[EVENTO FIN BETA] Control de Acceso; Parte 2 (Grupo 2)
#15
Era un día soleado, aunque la situación que estaba viviendo el pelirrojo era más característica de días tormentosos y de mares agitados. Pero, estando en medio del mar, en una plataforma de madera de tantos metros –de ancho y de largo–, sombra era lo que menos había, a excepción de la que provocaba el barco de enfrente en los primeros metros de la balsa más próximos a él. Quizá por este motivo fue tan fácil ver cómo Bepso recorría el cuerpo de aquel wotan, con una altura tremendamente colosal, ya que su sombra parecía correr mucho más que su propio cuerpo. Pero, de repente, el puño izquierdo del posible enemigo se dirigió rápidamente hacia su hombro, como cortando el paso de Bepso o incluso aplastándolo. Este movimiento, bastante ágil por parte del wotan, hizo desaparecer de la vista de Enma a su nuevo y pacífico compañero. Sin embargo, no conocía hasta qué punto esto podría ser visto como un acto de guerra, pues en ningún momento aquel wotan pronunció ninguna palabra sobre la muerte del pequeño tontatta. ¿Quizá le había ayudado a subir y, debido a que puño se encontraba en el medio, no podría verlo?
 
De cualquier manera, lo cierto es que Enma no era capaz de distinguir la voz de Bepso, pese a tener un oído excepcional. De hecho, es seguramente el mejor y más potente de sus sentidos, pero no había rastro del trazo sonoro de Bepso. Lo que sí comenzó a escuchar, fue un breve susurro emitido por el wotan, con un cierto tono de agresividad. Como respuesta, Enma, que se encontraba cerca del centro de la plataforma, en un acto reflejo, hizo uso de su poder para que, de pronto , cinco cuervos emergieran de su espalda, esperando que, debido a su tamaño y al de los cuervos –de aproximadamente treinta centímetros– tuvieran un impacto nimio en el campo visual del wotan. Pero, si así fuera, tampoco sería entendido como un acto de guerra... ¿o sí? Las palabras que habían alertado a Enma habían sido las siguientes: “Te juro que en cuanto pueda voy a romperte cada hueso del cuerpo y voy a desgarrar la carne de tu diminuto cráneo. Voy a apretarte tan fuerte que tus órganos te van a salir por los ojos y vas a terminar como un amasijo de vísceras y muerte”. Mientras las escuchaba, Enma envió dos cuervos a direcciones opuestas, uno a la izquierda y otro a la derecha, sobrevolando levemente la plataforma hacia alrededor de las piernas del wotan; y otros dos se dirigieron hacia el cielo, en un intento por sobrevolar la zona que rodeaba la plataforma y poder observar, también, si se podía avistar a alguien más dentro del barco. El objetivo era claro: conocer cuántos posibles enemigos había frente a ellos. Si había más como este wotan... la batalla estaba más que perdida. O eso es lo que Enma cree ahora mismo. El quinto lo envió al hombro de Kuraku, cerca de sus alas, también de color negro, mientras respondía al wotan, en un tono más elevado de lo normal –para lo que su tono era–. – Oyeee... pensé que no eras violento... pero esas palabras han sido un poco... feas... ¿no...? – Le recriminó entre suspiros al wotan, esperando que sus palabras pudieran dirigir su mirada hacia él, a pesar de su enfado.
 
Pero si algo le había quedado claro a Enma, es que la forma en la que había susurrado aquello indicaba que Bepso no había sido agredido, ya que hablaba sobre una persona a la que “no había cogido”. Si no, ¿por qué iba a decir ‘en cuanto pueda voy a’...? A Bepso podría romperlo en pedazos en cualquier momento. Pero los cuervos que había enviado a sobrevolar la zona y a ver el barco no habían avistado a Bepso, por lo que Enma le preguntó directamente. – ¿Ha llegado el pequeño Bepso... a la cima...? No lo vemos... – Exclamó, a su manera. Esto le dio la idea de enviar un mensaje a Kuraku, pues de los tres era el que más posibilidades tenía de cabrearse en una situación así. – Creo que Bepso está bien... vamos a esperar... – Murmuró el cuervo. – Ah... soy Enma... estos cuervos de hollín... son mi poder... no digas nada. – El cuervo bostezó. La verdad es que una pelea era el escenario menos idílico para Enma, que no era nada violento, y que todavía no tenía grandes aptitudes físicas o de control de su poder, más allá del manejo de cuervos. Pero no iba a ser un esclavo otra vez.
 
El wotan volvió a dirigirse hacia ellos en un tono más elevado, reiterando su mensaje sobre la esclavitud. – Pero vamos a ver... No te hemos dicho... que ser esclavo está pasado de moda... Acaso... ¿no te llega nuestra... voz? No me digas que tan grande... pero sordo... – Preguntó seriamente, mientras se colocaba las tiritas en su rostro, ya dañadas por las constantes caídas. Pero su mensaje ya no era tan violento, algo había cambiado y Enma no sabía qué era. O bien tenía doble personalidad o tenía un conflicto interno bastante grave. Enma miró para Kuraku y murmuró... – Otro con problemas... emocionales... – Suspiró. Y continuó respondiendo al wotan. – ¿Qué armas voy a tener... si apenas puedo tenerme en pie... en esta balsa...? – Bostezó. – ¿Quieres esto...? – Dijo mientras sacaba su caja de tiritas. 
 
Mientras, dos cuervos sobrevolaban la zona para echar un vistazo a sus alrededor y a la cubierta del barco; otros dos se encontraban bordeando las piernas del wotan; y otro se encontraba en el hombro de Kuraku, colocado estratégicamente al lado de sus alas, también de color negro. Y esperando que el wotan no pensara que ese era su poder. Total... ¿qué podría hacer con unos cuervos de pocos centímetros?
 
Aclaraciones
 
Akuma no mi

 
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RE: [EVENTO FIN BETA] Control de Acceso; Parte 2 (Grupo 2) - por Enma - 02-10-2023, 08:11 PM

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