[Pasado] Nombre cambiante
#3
24 de primavera, año 6
Bosque umbrío, Toroa, West Blue

Y si, pude llegar. Y al hacerlo observé a padre forcejear con madre usando su diestra, mientras en la zurda portaba su icónica y olvidada arma. Una katana negra como su alma, un arma heredada de la familia de madre, que por alguna razón había caído en sus manos ineptas. Nunca había visto a padre usarla, pero deducía que por torpe que fuera, si el arma era meramente funcional podría con facilidad acabar con la vida de cualquier persona desprotegida como madre. Ambos se acercaban al acantilado peligrosamente mientras madre golpeaba como podía el brazo de mi progenitor intentando liberarse de su agarre. Sin mediar una sola palabra, como si supiera lo que había que hacer por alguna configuración genética que no comprendía, corrí. Corrí hacia padre hasta estar a unos centímetros a su espalda y, aprovechando la furtividad de mi llegada, golpeé con el wakizashi romo a su cabeza, en el lateral derecho, intentando tumbarlo de un solo golpe. El impacto resonó a hueso roto y, si bien soltó a madre inmediatamente, el antiguo pirata rotó hacia el lado cayendo de bruces y levantándose a duras penas para mirarnos con inquina.

— ¡No vuelvas a acercarte a ella! — vociferé mientras me interponía entre ellos y apuntaba a padre con la punta del wakizashi, dispuesto a absolutamente todo. El hombre, cada vez más golpeado por los años y en un estado físico deplorable tensó la musculatura mientras adelantaba la pierna izquierda para prepararse — ¡HARÉ LO QUE QUIERA MIENTRAS ESTA SEA MI CASA! — gritó como un lobo enrabietado, babeando y balcuceando con evidente muestra de embriaguez. Con ese mismo impulso que parecía haberme movido a salvar a madre de pequeño, corrí hacia padre con mi arma en la mano, dispuesto a lanzar un potente golpe a su cara en el mismo lugar que antes. El hombre, quizá por el alcohol en su torrente sanguíneo, o quizá por algún designio de la espada que no podría compender entonces, intentó desenfundar la negra katana sin éxito. Su hoja se resistió en la saya y, por más que tiró del mango esta no se liberó, provocando que cuando alcanzara su posición estuviera desprotegido y recibiera un impacto terrible en la cara y cayendo de espaldas escupiendo varios dientes. — Este ya no es tu hogar. No lo fue desde que pusiste una mano encima de ella. Vete y no vuelvas a aparecer, o la próxima vez terminaré lo que he empezado. — sentencié amenazando mortalmente a mi padre sin temor en mis palabras mientras daba un par de pasos atrás para posicionarme con el wakizashi. Tras levantarse lentamente, se giró y comenzó a andar en dirección al bosque. — Un día lo comprenderás, muchacho. Y ese día la odiarás como yo. —  dijo mientras se marchaba. — ¡Y deja esa espada! ¡Le pertenece a ella! — grité. El hombre se paró y soltó el arma para, acto seguido continuar andando hasta desaparecer de nuestra vista. Yo me acerqué a buscar el arma y volví con madre, quien estaba llorando al borde del acantilado, poniéndome en cuclillas.

— Ya ha pasado todo, madre. No volverá nunca, te lo prometo. — dije con toda la seguridad que mi corazón podía proporcionarme, intentando ser el apoyo emocional que requería ella. — Ten, es tuya, guárdala de nuevo. — dije entregando la espada negra a mi madre, quien negó con la cabeza mientras apoyaba su palma en la saya cerca de la guardia y la empujaba hacia mí, sonriendo de manera triste y forzada. — Yo… ¿tiene… nombre? — pregunté, sin saber realmente qué decir. Ella asintió, aumentando más su sonrisa y, usando su pulgar, liberó su filo, incitándome a descubrir la primera porción de esta. Me sorprendió que la katana, con unos dedos tan delicados como los de madre, y sin ningún esfuerzo, se liberara y con mi padre no fuera así. Quizá fue por el alcohol pero, en mi mente y la de mi madre -o quizá solo en la mía- quedará la duda de si fue la propia espada quien no quiso empuñarse contra su legítima dueña y su posterior heredero. Quizá.
Me erguí y liberé el primer tercio de la espada, revelando un filo totalmente negro como la noche, solo adornado por dos kanjis que revelaban la verdadera naturaleza del arma. Un filo concebido para adaptarse al portador que la empuñe, ya fuera Lena o su descendiente.

— Shimei Kaeru… Nombre cambiante. —
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[Pasado] Nombre cambiante - por Viktor - 18-10-2025, 12:43 PM
RE: [Pasado] Nombre cambiante - por Viktor - 26-10-2025, 01:56 PM
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