01-10-2023, 07:59 PM
El tipo silencioso decidió hablar para insistir en la necesidad de colaborar. Sí, estábamos en la misma situación. No, eso no implicaba que tuviésemos que trabajar juntos. Para mí no daban igual las facciones, había que estar loco para arrimar el hombro con las personas que luego pensaban detenerme y que además eran los culpables de esta situación, aunque fuese de manera indirecta. Si querían colaborar entre ellos genial, no era tan estúpida como para poner a pelear contra ellos en este momento, me servirían como carnaza o como distracción, cualquier cosa me sería de utilidad.
El de la máscara se posicionó a mi favor reconociendo abiertamente sus intenciones de protegerme hasta poder cobrar la recompensa por mi cabeza. Además, me llamaba de una forma muy extraña, aunque eso no fue lo que más me molestó. Ni necesitaba protección ni pensaba dejar que me capturase y pensaba hacer que se tragase sus palabras cuando saliéramos de esta. Qué se había creído… Estaba rodeada de inútiles, pero por el momento estaba saliendo beneficiada. Los marines querían una alianza y no me iban a atacar y el de la máscara estaría de mi lado hasta cobrar mi recompensa. Por el momento no le haría daño, pero tampoco pensaba hacer nada por él.
El del cigarro había estado todo este tiempo en Babia y no parecía haberse enterado de nada. Tampoco le agradaban los marines, pero consideró la propuesta de colaboración a regañadientes. No, si ahora sería yo la loca por no querer ayudar a unos trepas rastreros. En ese momento, alguien salió del agua a una gran velocidad. Era un ser extraño, siniestro, que atacó con una katana al de los cigarros de forma sorpresiva. De forma inmediata desenvainé mis dos katanas. Después de ese ataque se nos quedó mirando a todos de forma amenazante y yo era la que estaba más próxima a él. Imaginé que sería uno de los piratas o alguien aprovechándose de la situación. No parecía estar siguiendo un plan, sino, más bien, que estaba jugando con nosotros de una forma macabra.
Todo se complicó en tan solo un instante. El marine barbudo se transformó en un bicho raro, como su compañero, solo que él parecía una especie de serpiente. No dudó ni un momento en ir a por el enemigo a gran velocidad para intentar morderle. A él le acompañó el tipo silencioso para atacar con su espada por otro lado. Mientras tanto, el que había sido atacado se colocó en posición para simular un disparo con sus manos. El corte que se había llevado no parecía para tanto, pero le había hecho perder la cabeza. El de la máscara se quedó en su posición, a varios metros a mi lado derecho, blandiendo su enorme arma y preparado para atacar. No me gustaba que el marine se llevase el reconocimiento de cargarse al enemigo, si es que podía hacer algo contra él, pero sería una locura atacar todos como locos. Lo mejor sería esperar a ver cómo reaccionaba el enemigo y después atacar o contraatacar, según se diese el caso, así que esperé en mi posición con ambas katanas desenvainadas y prestando también atención a lo que pensaba hacer el enmascarado. No me fiaba un pelo de él, para mí había cuatro enemigos en aquella plataforma, pero si hacía algo que me diese una oportunidad pensaba aprovecharla.
El de la máscara se posicionó a mi favor reconociendo abiertamente sus intenciones de protegerme hasta poder cobrar la recompensa por mi cabeza. Además, me llamaba de una forma muy extraña, aunque eso no fue lo que más me molestó. Ni necesitaba protección ni pensaba dejar que me capturase y pensaba hacer que se tragase sus palabras cuando saliéramos de esta. Qué se había creído… Estaba rodeada de inútiles, pero por el momento estaba saliendo beneficiada. Los marines querían una alianza y no me iban a atacar y el de la máscara estaría de mi lado hasta cobrar mi recompensa. Por el momento no le haría daño, pero tampoco pensaba hacer nada por él.
El del cigarro había estado todo este tiempo en Babia y no parecía haberse enterado de nada. Tampoco le agradaban los marines, pero consideró la propuesta de colaboración a regañadientes. No, si ahora sería yo la loca por no querer ayudar a unos trepas rastreros. En ese momento, alguien salió del agua a una gran velocidad. Era un ser extraño, siniestro, que atacó con una katana al de los cigarros de forma sorpresiva. De forma inmediata desenvainé mis dos katanas. Después de ese ataque se nos quedó mirando a todos de forma amenazante y yo era la que estaba más próxima a él. Imaginé que sería uno de los piratas o alguien aprovechándose de la situación. No parecía estar siguiendo un plan, sino, más bien, que estaba jugando con nosotros de una forma macabra.
Todo se complicó en tan solo un instante. El marine barbudo se transformó en un bicho raro, como su compañero, solo que él parecía una especie de serpiente. No dudó ni un momento en ir a por el enemigo a gran velocidad para intentar morderle. A él le acompañó el tipo silencioso para atacar con su espada por otro lado. Mientras tanto, el que había sido atacado se colocó en posición para simular un disparo con sus manos. El corte que se había llevado no parecía para tanto, pero le había hecho perder la cabeza. El de la máscara se quedó en su posición, a varios metros a mi lado derecho, blandiendo su enorme arma y preparado para atacar. No me gustaba que el marine se llevase el reconocimiento de cargarse al enemigo, si es que podía hacer algo contra él, pero sería una locura atacar todos como locos. Lo mejor sería esperar a ver cómo reaccionaba el enemigo y después atacar o contraatacar, según se diese el caso, así que esperé en mi posición con ambas katanas desenvainadas y prestando también atención a lo que pensaba hacer el enmascarado. No me fiaba un pelo de él, para mí había cuatro enemigos en aquella plataforma, pero si hacía algo que me diese una oportunidad pensaba aprovecharla.
Resumen
Aclaraciones
![[Imagen: 8Rsjucn.png]](https://imgur.com/8Rsjucn.png)
