[personajeinvalido=315]
Para mi sorpresa, todos y cada uno de los que estábamos allí se unieron a mí. El primero de todos fue Sohem, el cual, por primera vez desde que le conocía, me habló sin faltar al respeto, firme y con coherencia. Sinceramente, no estaba dando crédito a lo que estaba viendo, pero esbocé una pequeña sonrisa, me alegraba saber que una persona fuerte como él, decidió poner su espalda con la mía para acabar de una vez con el gyojin asesino. Después, Triana avanzó hacia nosotros sin dirigir ni una sola palabra. Decidió colocarse a mi izquierda y la derecha de Sohem, cubriendo otro lado. El joven Minato hizo igual, situándose a mi derecha y la izquierda de Sohem. Y por último el peliazul, el cual vino rápidamente cargando su revolver y prestando atención alrededor de la balsa. Se acercó y se colocó entre Minato y yo, y me dijo unas palabras. Resumidamente, tenía su respeto, pero eso no cambiaba el odio que tenía a la Marina, y si salíamos de allí, no quería historias, cada uno por su lado.
El pasado vino a mí fugazmente, y no dude ni vacilé en contestarle - No sé por qué debería tener con usted algún problema al acabar esta pelea. Eso es algo que diría un criminal, como un pirata - Sonreí - Pero tiene mi palabra caballero. En cuanto a su apuesta, me conformo que me regale uno de esos cigarrillos que tiene - Le dije firmemente mientras no dejaba de prestar atención a mi lado correspondiente de la balsa. Los segundos pasaban muy lentos, solo se escuchaba el sonido del mar y la gresca de las demás batallas que se estaban librando. No podía perder la concentración con estas cosas, estaba totalmente pendiente de mi entorno.
Los segundos pasaron y de repente, escuché una zambullida de agua, como si un torpedo saliese a toda velocidad del mar. Sonó a mi espalda, lo escuché claramente a pesar de no verlo. Me giré tan rápido como pude, y cuando ya tenía visión del gyojin, lo que vi fue como Sohem no estaba sujetando el kanabo, y la katana del gyojin en posición de haber pegado un corte horizontal a este en las manos, las cuales se dejaron ver un poco por el corte que tenían los guantes. Tras esto, la intención del gyojin fue pegar un salto hacia atrás para alejarse. Pero esta vez, no le iba a dejar que se saliese con la suya.
Con toda mi velocidad y deslizándome como una serpiente, me moví por mi derecha, pasando por la espalda de Triana y la derecha de Sohem. Aprovechando la fuerza con la que me desplacé, antes de que el gyojin tocase el suelo y pudiera enfundar su katana otra vez, volví a sacar mis colmillos para propinarle un mordisco en su costado derecho, y con la mordida, inyectarle mi veneno somnífero dentro de su cuerpo. En cuanto le inyecté el veneno, le solté y me coloqué detrás de el para que no tuviera visión de mi.
Esta vez, aquel gyojin asesino no iba a escaparse de mí.
Para mi sorpresa, todos y cada uno de los que estábamos allí se unieron a mí. El primero de todos fue Sohem, el cual, por primera vez desde que le conocía, me habló sin faltar al respeto, firme y con coherencia. Sinceramente, no estaba dando crédito a lo que estaba viendo, pero esbocé una pequeña sonrisa, me alegraba saber que una persona fuerte como él, decidió poner su espalda con la mía para acabar de una vez con el gyojin asesino. Después, Triana avanzó hacia nosotros sin dirigir ni una sola palabra. Decidió colocarse a mi izquierda y la derecha de Sohem, cubriendo otro lado. El joven Minato hizo igual, situándose a mi derecha y la izquierda de Sohem. Y por último el peliazul, el cual vino rápidamente cargando su revolver y prestando atención alrededor de la balsa. Se acercó y se colocó entre Minato y yo, y me dijo unas palabras. Resumidamente, tenía su respeto, pero eso no cambiaba el odio que tenía a la Marina, y si salíamos de allí, no quería historias, cada uno por su lado.
El pasado vino a mí fugazmente, y no dude ni vacilé en contestarle - No sé por qué debería tener con usted algún problema al acabar esta pelea. Eso es algo que diría un criminal, como un pirata - Sonreí - Pero tiene mi palabra caballero. En cuanto a su apuesta, me conformo que me regale uno de esos cigarrillos que tiene - Le dije firmemente mientras no dejaba de prestar atención a mi lado correspondiente de la balsa. Los segundos pasaban muy lentos, solo se escuchaba el sonido del mar y la gresca de las demás batallas que se estaban librando. No podía perder la concentración con estas cosas, estaba totalmente pendiente de mi entorno.
Los segundos pasaron y de repente, escuché una zambullida de agua, como si un torpedo saliese a toda velocidad del mar. Sonó a mi espalda, lo escuché claramente a pesar de no verlo. Me giré tan rápido como pude, y cuando ya tenía visión del gyojin, lo que vi fue como Sohem no estaba sujetando el kanabo, y la katana del gyojin en posición de haber pegado un corte horizontal a este en las manos, las cuales se dejaron ver un poco por el corte que tenían los guantes. Tras esto, la intención del gyojin fue pegar un salto hacia atrás para alejarse. Pero esta vez, no le iba a dejar que se saliese con la suya.
Con toda mi velocidad y deslizándome como una serpiente, me moví por mi derecha, pasando por la espalda de Triana y la derecha de Sohem. Aprovechando la fuerza con la que me desplacé, antes de que el gyojin tocase el suelo y pudiera enfundar su katana otra vez, volví a sacar mis colmillos para propinarle un mordisco en su costado derecho, y con la mordida, inyectarle mi veneno somnífero dentro de su cuerpo. En cuanto le inyecté el veneno, le solté y me coloqué detrás de el para que no tuviera visión de mi.
Esta vez, aquel gyojin asesino no iba a escaparse de mí.
Resumen
Información bélica
