16-10-2025, 03:18 PM
No necesito ver para entender lo que ocurre, el cuerpo de Owen le indicó que ha llegado al punto en que todo desaparece, como ha ocurrido con ella. El escuchar su nombre de esa manera y los espasmos ajenos, solo alargaron la sensación de bienestar, obligándola a volverse a aferrar, esperando que no llegue el fin de la sensación.
Pero no son nada más que segundos. Pero incluso si no es largo, se sintió feliz de poder vivirlo con quien ha elegido y que volvería a hacerlo, incluso si la separación es inevitable.
Permaneció en silencio, pero su mano libre se acercó al cuerpo ajeno, se paseó reconociéndolo, hasta llegar al rostro de él. Uno que se siente con temperatura por lo vivido. Quiso verlo, la ansiedad de observar la atacó, pero no hay milagro que pueda cumplir ese capricho — No necesitas soñarlo, Owen — no tiene que hacerlo, aunque ¿Cuándo ocurrirá de nuevo? Un suspiro salió, mientras su respiración finalmente se comienza a pausar — Pensaba que iba a pasar antes… — pero nunca llegó el momento, como si existiera una barrera que les impide ir más allá ¿Qué ha sido?
Asintió cuando lo escuchó hablar de una conversación pasada, porque la recuerda. No habló porque se sintió cansada, tanto como para que el agotamiento amenace con llevársela, aun así no quiso dormir, porque es que llegue el mañana que tanto le angustia — Me das mucho mérito — no ha hecho nada más que buscar su compañía y ofrecer un cariño genuino, porque no conoce otro, es lo único que tiene para ofrecer — Yo no quiero esas cosas. — ¿Ser la más grande, para qué? De poder dejar esa ambición por tenerlo más tiempo a su lado, lo habría hecho, pero las cosas no son de esa manera. — Si pudiera dejar de ser así para que te quedes conmigo lo haría.
Si pudiera dejarlas para poder verlo, también.
O dejar todo para ir con él.
Pero ninguna de esas opciones existen. No hay solución para un problema tan enrevesado que aunque le han explicado, no termina de encajar. Son muchas cosas que solo la hacen suspirar con suavidad y ahogar las preocupaciones en los labios ajenos, en busca de un poco de satisfacción.
—Yo también te amo — jamás pensó que se lo diría a alguien, pero una vez más lo repitió, volviéndose cada vez más fácil, aun así solo se vuelve más difícil la separación — Y también eres mi favorito, de entre todos. — no necesitó decir el mundo, porque incluso está compitiendo con quien no debería, ganó.
¿Cómo se puede competir con el famoso Dios?
—Cuando nos volvamos a encontrar… ¿Me contarás más historias? — se movió, para acomodarse sobre él, en una cercanía que va a extrañar — Intenta no meterte en tantos problemas — se rió con suavidad, porque su primer encuentro ha sido extraño, lo suficiente como para que el avergüence el recordarlo — Así no duermo preocupada pensando en cómo estarás.
Pero incluso si se lo promete, la sensación estará.
—Pero estoy segura que estarás bien — apretó con suavidad la mano que los ha mantenido juntos todo el tiempo — Porque encontrarnos no debió ser casualidad.
Caído del cielo, aunque él diga venir del infierno.
Pero no son nada más que segundos. Pero incluso si no es largo, se sintió feliz de poder vivirlo con quien ha elegido y que volvería a hacerlo, incluso si la separación es inevitable.
Permaneció en silencio, pero su mano libre se acercó al cuerpo ajeno, se paseó reconociéndolo, hasta llegar al rostro de él. Uno que se siente con temperatura por lo vivido. Quiso verlo, la ansiedad de observar la atacó, pero no hay milagro que pueda cumplir ese capricho — No necesitas soñarlo, Owen — no tiene que hacerlo, aunque ¿Cuándo ocurrirá de nuevo? Un suspiro salió, mientras su respiración finalmente se comienza a pausar — Pensaba que iba a pasar antes… — pero nunca llegó el momento, como si existiera una barrera que les impide ir más allá ¿Qué ha sido?
Asintió cuando lo escuchó hablar de una conversación pasada, porque la recuerda. No habló porque se sintió cansada, tanto como para que el agotamiento amenace con llevársela, aun así no quiso dormir, porque es que llegue el mañana que tanto le angustia — Me das mucho mérito — no ha hecho nada más que buscar su compañía y ofrecer un cariño genuino, porque no conoce otro, es lo único que tiene para ofrecer — Yo no quiero esas cosas. — ¿Ser la más grande, para qué? De poder dejar esa ambición por tenerlo más tiempo a su lado, lo habría hecho, pero las cosas no son de esa manera. — Si pudiera dejar de ser así para que te quedes conmigo lo haría.
Si pudiera dejarlas para poder verlo, también.
O dejar todo para ir con él.
Pero ninguna de esas opciones existen. No hay solución para un problema tan enrevesado que aunque le han explicado, no termina de encajar. Son muchas cosas que solo la hacen suspirar con suavidad y ahogar las preocupaciones en los labios ajenos, en busca de un poco de satisfacción.
—Yo también te amo — jamás pensó que se lo diría a alguien, pero una vez más lo repitió, volviéndose cada vez más fácil, aun así solo se vuelve más difícil la separación — Y también eres mi favorito, de entre todos. — no necesitó decir el mundo, porque incluso está compitiendo con quien no debería, ganó.
¿Cómo se puede competir con el famoso Dios?
—Cuando nos volvamos a encontrar… ¿Me contarás más historias? — se movió, para acomodarse sobre él, en una cercanía que va a extrañar — Intenta no meterte en tantos problemas — se rió con suavidad, porque su primer encuentro ha sido extraño, lo suficiente como para que el avergüence el recordarlo — Así no duermo preocupada pensando en cómo estarás.
Pero incluso si se lo promete, la sensación estará.
—Pero estoy segura que estarás bien — apretó con suavidad la mano que los ha mantenido juntos todo el tiempo — Porque encontrarnos no debió ser casualidad.
Caído del cielo, aunque él diga venir del infierno.
![[Imagen: Gwendolain.gif]](https://sig.grumpybumpers.com/host/Gwendolain.gif)
