Que felicidad. Sí. Recuerdo ese preciso momento con mucho cariño, aunque poco de aquello. Por fín iba a conseguir alistarme y encima, bien asesorado.
Minato parecía lleno de energía. Desde el preciso momento en que le entendí la mano, su carácter positivo y su parloteo incesante, estallaron por completo.
Se levantó y empecé a seguirle. El marine de pelos violetas tenía muchas ganas de ayudarme, de enseñarme el cuartel y de dejarme ver como funcionaba todo. Yo tenía las mismas o más ganas que él. Pero decidí maquillar un poco más la situación con un comportamiento más estricto. Al final, tenía que ingresar en la Marina, y ya me habían visto con un uniforme y tomando una cerveza. Lo mínimo a partir de ahora, era no saltar como un niño de la emoción.
Todo estaba estupendamente bien. Salíamos por la taberna hasta que lo vi. En la barra del bar alguien nos miraba salir. Me había fijado en su presencia cuando había entrado en el bar. Más que nada porque destacaba por su juventud, en contra de la audiencia que nos acompañaba.
Agarré rápido a Minato desde el hombro, ya que él seguía paso firme:
"Un segundo"- me giré haciendo caso a mi instinto. Este encuentro fue diferente . Esta vez, de larga cabellera roja, más bajo que Minato. Nos daba la espalda, pero eso no impedía saciar mi curiosidad de conocer al transeúnte que nos había observado con recelo.- "Este nos mira raro, dame un momento "
Me adelante a Minato en saludar. Sabía que lo tenía detrás, así que siempre estaría de apoyo y en cualquier momento tomaría la delantera. Así pues, sin llegar a tocar al pelirojo, extendí mi mano:
" Buenas. Me llamo Vulkan, futuro marine. Que tal?"
Minato parecía lleno de energía. Desde el preciso momento en que le entendí la mano, su carácter positivo y su parloteo incesante, estallaron por completo.
Se levantó y empecé a seguirle. El marine de pelos violetas tenía muchas ganas de ayudarme, de enseñarme el cuartel y de dejarme ver como funcionaba todo. Yo tenía las mismas o más ganas que él. Pero decidí maquillar un poco más la situación con un comportamiento más estricto. Al final, tenía que ingresar en la Marina, y ya me habían visto con un uniforme y tomando una cerveza. Lo mínimo a partir de ahora, era no saltar como un niño de la emoción.
Todo estaba estupendamente bien. Salíamos por la taberna hasta que lo vi. En la barra del bar alguien nos miraba salir. Me había fijado en su presencia cuando había entrado en el bar. Más que nada porque destacaba por su juventud, en contra de la audiencia que nos acompañaba.
Agarré rápido a Minato desde el hombro, ya que él seguía paso firme:
"Un segundo"- me giré haciendo caso a mi instinto. Este encuentro fue diferente . Esta vez, de larga cabellera roja, más bajo que Minato. Nos daba la espalda, pero eso no impedía saciar mi curiosidad de conocer al transeúnte que nos había observado con recelo.- "Este nos mira raro, dame un momento "
Me adelante a Minato en saludar. Sabía que lo tenía detrás, así que siempre estaría de apoyo y en cualquier momento tomaría la delantera. Así pues, sin llegar a tocar al pelirojo, extendí mi mano:
" Buenas. Me llamo Vulkan, futuro marine. Que tal?"
