El silencio.
Así estaba mejor. Estaba tan bien que hasta los tres impactados por el impacto de mi ataque guardaron silencio y se mantuvieron estáticos. Ni un ruido, ni un sonido, ni un grito. Completo silencio.
El resto pareció entender en mensaje perfectamente pues nadie movió un músculo o articuló una palabra... lamentablemente no servía con usar la palabra cuando se trataba con escoria que se creían los protagonistas de una historia de la que no sabían ni si iban a poder durar más de un capítulo. El robot que flotaba sobre el agua no podía culparlos, pues a parte de estar carente de emociones no tenía la programación necesaria para juzgar y determinar si lo que hacían era inteligente, cobardía, sumisión o abnegación. Eso serían líneas de código innecesarias. Una pérdida de tiempo y esfuerzo.
Mantuvo el haz de luz brillante del brazo mientras observaba uno por uno sus caras de frustración. Parecía que comprendían que esos tres disparos de advertencia podían haber sido al cráneo y las cosas habrían sido muy diferentes... todo era culpa de las limitaciones de la programación. Pero no era algo de lo que avergonzarse, a fin de cuentas Utakata sabía, y Utakata producía. Esta unidad de exterminio sólo tenía que cumplir cometidos y regresar a su base de operaciones.
Pero entonces un nuevo pitido en tres tonos sonó en la cabeza del androide, quien apagó la luz de sus ojos por un momento: El informe del escaneo había terminado y las pruebas eran concluyentes: Necesitaba extraer los lóbulos frontales y temporales de los cerebros de los Piratas Sticky para obtener las matrices de sus conciencias y poder dar un diagnóstico concreto. La luz a los ojos de MDU-06 volvió a tiempo que, un pequeño ser se desplazaba contra todo pronóstico y comenzaba a hablarle, llamándole "señor lata voladora".
Al instante, la mano de MDU-06 se dirigió a encañonar a la criatura y el haz de luz de la mano se emitió con un fuerte retroceso que desplazó medio metro atrás al ciborg. La columna de luz y calor, delgada y concentrada, impactó de lleno en el joven tontatta desintegrándolo por completo, a excepción de las piernas y medio brazo izquierdo, haciendo un agujero en la plataforma justo a su sombra. El humo comenzó a brotar timidamente de la madera quemada y el metal fundido por el disparo mientras algunas gotas salpicaban la zona. Las extremidades del tontatta estaban completamente cauterizadas, y no había ni gota de sangre, ni rastro de él.
— Objetivo eliminado — se limitó a decir el robot, quien recuperó la misma posición previa al desplazamiento por el retroceso, y volvió a cargar otro haz de luz en la palma de la mano — El siguiente disparo erradicará a todos los seres vivos de la zona — dijo con seriedad, advirtiendo — Por favor, no se muevan — añadió al tiempo que una enorme explosión en el agua revelaba el vuelo de retorno de su mano agarrando por uno de los cuernos a Karak, quien había vuelto a su forma normal. En el transcurso del desplazamiento Karak dejó caer de su mano el cuerpo de Taka, el guerrero que le había dado la lucha más intensa de su vida, quien se desplomó sin vida en lo que fue la plataforma de combate contra Flint, cayendo su cuerpo justo junto al del derrotado y derrumbado cazador de recompensas, quien, si giraba el rostro, podría ver la cara de su anterior compañero con los ojos algo hinchados y los párpados abiertos, pero extrañamente con una mueca que aunque era grotesca, reflejaba paz.
Al acoplarse la mano al resto del robot, este emitió de nuevo su diagnóstico — Confirmando objetivo: Karak. Wanted confirmado: 120.000.000 de berries — dijo observando el cuerpo, que a diferencia de la compañera que acababa de sacar del agua instantes antes, sí estaba muerto, ahogado. Pero tuvo el mismo gesto que con los demás: lo lanzó hacia atrás para apilarlo con Odile y Ginni.
— Un movimiento en falso será tomado como una amenaza y será erradicada en consecuencia — dijo su robótica voz mientras volvía a lanzar la mano, esta vez a por Glotz, reducía el brillo de su otra mano cargada, llevándola a la normalidad, y el resto de su cuerpo avanzaba hacia el cadáver de Flint, llegando a posarse en la plataforma y dar dos pasos en su dirección, colocándose en la posición en la que el cazador del casco estaba antes de ser derribado y mirando a Triana con detenimiento, unos tensos segundos en los que la espadachina pudo escuchar los bips de los circuitos, mecanismos y engranajes de aquel monstruo níveo fruto de la tecnología. Pero ella no era su objetivo. Se giró y sujetó la cabeza de Flint, para con un rápido movimiento, lanzarla hacia el barco con tremenda precisión simultáneamente con su mano-cohete llevando al hermano mayor de Flint al mismo destino, volviéndose a girar el ciborg sobre si mismo e ignorar a los presentes caminando en línea recta hacia el cubo que tenía atrapado al Capitán Finn Slingerland. Cuando estuvo frente a él, miró el cubo y miró a Kovashi, alzando la mano y sujetando con ella el cubo inclinándose levemente para ello, volviendo a reincorporarse con aquel fenómeno en la mano: Finn seguía vivo ahí dentro, si es que aún no se había asfixiado.
MDU-06 dio tres pasos sobre su camino recorrido y despegó volviendo a acercarse a su lugar anterior, dejando el cubo que contenía a Finn con el resto de sus compañeros, todos muertos. — Iniciando reconstrucción de los hechos — dijo dándoles la espalda y recuperando su mano, extendiendo ambos brazos a ambos lados y brotando seis gruesos cables negros de la luz de su pecho, como serpientes acechantes, antes de lanzarse hacia las columnas de los cadáveres, en la base de sus cráneos. Entonces comenzaron a sonar sonidos agudos y pitidos diferentes a los anteriores, mientras la armadura voladora parpadeaba por todas las salidas de luz que tenía, en un proceso que duró exactamente cinco minutos. Cinco minutos largos, densos y eternos, pero solamente cinco minutos... Para cuando pasó este tiempo, los cables se arrancaron con furia de sus ataduras y regresaron al interior del cuerpo del ciborg, quien se giró lentamente y miró a los presentes.
— Amenaza potencial... confirmada — sentenció, y las esferas de las plataformas volvieron como imantadas hacia su diestra — Recopilando información — añadió, y una serie de súbitos flashazos salieron de sus ojos, mirándoos directamente a cada uno con cada uno de aquellos súbitos y rápidos destellos — Identidades confirmadas. Informe finalizado. Reporte en curso — dijo, y llevó las seis esferas a los cuerpos sin vida de los Piratas Sticky, adheriendose estas a ellos con firmeza — Desvío de ruta en curso: Destino,Cuartel General de la Marina. Objetivo: entrega de información — y aumentando la potencia de sus motores salió volando tan rápido como vino, seguido por los seis cuerpos de sus víctimas movidos por la imantación de las esferas que se mantenían siguiéndole como si estuvieran sujetos a él por una cadena imposible. Ascendió tantos metros que ni él ni los bultos que lo seguían podían distinguirse más que un punto en el horizonte, y entonces, horizontalmente, aceleró y dejó una estela inalcanzable para todos vosotros.
Los piratas que quedaban, asustados y sin esperanzas, abandonaban la zona a nado o en botes, dejando escalas para acceder a los barcos. Algunos, en un afán de hacer alguna obra buena en su vida o queriendo que no termináseis con sus vidas después de perder la protección de sus oficiales, tiraron algunas sogas a las plataformas antes de huir.
Los Marines ocupaban el barco principal de los Piratas Sticky, pero otros cinco barcos más aguardaban, con recursos y preparados para partir, como el billete de salida que desde un primer momento necesitasteis.
Ahora nada se interponía entre vosotros y poder salir de ese infierno. Aunque tuvierais que cargar con heridos, muertos, o pesares. La vida - vuestra vida - no podía acabar en los Cabos Gemelos. No por nada esto era... la entrada al Paraíso.
Así estaba mejor. Estaba tan bien que hasta los tres impactados por el impacto de mi ataque guardaron silencio y se mantuvieron estáticos. Ni un ruido, ni un sonido, ni un grito. Completo silencio.
El resto pareció entender en mensaje perfectamente pues nadie movió un músculo o articuló una palabra... lamentablemente no servía con usar la palabra cuando se trataba con escoria que se creían los protagonistas de una historia de la que no sabían ni si iban a poder durar más de un capítulo. El robot que flotaba sobre el agua no podía culparlos, pues a parte de estar carente de emociones no tenía la programación necesaria para juzgar y determinar si lo que hacían era inteligente, cobardía, sumisión o abnegación. Eso serían líneas de código innecesarias. Una pérdida de tiempo y esfuerzo.
Mantuvo el haz de luz brillante del brazo mientras observaba uno por uno sus caras de frustración. Parecía que comprendían que esos tres disparos de advertencia podían haber sido al cráneo y las cosas habrían sido muy diferentes... todo era culpa de las limitaciones de la programación. Pero no era algo de lo que avergonzarse, a fin de cuentas Utakata sabía, y Utakata producía. Esta unidad de exterminio sólo tenía que cumplir cometidos y regresar a su base de operaciones.
Pero entonces un nuevo pitido en tres tonos sonó en la cabeza del androide, quien apagó la luz de sus ojos por un momento: El informe del escaneo había terminado y las pruebas eran concluyentes: Necesitaba extraer los lóbulos frontales y temporales de los cerebros de los Piratas Sticky para obtener las matrices de sus conciencias y poder dar un diagnóstico concreto. La luz a los ojos de MDU-06 volvió a tiempo que, un pequeño ser se desplazaba contra todo pronóstico y comenzaba a hablarle, llamándole "señor lata voladora".
Al instante, la mano de MDU-06 se dirigió a encañonar a la criatura y el haz de luz de la mano se emitió con un fuerte retroceso que desplazó medio metro atrás al ciborg. La columna de luz y calor, delgada y concentrada, impactó de lleno en el joven tontatta desintegrándolo por completo, a excepción de las piernas y medio brazo izquierdo, haciendo un agujero en la plataforma justo a su sombra. El humo comenzó a brotar timidamente de la madera quemada y el metal fundido por el disparo mientras algunas gotas salpicaban la zona. Las extremidades del tontatta estaban completamente cauterizadas, y no había ni gota de sangre, ni rastro de él.
— Objetivo eliminado — se limitó a decir el robot, quien recuperó la misma posición previa al desplazamiento por el retroceso, y volvió a cargar otro haz de luz en la palma de la mano — El siguiente disparo erradicará a todos los seres vivos de la zona — dijo con seriedad, advirtiendo — Por favor, no se muevan — añadió al tiempo que una enorme explosión en el agua revelaba el vuelo de retorno de su mano agarrando por uno de los cuernos a Karak, quien había vuelto a su forma normal. En el transcurso del desplazamiento Karak dejó caer de su mano el cuerpo de Taka, el guerrero que le había dado la lucha más intensa de su vida, quien se desplomó sin vida en lo que fue la plataforma de combate contra Flint, cayendo su cuerpo justo junto al del derrotado y derrumbado cazador de recompensas, quien, si giraba el rostro, podría ver la cara de su anterior compañero con los ojos algo hinchados y los párpados abiertos, pero extrañamente con una mueca que aunque era grotesca, reflejaba paz.
Al acoplarse la mano al resto del robot, este emitió de nuevo su diagnóstico — Confirmando objetivo: Karak. Wanted confirmado: 120.000.000 de berries — dijo observando el cuerpo, que a diferencia de la compañera que acababa de sacar del agua instantes antes, sí estaba muerto, ahogado. Pero tuvo el mismo gesto que con los demás: lo lanzó hacia atrás para apilarlo con Odile y Ginni.
— Un movimiento en falso será tomado como una amenaza y será erradicada en consecuencia — dijo su robótica voz mientras volvía a lanzar la mano, esta vez a por Glotz, reducía el brillo de su otra mano cargada, llevándola a la normalidad, y el resto de su cuerpo avanzaba hacia el cadáver de Flint, llegando a posarse en la plataforma y dar dos pasos en su dirección, colocándose en la posición en la que el cazador del casco estaba antes de ser derribado y mirando a Triana con detenimiento, unos tensos segundos en los que la espadachina pudo escuchar los bips de los circuitos, mecanismos y engranajes de aquel monstruo níveo fruto de la tecnología. Pero ella no era su objetivo. Se giró y sujetó la cabeza de Flint, para con un rápido movimiento, lanzarla hacia el barco con tremenda precisión simultáneamente con su mano-cohete llevando al hermano mayor de Flint al mismo destino, volviéndose a girar el ciborg sobre si mismo e ignorar a los presentes caminando en línea recta hacia el cubo que tenía atrapado al Capitán Finn Slingerland. Cuando estuvo frente a él, miró el cubo y miró a Kovashi, alzando la mano y sujetando con ella el cubo inclinándose levemente para ello, volviendo a reincorporarse con aquel fenómeno en la mano: Finn seguía vivo ahí dentro, si es que aún no se había asfixiado.
MDU-06 dio tres pasos sobre su camino recorrido y despegó volviendo a acercarse a su lugar anterior, dejando el cubo que contenía a Finn con el resto de sus compañeros, todos muertos. — Iniciando reconstrucción de los hechos — dijo dándoles la espalda y recuperando su mano, extendiendo ambos brazos a ambos lados y brotando seis gruesos cables negros de la luz de su pecho, como serpientes acechantes, antes de lanzarse hacia las columnas de los cadáveres, en la base de sus cráneos. Entonces comenzaron a sonar sonidos agudos y pitidos diferentes a los anteriores, mientras la armadura voladora parpadeaba por todas las salidas de luz que tenía, en un proceso que duró exactamente cinco minutos. Cinco minutos largos, densos y eternos, pero solamente cinco minutos... Para cuando pasó este tiempo, los cables se arrancaron con furia de sus ataduras y regresaron al interior del cuerpo del ciborg, quien se giró lentamente y miró a los presentes.
— Amenaza potencial... confirmada — sentenció, y las esferas de las plataformas volvieron como imantadas hacia su diestra — Recopilando información — añadió, y una serie de súbitos flashazos salieron de sus ojos, mirándoos directamente a cada uno con cada uno de aquellos súbitos y rápidos destellos — Identidades confirmadas. Informe finalizado. Reporte en curso — dijo, y llevó las seis esferas a los cuerpos sin vida de los Piratas Sticky, adheriendose estas a ellos con firmeza — Desvío de ruta en curso: Destino,Cuartel General de la Marina. Objetivo: entrega de información — y aumentando la potencia de sus motores salió volando tan rápido como vino, seguido por los seis cuerpos de sus víctimas movidos por la imantación de las esferas que se mantenían siguiéndole como si estuvieran sujetos a él por una cadena imposible. Ascendió tantos metros que ni él ni los bultos que lo seguían podían distinguirse más que un punto en el horizonte, y entonces, horizontalmente, aceleró y dejó una estela inalcanzable para todos vosotros.
Los piratas que quedaban, asustados y sin esperanzas, abandonaban la zona a nado o en botes, dejando escalas para acceder a los barcos. Algunos, en un afán de hacer alguna obra buena en su vida o queriendo que no termináseis con sus vidas después de perder la protección de sus oficiales, tiraron algunas sogas a las plataformas antes de huir.
Los Marines ocupaban el barco principal de los Piratas Sticky, pero otros cinco barcos más aguardaban, con recursos y preparados para partir, como el billete de salida que desde un primer momento necesitasteis.
Ahora nada se interponía entre vosotros y poder salir de ese infierno. Aunque tuvierais que cargar con heridos, muertos, o pesares. La vida - vuestra vida - no podía acabar en los Cabos Gemelos. No por nada esto era... la entrada al Paraíso.
Resumen
Técnica y daño
Gastos y daños
Narrador
