[personajeinvalido=315]
Llegue y me situé a su lado, y lo que me encontré no me gustó nada, pero no era tan malo como yo pensaba. Vulkan estaba atendiendo a Sephiroth con un botiquín. El joven estaba inconsciente, pero al menos respiraba, por el momento, no teníamos que lamentar otra perdida. El joven Vulkan estaba tan concentrado en atender a Sephiroth que ni siquiera se percató de que Minato estaba muerto. Me quedé mirando a la nada, con la mirada perdida, no sabía qué decir. Toda la situación aquella nos sobrepasó. Decidí esta vez mirar alrededor mía, y pude contemplar mejor todas las personas que había allí.
Visualicé a Aspros y Jolyne al lado de un gyojin y una niña enorme con un kanabo. También vi a Derya, Khruner y 3 en otra plataforma. Y me percaté que donde estaba yo se situaban Kovashi y Don Bambu. Estaba rodeado de gente que tenían recompensas. Incluso en la mía había otros que lloraban la muerte de un compañero, uno de ellos era el joven peliazul que estaba en mi plataforma. Esta gente parecía que también ha sufrido la misma pelea que yo. Lo único que quería ahora mismo era salir de allí con mis compañeros y el cuerpo de Minato y darle una despedida digna, pero no se me ocurría la manera de salir de allí. Estaba totalmente bloqueado.
De repente alcé la mirada, y en el cielo pude apreciar una luz intensa, como si de una estrella estuviera allí, una especie de ser divino, que se plantó delante de aquel robot. Se presentó a él y mi sorpresa fue gigantesca: Era Karl. Estaba viva, y en muy buen aspecto, no tenía ni idea de que podía convertirse en ese ser tan bonito - ¡KARL! ¡AQUÍ ABAJO! - La grité para que al escucharme viniera con nosotros.
Tras todo esto, aquel robot empezó a soltar palabras, nombres, recompensas... Escuché todo esto mirando el cuerpo tapado por mi chaqueta de Minato, sin dejar de prestarle atención. En una de estas, lo que parece ser nos habló directamente a nosotros los marines, nos dijo que evacuásemos a la gente herida a uno de los barcos de los piratas que nos atacaron, esto tras llamarnos incompetentes en la cara. Muy inteligente, por su parte, romper las cadenas para luego decir que nos subiéramos - Karl, vas a tener que subirnos uno a uno a uno de los barcos del enemigo. Aprovechemos que ese robot está aquí para salir de aquí - Dije seriamente, mirando continuamente el cuerpo de Minato. Tras esto, aquel robot pareció sacar una especie de pantallita - no soy muy bueno con las tecnologías - en la que se mostraba a una persona real. Resumidas cuentas, se presentó como el Doctor Utakata y era un Shichibukai. En ese momento, dejé de ir prestando atención poco a poco, y mi cabeza se volvía un lío.
¿Qué demonios hacía aquí un Shichibukai? ¿Por qué ha venido él y no la Marina a rescatar y auxiliar a la gente indefensa? ¿Por qué la Marina no mandó a los mejores de sus hombres y mujeres para combatir a esta gente? Estas preguntas no paraban de repetirse en mi cabeza mientras sostenía el cuerpo sin vida de Minato ¿Qué clase de justicia es la que la Marina da? Solo sentía rabia e impotencia en esta situación, la cual apretando los dientes intentaba contener dentro de mí. En ese momento, me vino a la cabeza las palabras de mi mentor, Spike. El cual, la última vez que lo vi vivo, me dijo una de las frases que me he tatuado a fuego en mi mente: -"Ya sabes Joe, no hay un bando bueno y un bando malo. Solo personas con su propia justicia e ideales. Tú haz la tuya" - Eso es lo que siempre he intentado hacer. Y como un ciego, es lo que siempre pensaba que la Marina hace. Pero no soy más que un don nadie dentro de una organización gigantesca. Un don nadie, el cual no puede hacer nada. Bueno, sí, ahora mismo sí que podía hacer algo. Pese a que no me hizo gracia que un Shichibukai me diera órdenes, realmente era lo mejor que podía hacer. Levanté la cabeza y miré a mis compañeros.
- Vulkan, coge a Sephiroth en brazos. Karl, súbeles al barco más cercano. Una vez los dejes, baja a por mí y Minato. También quiero que después te acerques al chico peliazul de allí - Señalé con la mirada - Preguntes y que él o su amigo, si quieren, podemos poner a salvo el cuerpo por el cual están llorando. Una vez estemos todos arriba, vamos a intentar salvar a la gente que está atrapada allí. Vamos a hacerlo. Vamos a salvar a todos los que podamos con la cabeza bien alta. Es nuestra prioridad. Es lo que Minato hubiera querido -
Mi ubicación
Llegue y me situé a su lado, y lo que me encontré no me gustó nada, pero no era tan malo como yo pensaba. Vulkan estaba atendiendo a Sephiroth con un botiquín. El joven estaba inconsciente, pero al menos respiraba, por el momento, no teníamos que lamentar otra perdida. El joven Vulkan estaba tan concentrado en atender a Sephiroth que ni siquiera se percató de que Minato estaba muerto. Me quedé mirando a la nada, con la mirada perdida, no sabía qué decir. Toda la situación aquella nos sobrepasó. Decidí esta vez mirar alrededor mía, y pude contemplar mejor todas las personas que había allí.
Visualicé a Aspros y Jolyne al lado de un gyojin y una niña enorme con un kanabo. También vi a Derya, Khruner y 3 en otra plataforma. Y me percaté que donde estaba yo se situaban Kovashi y Don Bambu. Estaba rodeado de gente que tenían recompensas. Incluso en la mía había otros que lloraban la muerte de un compañero, uno de ellos era el joven peliazul que estaba en mi plataforma. Esta gente parecía que también ha sufrido la misma pelea que yo. Lo único que quería ahora mismo era salir de allí con mis compañeros y el cuerpo de Minato y darle una despedida digna, pero no se me ocurría la manera de salir de allí. Estaba totalmente bloqueado.
De repente alcé la mirada, y en el cielo pude apreciar una luz intensa, como si de una estrella estuviera allí, una especie de ser divino, que se plantó delante de aquel robot. Se presentó a él y mi sorpresa fue gigantesca: Era Karl. Estaba viva, y en muy buen aspecto, no tenía ni idea de que podía convertirse en ese ser tan bonito - ¡KARL! ¡AQUÍ ABAJO! - La grité para que al escucharme viniera con nosotros.
Tras todo esto, aquel robot empezó a soltar palabras, nombres, recompensas... Escuché todo esto mirando el cuerpo tapado por mi chaqueta de Minato, sin dejar de prestarle atención. En una de estas, lo que parece ser nos habló directamente a nosotros los marines, nos dijo que evacuásemos a la gente herida a uno de los barcos de los piratas que nos atacaron, esto tras llamarnos incompetentes en la cara. Muy inteligente, por su parte, romper las cadenas para luego decir que nos subiéramos - Karl, vas a tener que subirnos uno a uno a uno de los barcos del enemigo. Aprovechemos que ese robot está aquí para salir de aquí - Dije seriamente, mirando continuamente el cuerpo de Minato. Tras esto, aquel robot pareció sacar una especie de pantallita - no soy muy bueno con las tecnologías - en la que se mostraba a una persona real. Resumidas cuentas, se presentó como el Doctor Utakata y era un Shichibukai. En ese momento, dejé de ir prestando atención poco a poco, y mi cabeza se volvía un lío.
¿Qué demonios hacía aquí un Shichibukai? ¿Por qué ha venido él y no la Marina a rescatar y auxiliar a la gente indefensa? ¿Por qué la Marina no mandó a los mejores de sus hombres y mujeres para combatir a esta gente? Estas preguntas no paraban de repetirse en mi cabeza mientras sostenía el cuerpo sin vida de Minato ¿Qué clase de justicia es la que la Marina da? Solo sentía rabia e impotencia en esta situación, la cual apretando los dientes intentaba contener dentro de mí. En ese momento, me vino a la cabeza las palabras de mi mentor, Spike. El cual, la última vez que lo vi vivo, me dijo una de las frases que me he tatuado a fuego en mi mente: -"Ya sabes Joe, no hay un bando bueno y un bando malo. Solo personas con su propia justicia e ideales. Tú haz la tuya" - Eso es lo que siempre he intentado hacer. Y como un ciego, es lo que siempre pensaba que la Marina hace. Pero no soy más que un don nadie dentro de una organización gigantesca. Un don nadie, el cual no puede hacer nada. Bueno, sí, ahora mismo sí que podía hacer algo. Pese a que no me hizo gracia que un Shichibukai me diera órdenes, realmente era lo mejor que podía hacer. Levanté la cabeza y miré a mis compañeros.
- Vulkan, coge a Sephiroth en brazos. Karl, súbeles al barco más cercano. Una vez los dejes, baja a por mí y Minato. También quiero que después te acerques al chico peliazul de allí - Señalé con la mirada - Preguntes y que él o su amigo, si quieren, podemos poner a salvo el cuerpo por el cual están llorando. Una vez estemos todos arriba, vamos a intentar salvar a la gente que está atrapada allí. Vamos a hacerlo. Vamos a salvar a todos los que podamos con la cabeza bien alta. Es nuestra prioridad. Es lo que Minato hubiera querido -
resumen
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