sabía cómo? ¿Gwen...se quedaría sin él para siempre?
No.
![[Imagen: f5271e15e9e459dda1f33519e303ad6d.jpg]](https://i.pinimg.com/736x/f5/27/1e/f5271e15e9e459dda1f33519e303ad6d.jpg)
-No moriré.-
El ardor en su estómago era fuertísimo, casi capaz de poder desconcentrar. Un poco de sangre había caído sobre sus ropas. Era incapaz de poder ver detrás de su ropa pero, ciertamente, tenía un moratón redondo que casi parecía negro en su centro, el golpe había sido bestial. Todavía el sujeto parecía estar en su discurso lleno de soberbia. El rostro del pelirrojo había cambiado: Ese brillo tan lleno de alegría y energía, brillo y explosividad, se habían esfumado. La ira empezó a incrementarse en su ser, hormonas que explotaban en su cerebro y en su cuerpo hasta crisparle los pelos hasta erizárselos, al igual que lo hacía con su aspecto que dejaba de parecer simpaticón, y ser algo infinitamente más salvaje mientras se iba reincorporando, poco a poco, en el medio del discurso de aquel individuo al cual le centró la vista en el instante que Owen utilizó su mano izquierda para apoyarla sobre la rodilla del mismo lado y, al impulsarse, erguirse de pie a exactamente un metro a la derecha del sujeto de cabello atado y a unos nueve de la pared a su lateral -...- la vista del muchacho se llenó de un odio visceral, como si el que tenía delante no hubiese dejado claro que iba a por él: "Primero a los humanos, los mataré primero" -No moriré.- balbuceó, viendo a esos nueve metros al enorme y musculoso individuo que, además de alto, veía como parte de su rostro estaba siendo sustituida por la forma de una monstruosidad parecida a un primate. Su mente voló en un recuerdo fugaz, uno que le hizo acordar a aquel muchacho, Eros, calificado como "Post Morten", habiendo visto que había hecho algo muy parecido pero en un híbrido con una bestia de uñas largas, bigotes y similitudes a un topo -No moriré.- erguido, el discurso del sujeto finalizó, uno que el pelirrojo no prestaba atención por cómo quemaba todo su cuerpo producto de la explosión de hormonas, un rostro endemoniado, un ceño fruncido y un corazón que se empezó a desarmar de los latidos que emitía, bombeando sangre a litros mientras se limpiaba el manchón carmesí de su rostro con el antebrazo.
![[Imagen: mf0aiIa.png]](https://i.imgur.com/mf0aiIa.png)
-¡NO MORIRÉ, VEN A POR MI, HIJO DE PUTA!-
Un grito totalmente desaforado, con la voz rota, se expulsó de la boca del pelirrojo que parecía hasta poseído por la adrenalina que le hizo entrar en ebullición, con el cuerpo ligeramente anestesiado de dolor solamente por la locura que corría por sus venas. No le sacó ni un solo instante el ojo de encima al musculoso ser que, fardando de sus capacidades, activó los sentidos del muchacho a tal punto de sentir un pequeño rastro de olor a sudor, uno muy marcado, distinguido, fuerte y hasta rancio -¡NADA ME MATARÁ HASTA QUE VEA A GWEN OTRA VEZ!- su grito fue desaforado, llamativo, pero algo estaba ocurriendo en el medio: Los ataques de sus compañeros que, ciertamente, el pelirrojo observó como buena distracción. Agazapado y utilizando la oscuridad sin que siquiera pudiese ser visto, empezó a movilizarse por el lateral derecho (Izquierdo hacia el frente del monstruoso ser) por cuatro metros sin sacarle ni un ápice de segundo de encima la vista al individuo mientras el crujir de sus propios guantes le hacía sentir le hervor en su interior; La oscuridad, aunque fuerte, con la debida atención y concentración, era capaz de poder ver debido a la luz que bañaba levemente la zona: Iba a salir con vida de aquel cárcel de roca si o también, encendidísimo por un combate que sería histórico para él.
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-Hablo- , Narro , -Pienso-
![[Imagen: Fusaneitor.gif]](https://sig.grumpybumpers.com/host/Fusaneitor.gif)
