[EVENTO CAMBIO ZONA] El camino para ser alguien; Parte 2 [GRUPO 2]
#10
[personajeinvalido=2283]

Al observar con detenimiento mi alrededor, me di cuenta de que éramos más de lo que había calculado en el primer segundo del caos. Al menos seis personas atrapadas en la misma maldita situación y entre ellos, dos figuras enormes, humanos, sí, pero de un tamaño absurdo, podría jurar que eran de la misma raza que Mercedes, pero incluso superaban su estatura con facilidad, una mole al lado de la otra, como si el mundo hubiera decidido burlarse de mi noción de lo enorme.
 
Lo peor es que todos parecíamos estar encerrados dentro de una especie de cuadro de piedra, perfectamente definido, duro como la condena y sin una salida visible, simplemente estábamos ahí, prisioneros en un espacio que parecía imposible de romper, como si alguien hubiera decidido coleccionar desgraciados y lanzarnos en una caja para ver qué hacíamos, mi instinto gritaba que algo no estaba bien y cuando mi instinto grita, más vale escucharlo.
 
Cuando uno de ellos comenzó a hablar de presentarse, pensé que era lo más sensato que habíamos escuchado desde que despertamos en esta maldita caja de piedra. Si vamos a pudrirnos aquí por el resto de la eternidad, al menos quiero saber con quién comparto la condena. —Soy Giyuu. Ramhorn Giyuu. Beeh! —dije, cuadrando los hombros como si mi nombre pesara lo suficiente para abrir una salida a golpes.
 
Ya conocía los nombres de dos de los presentes, Lan y Onizuka. Humanos enormes, de porte similar, quizás incluso de tamaño cercano al mío. La resistencia en sus cuerpos y la forma en que se movían me hizo pensar que no eran simples marineros perdidos; había fuerza en ellos, fuerza real y si vamos a salir de este agujero, más vale que todos tengamos claro quién puede romper huesos y quién solo puede rezar, y lo decía pensando claramente en Gwendolyn, que, si bien sobrevive a esa caída con su débil cuerpo, espero que no tenga ningún hueso roto.
 
Pero por si las cosas no fueran ya lo bastante raras, uno de los gigantes, el que no había emitido ni un suspiro desde que desperté, de pronto se lanzó corriendo hacia una de las paredes. Sus pisadas retumbaron en toda la estructura de piedra y, de la nada, empezó a aullar como un lobo herido. Un sonido desgarrador que hablaba de pérdidas y de nombres que gritaba con desesperación y que yo no reconocía, por suerte.
 
Hasta ese momento no había parado a pensar en la gravedad real del asunto. ¿Y si los míos…? No. No. Ese pensamiento no iba a hacer nido en mi cabeza. Si yo sobreviví a esa caída absurda, ellos también lo hicieron. No soy el más fuerte del cabaret, ni siquiera cerca, así que Rosse, Gwendolyn, Mercedes y todos los demás están vivos, tienen que estarlo, me aferro a esa idea con los dedos, con los dientes, con los cuernos si hace falta, porque creer lo contrario sería aceptar que ya perdí y yo aún no estoy listo para morir ni para llorar a nadie.
 
Y entonces mis ojos se fijaron en él: aquel sujeto que permanecía de pie justo en medio de esta maldita cárcel de piedra. Fue solo un vistazo por curiosidad, pero bastó para que se me erizara el pelo y como si fuera uno de los espectáculos de Rosse a los que ya me había acostumbrado, aquel hombre comenzó a hablar un discurso extraño, inquietante, que hizo que todo mi cuerpo se pusiera en tensión al instante.
 
Mientras aquel imbécil se recreaba en el sonido de su propia voz, sentí un latigazo de irritación recorrerme la espalda. Mis orejas se movieron inquietas, reflejo automático de mi molestia, y mis pies rasparon con fuerza el suelo de piedra. ¿Belleza? ¿Superioridad? Ese tipo hablaba como si el mundo entero le debiera reverencia solo por tener una cara bonita.
 
Contenido Oculto

 
Apreté los puños hasta que mis nudillos crujieron y mis cuernos se inclinaron hacia adelante, como anticipándose a embestir. —Tch — bufé, expulsando aire por la nariz con un sonido casi animal —Si tanto te gusta mirarte, seguro ni has tenido tiempo de pelear en tu vida. — Mis ojos no se apartaron de él en ningún momento, quería que supiera que, si pensaba que iba a inclinar la cabeza ante alguien como él, estaba muy equivocado.
 
—Te lo dejo claro desde ya —mi voz salió grave, ronca, cargada de advertencia mientras caminaba cuatro metros hacia el —Yo no vine aquí a admirar a nadie, tengo una tripulación que buscar. Si quieres que me incline tendrás que romperme los cuernos primero. — Y al decirlo, mi cuerpo entero ya estaba en posición de ataque, porque si hay algo que me molesta más que estar encerrado es un estúpido que se cree perfecto, para esas cosas ya lidio con Rossevelt todos los días.

off


Mensajes en este tema
RE: [EVENTO CAMBIO ZONA] El camino para ser alguien; Parte 2 [GRUPO 2] - por Giyuu Ramhorn - 27-10-2025, 06:52 PM

Salto de foro:


Usuarios navegando en este tema: 1 invitado(s)