[EVENTO CAMBIO ZONA] El camino para ser alguien; Parte 2 [GRUPO 1]
#2
[personajeinvalido=2283]

Cuando Kibai recobró la consciencia lo primero que notó fue que estaba sobre tierra firme. Ni madera, ni arena. Roca.

Incorporándose poco a poco se apretó la sien derecha con una mano, apretando los dientes para contener un quejido de dolor. La cabeza parecía que le iba a estallar de un momento a otro. Aún con una rodilla en tierra, trató de recapitular todo lo sucedido desde dónde podía recordar.

Habían llegado a la zona de los Cabos Gemelos sin mayores incidencias, el Royal Quiver había aguantado bien gracias a las reparaciones que habían realizado en la Isla de Samba, y Stroud los había conducido sin problemas en la travesía. Habían llegado a aquella maldita corriente imposible que ascendía hacia el cielo, y habían sido recibidos por una tormenta infernal que cubría el horizonte con los destellos blancos de los relámpagos que se descargaban sin cesar ocntra las aguas del Grand Line. Pero después todo se había torcido. 

Cuando la columna de navíos comenzó el descenso, un rayo había alcanzado a uno de los barcos que encabezaban el convoy. Kibai, que iba en la cofa del vigía de su barco, había visto como la nave zorzobraba, con los mástiles y las velas en llamas, como un gigantesco candelabro iluminando la noche. Aquello había ocasionado un auténtico choque en cadena al estamparse los siguientes barcos contra el primero, contribuyendo a aumentar el caos general y enviando una buena parte de las personas y mercancías al fondo del mar. Aunque el Royal Quiver había tenido un pequeño margen de maniobra por ir a retaguardia, no había sido suficiente y el navío se había acabado estrellando como el resto. A partir de ahí, todo era tinieblas. Su último recuerdo haber salido despedido de la cofa del vigía y el contacto con el agua helada antes de perder la consciencia.

Finalmente, el mink se puso el pie, notando como una punzada de dolor le subía desde las costillas. Abriéndose la camisa, observó como una larga magulladora estaba empezando a formarse a lo largo de su costado izquierdo. Con la mano temblándole ligeramente, Kibai palpó con sumo cuidado la zona dañada. Por suerte, no parecía que tuviese ninguna costilla rota, aunque de seguro le iba a doler una temporada. También advirtió con desánimo que había perdido su gorra.

"Mierda, los contramaestres me van a echar una buena bronca por esto" dijo entre dientes.

Revisando sus pertenencias, comprobó aliviado que Raimei seguía firmamente atada a su cinturón. Kibai desató la vaina de la espada y desenvainó unos cuantos centímetros del filo. Por suerte, el agua de mar no había penetrado la madera protegida por cuero y la hoja de acero estaba perfectamente seca. Acto seguido, el mink echó mano hacia el bolsillo de su capa dónde guardaba el Den Den Mush que había adquirido en Roshwan antes de partir. Por fortuna, el pequeño caracol aún seguía entero. Apuntando con cuidado, Kibai marcó el número del Den Den Mushi a bordo del Royal Quiver.

"Chicos, soy Kibai, estáis ahí? Alguien me recibe?"

Sin embargo ninguna respuesta llegó del otro lado, el pequeño caracol permaneció mudo. Apretando los dientes con frustración, Kibai se guardó de nuevo el Den Den Mushi en la capa antes de darse cuenta por fin de dónde estaba.

Aquello parecía una enorme caja sin tapa, un enorme cubo de unos cincuenta metros cuadrados de extensión, y paredes que se alzaban verticalmente hacia el cielo durante más de un centenar de metros. Las paredes eran lisas y extrañamente simétricas, construidas con una perfección envidiable. Al tratar de rascar una de ellas, Kibai descartó rapidamente la idea de escalarlas, se habría quedado sin garras antes de llegar a la mitad.

Solo al darse la vuelta se dio cuenta de que no estaba solo...

Otras cinco figuras estaban repartidas por el cubo. A pesar de la penumbra, el ojo entrenado de Kibai se había adpatado perfectamente y veía como su el Sol brillase en el cielo. Dos jóvenes humanos, junto a un muchacho con las alas blancas típicas de los birkanianos comenzaban a despertarse. Tambien había una mujer enorme, cuya altura total Kibai no pudo calcular bien debido a la distancia y a que aquellas gigantescas paredes dificultaban tomar perspectiva, y también otra muchacha que olía... El mink tomó una nueva inspiración para cerciorarse. Si, era una mink, aunque no del todo.

"Curioso..." pensó Kibai mientras se dirigía hacia el resto de cautivos en aquel esxtraño recinto para comprobar si estbaan bien.

Fuera como fuese, si querían salir de allí, debía de buscar todos los apoyos posibles, porque aquella situación le daba muy, pero que muy mala espina...


RESUMEN
[Imagen: gvCFAP2.png]


Mensajes en este tema
RE: [EVENTO CAMBIO ZONA] El camino para ser alguien; Parte 2 [GRUPO 1] - por Kibai - 24-10-2025, 09:39 PM

Salto de foro:


Usuarios navegando en este tema: 3 invitado(s)