[EVENTO FIN DE BETA] Control de Acceso; Parte 3 (FINAL)
#64
Vaya... cómo han cambiado las cosas, ¿verdad?. Lo que otrora fuera un apacible viaje cargado de esperanzas y sueños, ilusiones, corazones jóvenes e ignorantes soñadores subiendo a barcos desconocidos aleatoriamente, se había tornado en un macabro festival de sangre, sudor y lágrimas, literalmente. Las experiencias grabadas en la memoria, las imágenes grabadas en las retinas, los sentimientos grabados en la piel, las heridas de la mente, el alma y el cuerpo... el próximo sol sería uno nuevo, más grande, más brillante y más cálido. Más lleno de esperanza, aunque de primeras... pudiera parecer una completa oscuridad sin atisbo de esperanza sólo teníais que prosperar, continuar y avanzar hacia un mañana. Levantaros, seguir, caminar... correr. Correr por lo que se habían quedado atrás. Correr por todos aquellos que ahora, con su sacrificio, guiados por su valor o presa de sus errores, cimentaban los escalones de la extensa y peligrosa escalera hacia la cima del futuro.
Lo que estabais destinados a ser, todavía no se llegaba a desdibujar del todo en la brumosa distancia.
Pero lo haría.

El mundo se agitaba con vuestro avance. Cuatrocientas setenta y tres vidas se habían perdido en aquel incidente, de las cuales ciento cuatro, eran niños menores de doce años. Sesenta y dos personas no consiguieron ser salvadas de las garras de los esclavistas que huían durante el conflicto, y su futuro no era prometedor. Doscientas veintiuna personas se libraron de ser vendidos como esclavos o de una esclavitud ya vigente, gracias a vuestra intervención en los barcos allí presentes. Los mares perdieron el azote de los Piratas Sticky, y las familias Ranara y Shimatsu se repartían los pedazos que su ausencia dejaba.
La marina movilizaba más tropas a los Blues vista la creciente criminalidad y los potenciales peligros que salían de estas. Los revolucionarios aprovechaban cada instante de flaqueza por parte de la Marina para mover ficha, y sus líderes dispersos por el mundo realizaban guerras de guerrillas fracturando poco a poco la columna de la justicia, aparentemente. Los Emperadores del Bajo Mundo exprimían las ubres de la oportunidad con cualquier evento presente, pese a que las perdidas para la compañía Nozama de Beff Jezos, el magnate transportista que se encargaba de los envíos y había puesto los barcos y la tripulación para hacer este recorrido avalado por el Gobierno Mundial parecían ser inconmensurables, su influencia en el Grand Line se incrementó con una prácticamente duplicación de su flota naval. Edward Intha enviaba otra remesa de noticias y actualidad cargada de polémica, sensacionalismo y... quien sabe, verdades o mentiras a medias. El resto... el resto era otro cantar.

El mundo se agitaba con vuestro avance, pero vuestro avance eran las hondas de una piedra entrando en una charca comparado con las olas residuales de un maremoto que agitaban los pilares de la civilización. Figuras inmensas caían. Tronos descomunales se ocupaban. Coronas sucias resplandecían con cada lavado de cara. Cambios, estrategias, posiciones, conflictos, tratos, engaños, giros inesperados... ¡el mundo estaba vivo!. Un mundo tan grande que necesitaríais más de una vida para recorrerlo en su totalidad. Un mundo tan peligroso que necesitaríais un milagro para continuar sobreviviendo si no aprendíais la lección que acababais de recibir... pues una lección impartida, no es siempre una lección aprendida. Sería cuestión de tiempo comprobar cuántos más de vosotros se unirían a los caídos para seguir cimentando la escalera sobre la que el resto ascendería. ¿Cuántos de vosotros quedarían en pie después de un mes? ¿de un año? ¿de una década? ¿Cuántos de vosotros llegaríais siquiera a poder mirar atrás y descubrir que este infierno que os recibía, era en realidad, un paraíso?



Con la marcha de MDU-06 y el nombre del doctor Utakata resonando en vuestras conciencias, la fortuna pareciera por fin, no sonreíros, pero si daros un respiro. El grupo de valientes Revolucionarios se montaría en uno de los barcos, completamente unidos y sin tener que lamentar perdidas de ningún tipo, con una vivencia potente que sin duda los fortalecería de cara al futuro. Eran fuertes brotes creciendo en un campo lleno de estiércol con el firme objetivo de sobresalir lo suficiente como para poder recibir los mejores rayos del sol... y quizá su sombra cambiaría el destino de todos los que arropase, en el futuro. Los Piratas de las Alas negras abordarían otro de estos transportes. Eran una banda extraña que había sabido apañárselas bien hasta este punto, pero que había recibido un fuerte revés al haber perdido a uno de sus miembros... aunque no de forma definitiva, al menos, por ahora. ¿Buscarían venganza? ¿Buscarían salvarse? ¿Perseguirían a la Marina hasta el más recóndito de los lugares para salvar a su amigo a tiempo? Por otro lado los Piratas Shogun Gari se habían llevado la peor de las suertes. Habían perdido a su Capitán, un ornitorrinco con la peor de las suertes y aun peores decisiones. Habían perdido a quien se suponía su subcapitán, un lunarian apuesto y decidido, que murió como un héroe. Y para colmo habían perdido también a una de las luces de su aventura, un tontatta alegre e inocente, que había muerto haciendo lo que su corazón siempre le indicaba: ser amable. Ahora, tras recoger los restos del pequeño, el cuerpo del ser alado y poder Gronn bucear lo suficiente hasta dar con el cuerpo de Xas, el ornitorrinco, los cuatro supervivientes y su recién descubierto amigo cazarrecompensas zarpaban hacia un mundo desconocido y hostil sin más remedio que avanzar. Su convicción y su coraje decidiría sus siguientes pasos, y su aventura no había hecho más que empezar. Sorprendentemente el autoproclamado Capitán sin barco, bandera o tripulación, Legan Zaid, había sobrevivido pese a haber podido morir tres veces en aquel aciago día, armándose de coraje y valor para salvar a su único amigo y compañero, el silencioso y narcoléptico Mihasy. Ambos zarpaban en uno de los barcos presentes, sin tener ni idea de navegación, dejando el destino por completo en manos de la suerte. ¿Qué dirección tomarían? ¿el barco tendría un viaje tranquilo? ¿sobrevivirían a la travesía? Más les valía buscarse un navegante en el siguiente puerto, o pasarían mucho tiempo en la primera isla que encontrasen, de hacerlo.
Los marines por su parte realizaron las labores de liberación de cuanto esclavo pudieron salvar, y recogieron los cuerpos de sus heridos y fallecidos. Sephiroth descansaba en cubierta junto con una agotada Karlglass a quien la situación había superado, junto al cadáver cubierto del joven Minato, custodiados por Vulkan. El siempre responsable Joe se encargó de rescatar el cuerpo de Taka, el cazarrecompensas fallecido, y lo dejaron reposando apartado del resto, donde una figura enmascarada lo observaba sentado a su lado, sin moverse, en un completo y rotundo silencio, intentando recordar sin éxito que era el primer amigo que había tenido en mucho, mucho tiempo, y lo había perdido sin llegar a saber relacionar su rostro con su nombre, ni saber que ahora era una ausencia en su vida. El grupo zarpó igualmente, surcando el mar en calma que se presentaba ante ellos.

Fue así como cinco de aquellos seis navíos se embarcaron al mar frente a ellos, partiendo uno por uno obteniendo cierto margen entre cada uno de ellos. Y aunque todos estaban en aparente igualdad de velocidad a excepción del barco de los Marines, que tenía cierta delantera, y el barco del dúo de Legan y Mihasy, que iba en la cola por las nulas habilidades de navegación a bordo, ninguno podía ignorar la presencia del resto pues si miraba en la dirección que debían seguir o en la dirección que dejaban atrás, verían la figura de madera impulsada por velas en movimiento del resto. Y en esa condición, tan relativamente cerca unos de otros al poder ver los transportes en la distancia, pero tan lejos realmente por no poder hacer nada por comunicarse, pues varios pares de cientos de metros los separaban y el agua estaba demasiado revuelta para adentrarse a darse un chapuzón, cada cual estaban presos de sus propios problemas, pensamientos y ocupaciones. Y así pasaron un día completo.

A la mañana siguiente el cielo se llenó de gaviotas, y estas precipitaron al vacío una lluvia de periódicos, cuidadosamente depositando tres por barco, para después desaparecer en la distancia, entre graznidos y plumas al viento. Pareciera que la información que poseía el Doctor Utakata de manos de MDU-06 había sido vendida con éxito y presteza, pues los periódicos portaban los informes de la actualidad más reciente y una nueva tanda de carteles de se busca.
Y frente a ellos la inmensidad del mar los recibía con, aun a pocas horas de tener que decidir destino de entre las corrientes que se bifurcaban al entrar en el Paraíso, una semana de viaje hasta llegar a la primera de las islas que decidiera el destino, sus propios actos, o el curioso sentido del humor del narrador de sus caminos. Pues sin saberlo, sus leyendas habían comenzado.

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RE: [EVENTO FIN DE BETA] Control de Acceso; Parte 3 (FINAL) - por Voz Seductora - 16-10-2023, 02:10 AM

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