04-10-2025, 11:07 AM
OST
Kisuke comenzó a inmovilizar a los soldados que se habían rendido mientras las chicas trataban las heridas de muchos de ellos. No pudo evitar pensar que quizá se había excedido, pero el antiguo pescador no conocía de nada a esa gente, ¿podría haberse contenido y que alguno de aquellos hombres les hubiese atacado a traición a él o alguno de los suyos, incluso a las muchachas? No, no tenía sentido pensar así. Además no tenía las habilidades ni la labia para hacer que aquellos hombres se rindiesen así como así.
"Cuando un conflicto estalla, es inevitable que haya dolor y pérdidas..."
Cuando terminaron la tarea de arrestar a los soldados, redujo el poder de su kenbunshoku y aumentó un poco el radio para detectar presencias, mientras las chicas siguieron tratando las heridas de los rendidos intentando que el número de bajas fuese el menor posible. Tras unos minutos que a Kisuke se le hicieron eternos, empezaron a hacer acto de presencia numerosas presencias conocidas y el jaleo del lugar fue in crescendo poco a poco. Parecía que llegaban miembros de los forajidos entre los que estaban el anciano de pelos naranjas y el muchacho que había metido al escuadrón revolucionario en aquella situación. Kisuke sonrió pensando que parecía haber pasado una eternidad desde que aquel muchacho le guindó su bolsa de dinero, nada más llegar, y apenas habían pasado veinticuatro horas. El hombre mayor se fue a ayudar con los cañones mientras el muchacho se acercó al antiguo pescador. Rápidamente, el muchacho le puso al corriente de la situación, y, al parecer, todo había ido bien, quizá mejor aún de lo esperado, puesto que mucha gente al ver que se estaba produciendo la sublevación, se había unido al grupo para tratar de derrocar al gobierno de la isla.
"Esto confirma que hemos hecho lo correcto... Esta gente nos necesitaba, quizá desde hace mucho... Ahora hay que rematar la faena."
Al parecer ya iban a entrar en la recta final de la liberación de Mogaro, donde tendrían que invadir el castillo para terminar con aquella tiranía. Los forajidos y los rebeldes atacarían desde la plaza para distraer al grueso de los soldados y así ellos no perdiesen el tiempo en peleas que solo les supondrían un desgaste innecesario, por lo que sacó los aperitivos y le lanzó uno a Panda, para que recuperase fuerzas, mientras él se comía el otro, para recuperar fuerzas. Mientras masticaba aquel tentempié, el chico, que parecía nervioso por atreverse a decir algo como aquello, preguntó si uno de ellos podría ir a la plaza a apoyarles. Kisuke soltó una sonora carcajada y puso su manaza en la cabeza del chico, con una sonrisa.
-Kuhahahahaha... Tranquilo, granuja... No tienes ni que pedirlo... Visto lo que el tal Jamones hizo con Oxxy, creo que lo mejor es que vayamos solos Panda y yo, por lo que, lo más lógico, es que Beto vaya con vosotros y os apoye... Además es enorme el cabrón, así que os puede ser muy útil.
Sacó un cigarrillo y se lo prendió antes de continuar hablando reflexionando un poco sobre como podrían moverse él y Pandita para infiltrarse en el castillo. Eso, quizá, no sería tan sencillo, puesto que el Jamones debía tener, al menos él, Kenbunshoku, por lo que sería complicado entrar sin que les detectasen, pero tenían que ir de la manera más directa y rápida posible, para evitar el mayor número de víctimas que estuviesen en su mano.
-Tengo muchas dudas sobre como proceder, Panda... ¿vamos juntos en tus túneles?¿O entramos por separado para el factor sorpresa? Ten en cuenta que el "Paletilla" seguramente tenga haki y pueda detectarnos con facilidad... ¿Qué opinas tú?
"Cuando un conflicto estalla, es inevitable que haya dolor y pérdidas..."
Cuando terminaron la tarea de arrestar a los soldados, redujo el poder de su kenbunshoku y aumentó un poco el radio para detectar presencias, mientras las chicas siguieron tratando las heridas de los rendidos intentando que el número de bajas fuese el menor posible. Tras unos minutos que a Kisuke se le hicieron eternos, empezaron a hacer acto de presencia numerosas presencias conocidas y el jaleo del lugar fue in crescendo poco a poco. Parecía que llegaban miembros de los forajidos entre los que estaban el anciano de pelos naranjas y el muchacho que había metido al escuadrón revolucionario en aquella situación. Kisuke sonrió pensando que parecía haber pasado una eternidad desde que aquel muchacho le guindó su bolsa de dinero, nada más llegar, y apenas habían pasado veinticuatro horas. El hombre mayor se fue a ayudar con los cañones mientras el muchacho se acercó al antiguo pescador. Rápidamente, el muchacho le puso al corriente de la situación, y, al parecer, todo había ido bien, quizá mejor aún de lo esperado, puesto que mucha gente al ver que se estaba produciendo la sublevación, se había unido al grupo para tratar de derrocar al gobierno de la isla.
"Esto confirma que hemos hecho lo correcto... Esta gente nos necesitaba, quizá desde hace mucho... Ahora hay que rematar la faena."
Al parecer ya iban a entrar en la recta final de la liberación de Mogaro, donde tendrían que invadir el castillo para terminar con aquella tiranía. Los forajidos y los rebeldes atacarían desde la plaza para distraer al grueso de los soldados y así ellos no perdiesen el tiempo en peleas que solo les supondrían un desgaste innecesario, por lo que sacó los aperitivos y le lanzó uno a Panda, para que recuperase fuerzas, mientras él se comía el otro, para recuperar fuerzas. Mientras masticaba aquel tentempié, el chico, que parecía nervioso por atreverse a decir algo como aquello, preguntó si uno de ellos podría ir a la plaza a apoyarles. Kisuke soltó una sonora carcajada y puso su manaza en la cabeza del chico, con una sonrisa.
-Kuhahahahaha... Tranquilo, granuja... No tienes ni que pedirlo... Visto lo que el tal Jamones hizo con Oxxy, creo que lo mejor es que vayamos solos Panda y yo, por lo que, lo más lógico, es que Beto vaya con vosotros y os apoye... Además es enorme el cabrón, así que os puede ser muy útil.
Sacó un cigarrillo y se lo prendió antes de continuar hablando reflexionando un poco sobre como podrían moverse él y Pandita para infiltrarse en el castillo. Eso, quizá, no sería tan sencillo, puesto que el Jamones debía tener, al menos él, Kenbunshoku, por lo que sería complicado entrar sin que les detectasen, pero tenían que ir de la manera más directa y rápida posible, para evitar el mayor número de víctimas que estuviesen en su mano.
-Tengo muchas dudas sobre como proceder, Panda... ¿vamos juntos en tus túneles?¿O entramos por separado para el factor sorpresa? Ten en cuenta que el "Paletilla" seguramente tenga haki y pueda detectarnos con facilidad... ¿Qué opinas tú?
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