Kova, hacia el intento de recoger una recompensa por capturar al capitán de esa tripulación, parecía que todo estaba calmado o almenos en nuestra zona, en donde nadie estaba haciendo nada malo, salvo contarnos aquellas cosas que había pasado, cuando en otras plataformas no se hacía caso, a lo que el robot nos intentaba comunicar, teníamos a 3 alborotadores que querían hacer de ese su momento.
El robot se cansó de ver que no todo el mundo estaba atento, pues le pegó unos disparos, uno le reventó la pierna, otro le dio en el hombro y ha a otro le pasó casi lo mismo, esto se estaba poniendo turbio, y la verdad a mí ya no me apetecía estar, donde las plataformas. Creo que era el momento de ir buscando una vía de escape, una en la que pudiéramos escapar, y seguir con nuestro rumbo.
Sería posible poder salir de esa situación, lo empezaba a dudar, de nuevo la voz robótica volvió a sonar, nos comenzó a advertir de que si no hacíamos caso a lo que nos decía, otras personas, tendrían el mismo destino que esos tres. Acto seguido después de escuchar lo que dijo el robot, se me ocurrió hacer solo una única cosa, se trataba de una técnica artística, las usaban unos primos míos, para ganarse unos parneses, y la verdad es que tenían mucho mérito, pues se tenían que quedar horas y horas en una misma posición, hasta que alguien le ponía una moneda para así poder moverse, y efectivamente yo hizo lo mismo en aquella ocasión.
Me coloque recto con los brazos cruzados y una cara fea, aunque yo ya soy demasiado feo, pero más de lo normal quiero decir. Y así estático, como si de una estatua pincelada por los dioses, unos dioses cabrones por haberme hecho tan feo, pero imaginaba que así pasaría desapercibido, del robot.
A los minutos logré ver que venía un chico, que se me hacía algo familiar. Mierda, ahora no, no era el momento para que me empezase a doler la cabeza como cuando pasó lo de Derya y bambú, ¿acaso ese chico de parches era un amigo?, no se pero pronto lo sabremos.
El robot se cansó de ver que no todo el mundo estaba atento, pues le pegó unos disparos, uno le reventó la pierna, otro le dio en el hombro y ha a otro le pasó casi lo mismo, esto se estaba poniendo turbio, y la verdad a mí ya no me apetecía estar, donde las plataformas. Creo que era el momento de ir buscando una vía de escape, una en la que pudiéramos escapar, y seguir con nuestro rumbo.
Sería posible poder salir de esa situación, lo empezaba a dudar, de nuevo la voz robótica volvió a sonar, nos comenzó a advertir de que si no hacíamos caso a lo que nos decía, otras personas, tendrían el mismo destino que esos tres. Acto seguido después de escuchar lo que dijo el robot, se me ocurrió hacer solo una única cosa, se trataba de una técnica artística, las usaban unos primos míos, para ganarse unos parneses, y la verdad es que tenían mucho mérito, pues se tenían que quedar horas y horas en una misma posición, hasta que alguien le ponía una moneda para así poder moverse, y efectivamente yo hizo lo mismo en aquella ocasión.
Me coloque recto con los brazos cruzados y una cara fea, aunque yo ya soy demasiado feo, pero más de lo normal quiero decir. Y así estático, como si de una estatua pincelada por los dioses, unos dioses cabrones por haberme hecho tan feo, pero imaginaba que así pasaría desapercibido, del robot.
A los minutos logré ver que venía un chico, que se me hacía algo familiar. Mierda, ahora no, no era el momento para que me empezase a doler la cabeza como cuando pasó lo de Derya y bambú, ¿acaso ese chico de parches era un amigo?, no se pero pronto lo sabremos.
Resumen
