19-10-2023, 04:24 PM
Exhalé el humo del puro apoyada en la barandilla del lateral del barco mirando los últimos destellos anaranjados de los rayos del sol reflejados en el mar. No había caído en la cuenta hasta ahora de lo cerca que habíamos estado de no volver a sentir esta calidez en nuestra piel ni las pequeñas gotas de agua salpicándonos el rostro. Había estado cerca, pero cuando tomé la decisión de seguir a Yamamura sabía que la muerte era una posibilidad. Ahora tenía más claro que debíamos esforzarnos mucho más para conseguir nuestros objetivos. El mar en el que nos estábamos adentrando era completamente diferente al que estábamos acostumbrados. Los enemigos de Yamamura ya no serían alcaldes de pueblo y granjeros cabreados, los míos no serían marines de tres al cuarto y los desafíos de Jolyne y Aspros no serían espantar zorros de los gallineros ni conseguir un maquillaje perfecto. Visto lo visto ni podía imaginar a qué nos enfrentábamos, aunque me hacía una idea. El mundo estaba cambiando.
Sostuve el puro entre mis labios para sacar del interior de mi chaqueta uno de los periódicos que habían caído por la mañana. Un Yonko había sido asesinado. Su poder era inimaginable y, aún así, había aparecido alguien capaz de derrotarle, una mujer bastante atractiva y de mirada desafiante, Alice Maddohatta. El periódico también informaba del incidente de los piratas Sticky y ensalzaba a tres marines, uno de ellos el tipo barbudo de mi plataforma. Como si ellos hubiesen sido los únicos en enfrentarse a los piratas, pero no me sorprendía, ya me imaginaba que se llevarían todo el mérito. Nosotros no buscábamos el reconocimiento público, pero lo menos que podía hacer un medio de información era dar información veraz. También hablaba del surgimiento de una banda pirata liderada por el peliazul que había luchado a nuestro lado. La noticia me sorprendió bastante, él mismo les había reconocido a los marines que no les tenía mucha simpatía, pero no me esperaba que estuviese al mando de una banda.
Las siguientes noticias eran las más interesantes, las de aquellos nuevos lugares a los que nos dirigíamos. Por lo visto, en una de las islas había habido un enfrentamiento entre bandas de cazarrecompensas y la disputa había acabado con un bando vencedor, All Hunt. El resto de las noticias eran más comunes, aunque la del Reino Ryugu me causaba curiosidad. Volví a guardarme el periódico cuando escuché la voz de Yamamura llamándonos. El puro ya casi se había consumido, así que lo lancé al mar antes de ir con los demás. La noticia que nos dio Yamamura fue muy positiva. Después de lo que habíamos pasado nos merecíamos un descanso. Bajé a la bodega después que él y Aspros, que estaba diciendo algo sobre un champagne, y cogí todas las botellas que pude, seis en total, para subirlas a la cubierta. No sabía cuánto pensaban beber los demás, pero yo pensaba inflarme.
Dejé cinco en el suelo y me senté con una en la mano. Parecía que era vino. —Venga vamos —dije para meterles prisa y, justo después, quitar el corcho de la botella con los dientes. —¿Por qué quiere brindar el capitán? —pregunté alzando la botella y esperando a que los demás se unieran.
Sostuve el puro entre mis labios para sacar del interior de mi chaqueta uno de los periódicos que habían caído por la mañana. Un Yonko había sido asesinado. Su poder era inimaginable y, aún así, había aparecido alguien capaz de derrotarle, una mujer bastante atractiva y de mirada desafiante, Alice Maddohatta. El periódico también informaba del incidente de los piratas Sticky y ensalzaba a tres marines, uno de ellos el tipo barbudo de mi plataforma. Como si ellos hubiesen sido los únicos en enfrentarse a los piratas, pero no me sorprendía, ya me imaginaba que se llevarían todo el mérito. Nosotros no buscábamos el reconocimiento público, pero lo menos que podía hacer un medio de información era dar información veraz. También hablaba del surgimiento de una banda pirata liderada por el peliazul que había luchado a nuestro lado. La noticia me sorprendió bastante, él mismo les había reconocido a los marines que no les tenía mucha simpatía, pero no me esperaba que estuviese al mando de una banda.
Las siguientes noticias eran las más interesantes, las de aquellos nuevos lugares a los que nos dirigíamos. Por lo visto, en una de las islas había habido un enfrentamiento entre bandas de cazarrecompensas y la disputa había acabado con un bando vencedor, All Hunt. El resto de las noticias eran más comunes, aunque la del Reino Ryugu me causaba curiosidad. Volví a guardarme el periódico cuando escuché la voz de Yamamura llamándonos. El puro ya casi se había consumido, así que lo lancé al mar antes de ir con los demás. La noticia que nos dio Yamamura fue muy positiva. Después de lo que habíamos pasado nos merecíamos un descanso. Bajé a la bodega después que él y Aspros, que estaba diciendo algo sobre un champagne, y cogí todas las botellas que pude, seis en total, para subirlas a la cubierta. No sabía cuánto pensaban beber los demás, pero yo pensaba inflarme.
Dejé cinco en el suelo y me senté con una en la mano. Parecía que era vino. —Venga vamos —dije para meterles prisa y, justo después, quitar el corcho de la botella con los dientes. —¿Por qué quiere brindar el capitán? —pregunté alzando la botella y esperando a que los demás se unieran.
![[Imagen: 8Rsjucn.png]](https://imgur.com/8Rsjucn.png)
